Navegación de urgencia: ¿Qué es?
La navegación de urgencia fue desarrollada por Marlatt y Gordon en 1985 para ayudar a las personas a afrontar mejor las ansias y los impulsos asociados a sustancias y comportamientos adictivos.
"Durante la práctica del urge surfing, las personas se centran en su experiencia de los antojos, los observan y los aceptan".
Harris et al., 2017, p. 144
Comprender la psicología de los impulsos
Gran parte de nuestro comportamiento puede atribuirse o relacionarse con sensaciones corporales que experimentamos como impulsos o deseos de actuar. Sin embargo, los impulsos no siempre son simples reflejos; pueden ser mucho más complejos (Jackson et al., 2011).
Un impulso suele ser una necesidad de actuar, aunque no entre en nuestra conciencia. Por ejemplo, cuando vamos andando al trabajo, podemos darnos cuenta de que tenemos ganas de ir al baño, pero en una reunión aburrida nos puede sorprender una necesidad imperiosa de bostezar (Jackson et al., 2011).
La psicología que subyace a los impulsos implica una combinación a menudo compleja de procesos cognitivos, emocionales y fisiológicos que varían en intensidad. Los factores psicológicos pueden incluir (Singh et al., 2019; Bowen & Marlatt, 2009):
- Condicionamiento
Cuando establecemos repetidamente una conexión entre una señal o estímulo y una experiencia gratificante (como fumar un cigarrillo), la señal desencadena el deseo de obtener esa recompensa.
- Refuerzo
Cuando se experimenta placer con un determinado comportamiento (por ejemplo, comiendo un donut azucarado), se refuerza la asociación entre el comportamiento y la recompensa, lo que conduce a nuevos (y posiblemente mayores) antojos o impulsos.
- Factores emocionales y cognitivos
Las emociones negativas, como el estrés, la ira y la soledad, pueden desencadenar impulsos cuando intentamos aliviar o escapar de cómo nos sentimos.
Con el tiempo, los impulsos pueden convertirse en hábitos que se desencadenan en respuesta a señales o situaciones específicas, incluso si no somos conscientes del deseo. Resistirse a ellos puede resultar difícil y puede requerir la ayuda de consejeros o entrenadores (Bowen y Marlatt, 2009).
Con el apoyo adecuado, los clientes adquieren "una comprensión reforzada de que el impulso es un fenómeno temporal con un principio, un medio y un final que es producto de factores contingentes que cambian constantemente" (Singh et al., 2019, p. 176).
Este cambio de perspectiva ayuda al individuo a ver que un antojo sólo necesita ser controlado durante un breve periodo de tiempo; no será permanente.
¿Qué es el urge surfing?
La navegación de impulsos es una técnica basada en la atención plena que suele formar parte de un tratamiento más amplio de prevención de recaídas en el abuso de sustancias. También ofrece un enfoque valioso para ayudar a las personas a controlar los antojos menos graves pero no deseados (Bowen y Marlatt, 2009).
Se anima a la persona a "imaginarse los impulsos como olas" y a dejarse llevar por ellos "como fluyen y refluyen de forma natural, en lugar de luchar contra el impulso o ceder ante él" (Bowen y Marlatt, 2009, p. 668).
Implica reconocer el impulso, junto con las sensaciones físicas y los pensamientos asociados, sin juzgar. El objetivo es ser menos reactivos y aceptar mejor nuestros antojos. Los dejamos pasar sin actuar ni responder a ellos.
El surf de urgencia ha ayudado a tratar una serie de casos y afecciones, como el apoyo para dejar de fumar en estudiantes universitarios, la reducción de la ansiedad, el control del eccema atópico y el tratamiento de la adicción al alcohol y las drogas (Bowen y Marlatt, 2009; Harris et al., 2017; Singh et al., 2019).
La opinión de nuestros lectores
Brillante artículo. Me ha ayudado a comprender y afrontar completamente el surf de olas. El detalle es tan descriptivo que es posible hacerlo solo sin necesidad de la guía de un terapeuta.