La terapia cognitivo-conductual (TCC) ayuda a identificar y cambiar los patrones de pensamiento negativos que influyen en las emociones y el comportamiento.
La terapia se centra en el desarrollo de habilidades prƔcticas para gestionar los retos y mejorar el bienestar mental.
Los principios de la terapia cognitivo-conductual pueden ser de gran utilidad para quienes practican la psicologĆa positiva.
Con una comprensión mÔs profunda de la cognición personal y su relación con el comportamiento, las personas pueden cambiar sus vidas cambiando su forma de pensar.
Aumentar la atención sobre el pensamiento consciente e interrumpir los pensamientos negativos automÔticos puede conducir a las personas hacia una perspectiva mÔs saludable y una mejor comprensión de su poder sobre sus reacciones futuras.
Antes de seguir leyendo, hemos pensado que te gustarĆa descargarte gratis nuestras cinco herramientas de psicologĆa positiva. Estos ejercicios basados en la ciencia te proporcionarĆ”n una visión detallada de la TCC Positiva y te darĆ”n las herramientas para aplicarla en tu terapia o coaching.
La terapia cognitivo-conductual puede definirse como la combinación intencionada de la disposición demostrada y el rigor metodológico de los procedimientos conductuales con los procesos cognitivo-conductuales que influyen en el ajuste (Benjamin et al., 2011). En otras palabras, la TCC utiliza la comprensión precisa de nuestros pensamientos para cambiar intencionadamente las reacciones y los comportamientos. Nuestros pensamientos internos se consideran mecanismos de cambio.
Las actitudes grabadas en las vĆas neuronales durante la infancia se convierten en pensamientos automĆ”ticos. Los pensamientos que provocan trastornos en la vida cotidiana son pensamientos negativos en torno a las situaciones que los crearon.
La TCC permite a los pacientes interrumpir estos pensamientos con una comprensión mÔs profunda de los errores o distorsiones en la percepción de estos pensamientos automÔticos. Este tipo de terapia ayuda a los pacientes a corregir las interpretaciones erróneas de los pensamientos que han causado trastornos en su vida cotidiana.
Visión general y resumen de la TCC
La terapia cognitivo-conductual se utiliza en el tratamiento de múltiples tipos de problemas psiquiÔtricos. El tratamiento suele realizarse entre 3 y 6 meses, dependiendo del problema. La siguiente es una lista de problemas psicológicos en los que se ha utilizado la TCC.
Hay cinco Ć”reas que se cree que estĆ”n interconectadas y se afectan mutuamente. Por ejemplo, la forma en que uno se siente ante una determinada situación puede provocar sentimientos fĆsicos y emocionales, lo que da lugar a comportamientos variables como respuesta.
Descargar 5 herramientas gratuitas de psicologĆa positiva
Empieza a prosperar hoy mismo con 5 herramientas gratuitas basadas en la ciencia de la psicologĆa positiva.
Descargar herramientas
Una mirada a la psicologĆa
Existe un gran solapamiento entre los conceptos de la psicologĆa positiva y la terapia cognitivo-conductual (Karwoski, Garratt e Ilardi, 2006). Ambos enfoques consideran que la interacción entre el cliente y el proveedor es colaborativa. He aquĆ otras Ć”reas en las que los principios conceptuales se solapan.
La terapia cognitivo-conductual, al igual que otras terapias, se centra en reducir la presencia de emociones negativas. La psicologĆa positiva puede presentarse como el catalizador que la TCC necesita para perdurar como tratamiento formidable de los problemas psicológicos. La reducción de las emociones negativas no crea la presencia de emociones positivas.
Introducir intervenciones de psicologĆa positiva ademĆ”s de reducir las emociones negativas con la TCC ha demostrado ser una forma eficaz de reducir las tasas de recaĆda en pacientes deprimidos.
Por ejemplo, lo mÔs frecuente es que las personas que sufren TEPT reciban asesoramiento de apoyo, en lugar de las estrategias eficaces a largo plazo que proporciona la terapia cognitivo-conductual. AdemÔs, existe una falta generalizada de formación de los profesionales en este tipo de terapia.
Otra laguna en el uso de la TCC se encuentra en el Ć”mbito de la psicologĆa del deporte (McArdle y Moore, 2012). Se puede argumentar a favor de la introducción de las habilidades de esta terapia en los deportistas. Desenredar los pensamientos negativos sobre uno mismo puede, a su vez, mejorar el rendimiento deportivo.
