Cómo detectar los síntomas de ansiedad en los niños

Trío para llevar

  • La ansiedad en los niños no es mal comportamiento. Es la reacción del cuerpo y la mente ante un peligro percibido.
  • Los niños suelen mostrar ansiedad a través de sus acciones y emociones, no de sus palabras.
  • Entender por qué aparece la ansiedad nos ayuda a responder con empatía en lugar de con frustración.

Síntomas de ansiedad en los niñosLos síntomas de ansiedad en los niños pueden malinterpretarse fácilmente.

Los padres pueden ver a un niño irritable, pegajoso, que evita obligaciones o se enfada y tacharlo de oposicionista o manipulador.

Sin embargo, estos comportamientos no siempre reflejan lo que ocurre en el interior del niño. De hecho, cuando se mira a través de esta lente, sería muy fácil pasar por alto las señales de angustia del niño.

Por lo tanto, la comprensión de los síntomas de ansiedad en los niños comienza con el aprendizaje de esta distinción. Cuando los padres cambian su percepción del comportamiento de sus hijos, pueden reconocer las señales y responder con más paciencia y compasión en lugar de ira y crítica.

Antes de continuar, hemos pensado que te gustaría descargarte gratis nuestras cinco herramientas de psicología positiva. Estos atractivos ejercicios, basados en la ciencia, le ayudarán a enfrentarse eficazmente a circunstancias difíciles y le proporcionarán las herramientas necesarias para mejorar la resiliencia de sus clientes, alumnos o empleados.

¿Qué es la ansiedad?

Imagine que su hijo tiene miedo de dormirse por la noche, convencido de que hay un hombre del saco debajo de la cama. Usted podría tranquilizarle diciéndole que no hay peligro, mirar debajo de la cama, arroparle y marcharse.

Para muchos niños, esta simple tranquilidad puede ser suficiente para ayudarles a relajarse y conciliar el sueño. Sin embargo, no todos los niños responden así. Para otros, este miedo crece hasta que desaparece el pensamiento racional, a pesar de sus esfuerzos razonables y bondadosos.

La ansiedad es la respuesta del cuerpo a un peligro percibido (Instituto Nacional de Salud Mental, 2023). Si este miedo remite y pasa, se considera una preocupación o inquietud.

Los breves momentos de ansiedad pueden ser útiles cuando ponen de manifiesto amenazas potenciales y nos permiten protegernos. Sin embargo, cuando la preocupación y el miedo se vuelven persistentes e imposibles de liberar, la ansiedad paraliza en lugar de proteger.

Una preocupación o miedo "normal" o "típico" suele ser un acontecimiento único que tiene lugar en el cerebro. La ansiedad, en cambio, es una respuesta de angustia persistente y sentida que incluye sensaciones corporales, emociones y pensamientos (American Psychiatric Association, 2022).

Los niños, con su sistema regulador en desarrollo, tienen reacciones más fuertes y físicas que a menudo son difíciles de expresar con palabras. En consecuencia, su comportamiento expresa aquello a lo que no pueden dar voz.

La ansiedad se vuelve problemática cuando la función protectora se dispara y empieza a interferir en el funcionamiento diario. Imaginemos, por ejemplo, que el botón del volumen está a tope y no se puede bajar.

Esta es la experiencia de los niños con ansiedad grave, momento en el que los padres pueden desear buscar el apoyo de un terapeuta infantil.

Para un niño, la expectativa rutinaria de ir a la escuela, conocer gente nueva o comer ciertos alimentos puede sentirse como una aterradora experiencia corporal total que no se puede apagar ni apagar.

Al comprender cómo se siente la ansiedad dentro de la mente y el cuerpo de un niño, resulta más fácil ver cómo esa misma angustia se manifiesta en su comportamiento y sus emociones.

Ansiedad en los niños - Cortar de raíz

¿Cómo se manifiestan los síntomas de ansiedad en los niños?

La ansiedad suele manifestarse de tres formas: física, emocional y conductualmente (Centers for Disease Control and Prevention, 2024).

Entre las sensaciones físicas más comunes se encuentran la dificultad para dormir, los dolores de estómago y de cabeza, la taquicardia, la sudoración y la tensión muscular.

Las reacciones emocionales como la irritabilidad persistente, el llanto, la preocupación excesiva, las crisis o la sensibilidad a las críticas también pueden indicar que un niño sufre ansiedad.

Señales de comportamiento como evitar nuevas actividades, la escuela o los entornos sociales; ser demasiado pegajoso; necesitar con frecuencia que le tranquilicen; y tratar de controlar en exceso las rutinas son signos comunes.

Sin embargo, la ansiedad no es una experiencia única y a menudo tiene un aspecto muy diferente de un niño a otro. Para algunos, los síntomas de ansiedad se manifiestan como inquietud y nerviosismo. Para otros, se manifiesta como retraimiento o aislamiento total.

Aún más confuso es que el comportamiento del niño puede expresar algo totalmente distinto de lo que está ocurriendo en su interior.

Por ejemplo, un niño que se niega a ir al colegio o a un acto social puede parecer manipulador o desafiante. Sin embargo, si se analiza con más detenimiento, su negativa podría deberse al miedo a la separación, al ruido o a destacar.

