6 Técnicas de reestructuración cognitiva
Aunque las distorsiones cognitivas son patrones de pensamiento obstinados y sorprendentemente insidiosos, hay formas de combatirlas. Las técnicas de reestructuración cognitiva han tenido un gran éxito a la hora de identificar, cuestionar y sustituir las formas erróneas de pensar por otras más precisas, útiles y positivas.
Cuestionamiento socrático
El cuestionamiento socrático es una técnica de reestructuración cognitiva muy eficaz que puede ayudar a sus clientes a cuestionar errores de pensamiento irracionales, ilógicos o perjudiciales.
Esta técnica consiste en formular las siguientes preguntas:
- ¿Es realista este pensamiento?
- ¿Baso mis pensamientos en hechos o en sentimientos?
- ¿Cuál es la evidencia de este pensamiento?
- ¿Podría estar malinterpretando las pruebas?
- ¿Estoy viendo la situación en blanco y negro cuando en realidad es más complicada?
- ¿Estoy pensando esto por costumbre o hay hechos que lo confirman?
Responder a estas preguntas y reflexionar sobre ellas puede ayudar a sus clientes a cuestionar las creencias que les causan daño.
Registros de pensamiento
Llevar un registro de los pensamientos es una forma excelente de ayudar a los clientes a tomar conciencia de las distorsiones cognitivas que antes pasaban desapercibidas o no se cuestionaban, lo que constituye el primer paso necesario para reestructurarlas (Myles y Shafran, 2015).
Hay varias formas de estructurar un registro de pensamientos, pero la idea principal es anotar qué pensamientos recurrentes vienen a la mente y las situaciones en las que surgen.
Decatastrofización, o la técnica del "qué pasaría si
Esta técnica consiste básicamente en preguntarse: "¿Qué es lo peor que puede pasar?" y seguir un escenario de forma lógica hasta su finalización (Dattilio y Freeman, 1992).
Decatastrofizar o preguntarse "¿qué pasaría si...?" ayudará a sus clientes a determinar qué es probable que ocurra, a reducir la ansiedad irracional o irrazonable y a ver que incluso el peor escenario es manejable. Utiliza estas hojas de trabajo de decatastrofización en tus sesiones.
Imágenes guiadas
La visualización puede ser un método muy eficaz de reestructuración cognitiva.
Existen tres categorías principales de imágenes guiadas que los terapeutas pueden utilizar para guiar a sus clientes a través de la reestructuración cognitiva:
1. Visualización de acontecimientos vitales
Esta técnica consiste en hacer que el cliente identifique un acontecimiento o tema específico que sea el centro de la sesión de terapia (Edwards, 1989).
Este acontecimiento puede ser algo reciente y especialmente destacado, como una discusión con un ser querido, o algo del pasado que todavía tiene un fuerte impacto en el cliente, como haber sufrido acoso escolar o un duro rechazo en la infancia.
2. Restablecimiento de un sueño o imagen diurna
Esta técnica de imaginería se centra en una imagen específica que el cliente ya tiene. Puede tratarse de una imagen que el cliente haya encontrado en un sueño, en una ensoñación, en una fantasía o en una sesión anterior de imaginación guiada.
Venga de donde venga, tendrá algún significado inherente para el cliente y puede hacer que se sienta ansioso, triste, disgustado o con otra emoción intensa.
3. Centrarse en los sentimientos
La focalización en el sentimiento se caracteriza por el hecho de que el cliente se centra en un sentimiento que está experimentando en la sesión y deja que surja una imagen a partir del sentimiento.
Una imagen suele surgir espontáneamente, pero si no es así, una técnica llamada evocación multisensorial puede ayudar a clarificarla. En esta técnica, el terapeuta dirige al cliente a través de una exploración de los sentidos para ayudar a afinar la imagen e identificar más detalles.
Una vez que el cliente tiene una imagen en mente, el terapeuta pasa a evaluar el significado que la imagen tiene para él.
Técnicas de evaluación de la imaginación
Existen varias técnicas de evaluación que los terapeutas pueden utilizar, entre ellas:
- Soliloquio provocado
El terapeuta indica al cliente que se identifique como un objeto o entidad a partir de una imagen y que hable desde la posición de este objeto o entidad. Por ejemplo, a un paciente que visualiza un lago secándose se le pide que sea el lago y que hable de cómo se siente al ser el lago y de cómo se siente al secarse.
- Entrevista
En esta técnica el cliente vuelve a adoptar el papel de un objeto o entidad de una imagen, y el terapeuta le hace preguntas específicas en este papel.
- Diálogo provocado
Similar a las técnicas anteriores, esta técnica implica que el cliente adopte un papel y se dirija a uno de los objetos o personas de la imagen, como los árboles que rodean el lago.
- Descripciones provocadas
Esta técnica básica consiste en que el terapeuta pregunte con frecuencia al cliente qué ve y qué siente.
- Transformación provocada
El terapeuta puede sugerir al cliente que cambie de imagen; esto puede ser especialmente útil cuando la imagen actual ha llegado al final de su utilidad como tema de discusión.
Una vez que el terapeuta y el cliente trabajan juntos para identificar el significado asociado a la imagen, el siguiente paso les ayudará a cuestionar, reestructurar o sustituir los supuestos y creencias perjudiciales.
Técnicas de reestructuración
Algunas de las técnicas que pueden utilizar los terapeutas para guiar a los clientes a través de la reestructuración son el resumen y el reencuadre, el diálogo dirigido, el diálogo provocado, la transformación dirigida y la transformación provocada (Edwards, 1989).
- Resumen y replanteamiento
Generalmente el primer paso en la reestructuración, es cuando el terapeuta resume lo que ha aprendido del cliente y sugiere creencias o suposiciones alternativas basadas en la imagen del cliente.
- Diálogo dirigido
El cliente debe adoptar el papel de uno de los objetos o personas de una imagen y pronunciar líneas específicas en ese papel. El cliente puede dirigirse a otro objeto o persona de la imagen o simplemente no dirigirse a nadie en particular.
- Diálogo provocado
En lugar de decirle al cliente exactamente lo que tiene que decir en su papel a partir de la imagen, debe inventar sus propias palabras para captar una idea concreta.
- Transformación dirigida
El terapeuta dirige al cliente para que cambie su imagen. El cambio puede consistir en dirigir a uno de los individuos de la imagen para que realice una nueva acción o en editar, mejorar o borrar un objeto de la imagen.
- Transformación provocada
En lugar de indicar al cliente exactamente cómo cambiar la imagen, el terapeuta le anima a que piense en una forma de cambiar la imagen que favorezca un objetivo o le ayude a ser más positivo.
La opinión de nuestros lectores
Estas hojas de trabajo sobre reestructuración del pensamiento son excelentes herramientas para la terapia TCC. Gracias.
Experimenté la TCC como un método estructurado de resolución de problemas, que ayuda llegando al problema, aportando soluciones y creando un plan de acción. Realmente ayuda a cambiar el comportamiento mediante el refuerzo positivo y a tener una nueva perspectiva de las experiencias negativas. La TCC me ha parecido realista, lo que realmente produce resultados constructivos. Los recursos me han sido muy útiles para reflexionar sobre mí misma y confío en utilizarlos con mis clientes.