Esta es una lista de Distorsiones Cognitivas (Burns, 1980).
Por personalización se entiende la atribución de los sentimientos negativos de los demÔs y del mundo que les rodea. Por ejemplo, una entrenadora de gimnasia se enfada, por lo que la gimnasta automÔticamente siente que es culpa suya.
La falacia del cambio consiste en suponer que los demĆ”s cambiarĆ”n a su gusto si se les presiona lo suficiente. Se trata de una distorsión habitual en las relaciones. Por ejemplo, una mujer que cree que si su pareja mejorara, ella serĆa mĆ”s feliz.
El razonamiento emocional es la distorsión que se produce cuando los sentimientos se consideran hechos. Por ejemplo, decir: "Me siento asĆ, debe ser verdad".
La falacia de la equidad es una distorsión que mide todas las cosas según una regla imaginaria de equidad. Una persona puede sentirse resentida porque cree que tiene una definición clara de lo que es justo, pero que los demÔs pueden no estar de acuerdo con ella.
La polarización o pensamiento "blanco o negro" es una distorsión que se produce cuando las cosas son todo o nada. Alguien puede creer que tiene que ser perfecto o que es un fracasado.
Generalizar en exceso significa llegar a conclusiones negativas generales basĆ”ndose en un acontecimiento Ćŗnico e insignificante. Un ejemplo serĆa decirse a uno mismo que es un panadero terrible por haber fracasado en un intento de receta.
Las falacias de control son distorsiones en las que una persona cree que todo lo que le ocurre es consecuencia de acciones externas o de su propio comportamiento. Por ejemplo, creer que su trabajo no es bueno porque tiene que lidiar con compaƱeros disruptivos.
La catastrofización es una distorsión que asume la expectativa de que va a ocurrir lo peor. Un ejemplo es creer que un pequeño error en el trabajo va a suponer el despido.
Tener siempre la razón es una distorsión que se produce cuando la persona siempre estÔ sometiendo a juicio a los demÔs para demostrar que sus opiniones son absolutamente correctas.
La culpabilización se produce cuando una persona responsabiliza a otra de su dolor emocional, o se responsabiliza a sà misma de todos los problemas.
El etiquetado global es una distorsión que se produce cuando una persona generaliza cualidades individuales en un juicio global. Por ejemplo: "He suspendido un examen, por lo tanto soy estúpido".
La falacia de la recompensa del cielo es la distorsión de que el autosacrificio acabarÔ dando sus frutos.
Los "deberĆa" son distorsiones que se producen cuando una persona tiene normas rĆgidas sobre cómo deberĆa comportarse cada persona. Un ejemplo serĆa decir: "DeberĆa hacer ejercicio. No deberĆa ser tan vago". La consecuencia emocional resultante es la culpa.
Por este motivo, los terapeutas de TCC adoptan cada vez mĆ”s un enfoque de atención combinada para llevar a cabo la TCC que anima a los clientes a practicar las intervenciones en el transcurso de su vida cotidiana con la ayuda de tecnologĆas portĆ”tiles.
Evento activador. Se trata de un acontecimiento que llevarĆa a alguien a un tipo de respuesta emocional elevada y/o a un pensamiento disfuncional negativo.
Creencias. El cliente escribirĆa los pensamientos negativos que se le ocurrieron en torno al acontecimiento activador.
Consecuencias. Son los sentimientos y comportamientos negativos que se producen como consecuencia. Las creencias deben considerarse como un puente hacia los sentimientos y comportamientos negativos que se produjeron como resultado del acontecimiento activador.
Ellis creĆa que no era el acontecimiento activador (A) lo que causaba las creencias negativas y las consecuencias (C), sino mĆ”s bien la forma en que el paciente interpreta o malinterpreta el significado del acontecimiento (B) lo que contribuye a causar las consecuencias (C).
Escribir un diario para tomar conciencia de las distorsiones cognitivas es una forma poderosa de comprender mejor la cognición personal. La persona lleva un registro de sus pensamientos automÔticos y se detecta la presencia de diversas distorsiones.
