4 Otras teorías de la psicología positiva
Las siguientes teorías contribuyen a la investigación y aplicación de la psicología positiva, al tiempo que hacen hincapié en elementos específicos del modelo PERMA:
1. Teoría de la esperanza
"La esperanza se define como la capacidad percibida de producir vías para alcanzar los objetivos deseados y de motivarse a uno mismo para utilizar esas vías" (López et al., 2021, p. 323).
La teoría de la esperanza, desarrollada por C.R. Snyder, se centra en el papel de la "esperanza" en la consecución de dichos objetivos y en la superación de los retos que se presentan en el camino, y consta de dos componentes (López et al., 2021):
- Caminos
La creencia del individuo en el potencial de alcanzar sus objetivos utilizando diversas estrategias y recursos.
- Agencia
Creencia en su capacidad para actuar y hacer que las cosas sucedan.
Las personas con un alto grado de esperanza son más propensas a fijarse metas ambiciosas, perseverar ante los obstáculos y encontrar caminos alternativos para alcanzar sus objetivos (Tomasulo, 2020).
Los psicoterapeutas pueden utilizar la teoría de la esperanza para ayudar a las personas a identificar y aprovechar sus puntos fuertes, establecer objetivos alcanzables y desarrollar estrategias de afrontamiento para superar los retos (López et al., 2021).
2. Teoría de la resiliencia
Diferentes personas reaccionan a los mismos retos y acontecimientos vitales perturbadores de diversas maneras: algunas se recuperan o encuentran un camino alternativo, mientras que otras luchan por adaptarse, lo que provoca problemas de salud crónicos a corto plazo (Neenan, 2018).
"Se estima que hasta el 90 por ciento de nosotros experimentaremos al menos un evento traumático grave durante nuestras vidas", por lo que es vital que entendamos los factores involucrados en la resiliencia para apoyar mejor a los clientes o enseñarles mecanismos de afrontamiento más saludables (Southwick & Charney, 2018, p. 1).
La teoría de la resiliencia sugiere que se trata menos de los acontecimientos que rodean los momentos estresantes y los traumas y más de cómo nuestra experiencia subjetiva hace que los experimentemos (López et al., 2021).
Las personas resilientes suelen tener características específicas, como ser capaces de regular las emociones, resolver problemas con eficacia y mantener relaciones positivas. Estas personas también suelen tener un fuerte sentido de propósito y significado, lo que les ayuda a encontrar esperanza y motivación en los momentos difíciles.
La teoría de la resiliencia tiene importantes implicaciones para la psicoterapia, ya que sugiere que ayudar a las personas a desarrollar resiliencia puede ser crucial para lograr resultados positivos.
Los psicoterapeutas pueden utilizarla para ayudar a sus clientes a identificar y potenciar sus propias fortalezas, desarrollar estrategias de afrontamiento de la adversidad y encontrar sentido y propósito a sus vidas.
En general, la teoría de la resiliencia hace hincapié en la importancia de los recursos personales y las relaciones positivas para facilitar el cambio positivo y lograr el bienestar (Neenan, 2018).
3. Teoría del flujo
El flujo es un estado de ánimo en el que las personas se sumergen y disfrutan plenamente de una actividad o tarea. Al hacerlo, es probable que estén muy motivadas, sean productivas, creativas y rindan al máximo. El flujo ayuda a las personas a conseguir lo que creían imposible (Csikszentmihalyi, 2009).
Como resultado, la teoría del flujo se alinea estrechamente con la psicología positiva. Después de todo, la segunda letra del modelo PERMA se refiere al "compromiso", esa sensación de que el tiempo se detiene y se pierde la conciencia de uno mismo (Seligman, 2011).
Según Mihaly Csikszentmihalyi, el flujo o "estar en la zona" implica estar plenamente involucrado en una actividad combinada con un estado de experiencia óptima en el que el individuo experimenta una sensación de disfrute y propósito (Csikszentmihalyi, 2009).
Aunque podemos identificar cuándo se experimenta el flujo, también podemos crear un entorno en el que sea más probable que ocurra.
El flujo se produce cuando las habilidades y capacidades de una persona se ajustan al reto de la actividad. Cuando es óptimo, el individuo puede implicarse plenamente en una tarea o entorno y experimentar una sensación de disfrute y logro, junto con otras emociones positivas y un mayor bienestar (Csikszentmihalyi, 2009).
Como tal, la teoría del flujo tiene implicaciones significativas para la terapia, ya que hace hincapié en la importancia de encontrar propósito y significado a través de la participación en actividades agradables y satisfactorias.
Ayudar a las personas a identificar y realizar actividades que promuevan la fluidez puede ser crucial para lograr resultados positivos. Los terapeutas pueden ayudar a las personas a encontrar actividades estimulantes y gratificantes, y a desarrollar estrategias para alcanzar un estado de flujo (Riva, Freire y Bassi, 2016).
La opinión de nuestros lectores
hola creo que podemos ampliar la psicologia positiva a la medicina y al estado fisico de las personas para que florezcan tambien los pacientes de enfermedades fisicas. Saleh Farahvash
Buen artículo. Presenta una perspectiva totalmente diferente para ayudar a las personas a alcanzar su verdadero potencial en lugar de "curarse".