La terapia de exposición se utiliza en el TOC y las fobias ansiosas. Exponerse al desencadenante reduce la respuesta al mismo. Muchos terapeutas recomiendan una exposición leve 3 veces al dĆa. Aunque puede resultar incómodo durante las primeras exposiciones, el aumento de la exposición reduce las reacciones fóbicas.
Un grÔfico circular cognitivo es una forma divertida de que los niños utilicen la TCC. El primer paso es identificar los pensamientos negativos automÔticos. Por ejemplo: "Soy tonto porque he suspendido un examen". El segundo paso es elaborar una lista de explicaciones alternativas a esos ANT. Resulta útil encontrar tantas alternativas como sea posible. El tercer paso es dar a cada explicación un porcentaje en la contribución al resultado de suspender el examen. El cuarto paso es colocar estas explicaciones en un grÔfico circular.
Puede impartirse en diversos formatos, como en persona, en lĆnea o en cuadernos de trabajo. Incluso puede ser Ćŗtil en grupo.
Puede utilizarse en casi cualquier grupo de edad.
Puede mejorar el procesamiento emocional (Baker et al., 2011)
He aquĆ una lista de contras:
El paciente tiene que comprometerse con el proceso. No existe una varita mƔgica que un terapeuta pueda agitar para hacer desaparecer los problemas de un paciente.
Un inconveniente podrĆa ser que la terapia satisface las necesidades del individuo, pero no se aborda el entorno del paciente (familia, interacciones), que podrĆa tener un impacto significativo en su bienestar.
La TCC puede resultar mĆ”s difĆcil para las personas con problemas graves de salud mental o con dificultades de aprendizaje.
Este tratamiento no aborda plenamente las posibles causas subyacentes de las emociones negativas, ya que se centra en los problemas presentes.
Hacer el trabajo en la vida real lleva tiempo.
Historia de la TCC
La evolución de la terapia cognitivo-conductual se remonta a la psicologĆa de 1913. El trabajo del conductista John B. Watson (1913) sentó las bases de los avances posteriores en este campo.
El Dr. Beck clasificó estos pensamientos negativos automĆ”ticos en tres categorĆas. Los pacientes tenĆan ideas negativas sobre sĆ mismos, el mundo y/o el futuro. Con estos hallazgos, empezó a teorizar formas alternativas de ver la depresión.
Con su enfoque, el Dr. Beck empezó a ayudar a sus pacientes a reevaluar sus pensamientos sobre sĆ mismos. Descubrió que, al hacerlo, sus pacientes desarrollaban una mayor resiliencia para afrontar las funciones cotidianas de la vida. Los pacientes descubrieron que esta terapia producĆa cambios duraderos.
A medida que la prÔctica de la TCC se afianzaba con el tiempo, empezaron a surgir nuevas expansiones y desarrollos en el campo. El Modelo Tripartito (Clark & Watson, 1991) es uno de estos desarrollos. Este modelo propone que existe un solapamiento significativo en el afecto negativo que presentan los pacientes con depresión y ansiedad.
El modelo de triple vulnerabilidad de los trastornos emocionales de Barlow ha ampliado aún mÔs el trabajo en TCC (Ranjbari, Karimi, Mohammadi, & Norouzi, 2018). El modelo se centra en la percepción de control de los niños sobre sus entornos. En este enfoque, se capacita a los padres para ayudar a los niños a comprender y funcionar mejor en sus entornos.
La riqueza de conocimientos sobre la TCC y su aplicación con niƱos se manifiesta en toda la psicologĆa. la eficacia del tratamiento en niƱos y adolescentes es de gran alcance. Este tipo de terapia ayuda a los niƱos a comprender mejor su entorno y su papel en el dominio del mismo.
Con una estrategia basada en la aceptación, el paciente toma conciencia de la distorsión sin intentar controlarla. La atención se centra mÔs bien en el compromiso con el cambio de comportamiento.
17 maneras de aplicar la TCC positiva basadas en la ciencia
Estos 17 Ejercicios de TCC y Terapia Cognitiva Positivas [PDF] incluyen nuestras plantillas mejor valoradas y preparadas para ayudar a otros a desarrollar pensamientos y comportamientos mĆ”s Ćŗtiles en respuesta a los desafĆos, al tiempo que amplĆan el alcance de la TCC tradicional.
El Dr. Beck ha publicado mĆ”s de 600 artĆculos. Es autor o coautor de 25 libros. Su trabajo en el desarrollo de diversas escalas para medir la depresión sigue utilizĆ”ndose hoy en dĆa.
Su trabajo en terapia cognitivo-conductual surgió del trabajo de otros psicólogos como George Kelly y del vocabulario de Frederic Bartlett y Jean Piaget. La teorĆa de los constructos cognitivos de Kelly y el vocabulario creado por Bartlett en torno a las teorĆas de los esquemas y el vocabulario de la teorĆa del desarrollo cognitivo de Piaget fueron muy influyentes en el trabajo inicial de Beck en la TCC.
Como psicólogo clĆnico, el Dr. Beck observaba una remisión de los sĆntomas de sus pacientes. Al darse cuenta de ello, comprendió que sus pacientes presentaban historias repetidas en torno a acontecimientos activadores que mĆ”s tarde denominó pensamientos negativos automĆ”ticos.
El Instituto Beck de Terapia Cognitivo-Conductual se fundó para seguir investigando el uso de su innovadora teorĆa para ayudar a las personas que sufren diversos trastornos psicológicos. El instituto se fundó con su hija, la Dra. Judith Beck, para seguir investigando y servir de recurso mundial para la TCC.
Gran parte de la TCC implica ralentizar y examinar los pensamientos que se producen de forma rÔpida y automÔtica. Nuestras profundas inmersiones en la intuición y el entrenamiento en intuición arrojan luz sobre cómo se forman esos juicios rÔpidos y basados en la experiencia, ayudÔndole a reconocer mejor cuÔndo la intuición es fiable y cuÔndo se necesita un trabajo cognitivo mÔs deliberado.
AdemĆ”s, nuestro artĆculo sobre la ciencia de la consciencia amplĆa la perspectiva de la TCC al situar los pensamientos y las emociones dentro de una comprensión mĆ”s amplia de cómo se desarrolla la consciencia.
La salud mental es un campo de estudio que ha venido acompañado de un tremendo estigma. Las tasas de trastornos psicológicos son asombrosamente altas, pero el número de personas que reciben tratamiento para estos trastornos es asombrosamente bajo debido a ese estigma.
Si el aprendizaje de los conceptos de la terapia cognitivo-conductual pudiera ayudar a todas las personas, mediante el examen de sus distorsiones cognitivas, se podrĆa incidir en la reducción de ese estigma.
Todos los seres humanos tienen defectos. No hay un solo ser humano vivo que no tenga distorsiones cognitivas de vez en cuando.
En la prÔctica, el desarrollo de una comprensión mÔs profunda de lo que son estas distorsiones y la creación de una manera de replantear los pensamientos, comportamientos y acciones pueden ayudar a todo, desde la resolución de la disonancia cognitiva y aflojar el agarre de pensamientos inútiles a la creación de hÔbitos que sean mÔs coherentes con los valores de uno.
Si tiene pensamientos de autolesión, busque ayuda. Si la depresión y la ansiedad perturban su vida cotidiana, busque ayuda. Ningún estigma merece un sufrimiento continuado.
La TCC se centra en reconocer y cuestionar el pensamiento distorsionado, enseƱar habilidades prƔcticas para gestionar los retos y promover comportamientos mƔs saludables.
La TCC suele consistir en sesiones semanales de 12 a 16 semanas, pero la duración puede variar en función de las necesidades individuales.
Referencias
Baker, R., Owens, M., Thomas, S., Whittlesea, A., Abbey, G., Gower, P., ... & Thomas, P. W. (2012). ĀæFacilita la TCC el procesamiento emocional? Behavioural and Cognitive Psychotherapy, 40(1), 19-37. https://doi.org/10.1017/S1352465810000895
Benjamin, C. L., Puleo, C. M., Settipani, C. A., Brodman, D. M., Edmunds, J. M., Cummings, C. M. y Kendall, P. C. (2011). Historia de la terapia cognitivo-conductual en jóvenes. Child and Adolescent Psychiatric Clinics, 20(2), 179-189. https://doi.org/10.1016/j.chc.2011.01.011
Bjork, D. W. (1997), B . F. Skinner: A life. Washington, DC: American Psychological Association.
Bolla, G., Sartore, G. y Correale, A. (1938). Psychotherapy and Enuresis. American Journal of Orthopsychiatry, 8(3), 436-59.
Burns, D. D. (1980), Feeling good: The new mood therapy. Nueva York, NY: New American Library.
Butler, A. C., Chapman, J. E., Forman, E. M. y Beck, A. T. (2006). The empirical status of cognitive-behavioral therapy: A review of meta-analyses. Clinical Psychology Review, 26(1), 17-31. https://doi.org/10.1016/j.cpr.2005.07.003
Clark, L. A., y Watson, D. (1991). Modelo tripartito de ansiedad y depresión: Psychometric evidence and taxonomic implications. Journal of Abnormal Psychology, 100(3), 316-336. https://doi.org/10.1037//0021-843x.100.3.316
Davis, J. L., y Wright, D. C. (2006). Exposure, relaxation, and rescripting treatment for trauma-related nightmares, Journal of Trauma & Dissociation, 7(1), 5-18. https://doi.org/10.1300/J229v07n01_02
Gaudiano, B. A. (2008). Terapias cognitivo-conductuales: Achievements and challenges. Evidence-Based Mental Health, 11(1), 5-7. https://doi.org/10.1136/ebmh.11.1.5
Karwoski, L., Garratt, G. M., & Ilardi, S. S. (2006). Sobre la integración de la terapia cognitivo-conductual para la depresión y la psicologĆa positiva. Journal of Cognitive Psychotherapy, 20(2), 159-170. https://doi.org/10.1891/jcop.20.2.159
McArdle, S., y Moore, P. (2012). Applying evidence-based principles from CBT to sport psychology, The Sport Psychologist, 26(2), 299-310. https://doi.org/10.1123/tsp.26.2.299
Oltean, H. R., Hyland, P., ValliĆØres, F. y David, D. O. (2017). An empirical assessment of REBT models of psychopathology and psychological health in the prediction of anxiety and depression symptoms. Behavioural and Cognitive Psychotherapy, 45(6), 600-615. https://doi.org/10.1017/S1352465817000133
Ranjbari, T., Karimi, J., Mohammadi, A., & Norouzi, M. R. (2018). Una evaluación de las contribuciones del modelo de triple vulnerabilidad a la predicción de los trastornos emocionales. Iranian Journal of Psychiatry and Clinical Psychology, 23(4), 408-423. https://doi.org/10.29252/nirp.ijpcp.23.4.408
Shafran, R., Clark, D. M., Fairburn, C. G., Arntz, A., Barlow, D. H., Ehlers, A., ... Wilson, G. T. (2009). Mind the gap: Mejorar la difusión de la TCC. Behaviour Research and Therapy, 47(11), 902-909. https://doi.org/10.1016/j.brat.2009.07.003
Kelly Miller se graduó en el programa CAPP del Flourishing Center y es autora de Jane's Worry Elephant. Actualmente es la propietaria de A Brighter Purpose, LLC, un proveedor de servicios de coaching en psicologĆa positiva. Cuando no estĆ” ayudando alegremente a los seres humanos a avanzar hacia el florecimiento, le gusta ir de excursión a los Parques Nacionales y pasar tiempo de calidad con su aventurera familia.
ĀæLe ha resultado Ćŗtil este artĆculo?
Nada Ćŗtil
Muy Ćŗtil
Comparte este artĆculo:
Comentarios del artĆculo
Comentarios
La opinión de nuestros lectores
Ukashatu Faruku
el 20 de Marzo de 2024 a las 04:29
Muy interesado Y cómo puedo estar bien conectado con el consejero porque soy estudiante de orientación y asesoramiento
La opinión de nuestros lectores
Muy interesado Y cómo puedo estar bien conectado con el consejero porque soy estudiante de orientación y asesoramiento
Estoy intentando citar este artĆculo pero no hay fecha de publicación.
Hola Kimberly,
Este artĆculo fue publicado el 6 de mayo de 2019.
Espero que te sirva de ayuda.
- Nicole | Community Manager
Ha sido muy Ćŗtil, gracias.
ĀæPuedo citar esto en estilo app?
Hola Leo,
Por supuesto. AsĆ se hace (en 7ĀŖ APA):
Miller, K. (2019, 6 de mayo). La TCC explicada: Una visión general y resumen de la TCC. PositivePsychology.com. https://positivepsychology.com/es/cbt/
Espero que te sirva de ayuda.
- Nicole | Community Manager