Del mismo modo, un niño que se pasa horas trabajando y repasando los deberes puede que no esté movido por la ambición, sino por el miedo a equivocarse. En ambos casos, el comportamiento externo enmascara la experiencia interna.

Dado que las habilidades comunicativas de los niños no están completamente desarrolladas, a menudo muestran síntomas de ansiedad a través de sus acciones (Child Mind Institute, s.f.).

Sus reacciones y comportamientos no son elecciones conscientes o deliberadas. Son respuestas automáticas del sistema nervioso del niño cuando percibe una amenaza.

Una vez activadas, envían señales de angustia al cuerpo, como un corazón acelerado, dolor de cabeza o lágrimas. Como resultado, el comportamiento del niño expresa lo que no puede controlar fácilmente ni expresar con palabras.

5 herramientas gratuitas

Descargar 5 herramientas gratuitas de psicología positiva

Empieza a prosperar hoy mismo con 5 herramientas gratuitas basadas en la ciencia de la psicología positiva.

¿Por qué aparece la ansiedad?

La ansiedad no tiene un único origen. Puede provenir de una combinación de respuestas biológicas, ambientales y aprendidas (Beesdo et al., 2009).

Esto ayuda a explicar por qué niños en el mismo entorno pueden tener experiencias y reacciones emocionales completamente diferentes. Aunque no existe una única razón por la que aparezcan síntomas de ansiedad en los niños, hay varios factores que pueden contribuir a ello.

Cambio ambiental y pérdida de seguridad

La ansiedad puede desarrollarse cuando a un niño se le quita la seguridad o la previsibilidad. Imagine a un niño extrovertido que hace amigos y participa en actividades con facilidad. Ahora imagine lo que ocurre tras un divorcio y el traslado de una casa grande con jardín a un apartamento pequeño en una nueva ciudad.

El niño ha perdido su entorno familiar, sus amigos, su escuela y sus rutinas, pero sigue esperando adaptarse y comprometerse. Es fácil ver cómo el niño se vuelve callado, temeroso o retraído a medida que el mundo conocido se derrumba en la falta de familiaridad y la incertidumbre.

Biología y temperamento

Algunos niños sienten sus emociones más intensamente que otros. Factores como la genética, la química cerebral y el temperamento desempeñan un papel importante en la forma en que el sistema nervioso de un niño reacciona al estrés (Beesdo et al., 2009).

Tomemos, por ejemplo, el caso de un niño cauteloso o sensible por naturaleza. Este niño no elige intencionadamente preocuparse o tener miedo. En lugar de ello, su cableado interno reacciona de forma natural con más fuerza que otros.

Aprendizaje y modelado

La propia reacción de los padres al estrés tiene un profundo impacto en cómo los niños aprenden a procesar el suyo. Imaginemos que cada vez que suena el timbre de la puerta el padre reacciona con pánico, preocupándose en voz alta por si un extraño viene a hacerles daño.

Es natural que un niño interiorice esta reacción como normal. Por el contrario, cuando los adultos modelan respuestas tranquilas y reflexivas ante situaciones nuevas o difíciles, también marcan una pauta. Los niños aprenden que las emociones pueden gestionarse con calma y seguridad, incluso cuando son estresantes.

La necesidad de seguridad y control

La ansiedad suele surgir cuando los niños sienten que no pueden controlar o mantener su pauta o rutina. Cuando su horario cambia de repente y no se les ha avisado o no han tenido tiempo de adaptarse, puede ser muy inquietante. Si reaccionan con dureza o se niegan a ajustar su horario, es fácil calificar su comportamiento de testarudo o inflexible. Sin embargo, su necesidad de mantener la previsibilidad evitando la incertidumbre les permite sentirse seguros.

La ansiedad no es una discapacidad ni un defecto. Es una señal de una necesidad insatisfecha de seguridad, estabilidad o tranquilidad (National Health Service, 2024). Cuando pueden ver el comportamiento de sus hijos a través de esta lente, los padres están mejor equipados para responder desde un espacio de paciencia y compasión en lugar de ira o crítica.

Un mensaje para llevar a casa

La ansiedad en los niños es la forma que tiene su cuerpo de decir: "No me siento seguro".

Cuando los padres comprenden los síntomas de ansiedad en los niños, cómo se manifiestan y por qué ocurren, pueden cambiar su percepción del comportamiento de sus hijos y reconocer estos signos de angustia.

Esta concienciación puede ayudar a suavizar la frustración y convertirla en comprensión y empatía con una conexión y un apoyo más fuertes.

Detenerse para comprender la señal que hay detrás del comportamiento es el primer paso para ayudar a un niño ansioso a sentirse seguro.

Esperamos que haya disfrutado leyendo este artículo. No olvide descargar gratuitamente nuestras cinco herramientas de psicología positiva.

Preguntas más frecuentes

La preocupación dura poco y es específica de cada situación, mientras que la ansiedad es más persistente y puede afectar negativamente al funcionamiento diario.

No. La ansiedad puede ser útil en pequeñas cantidades si ayuda a crear más conciencia, atención y autoprotección. Sólo deja de ser útil cuando es persistente, abrumadora o impide que el niño se involucre una vez que ha pasado el peligro.

Danos tu opinión

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

Categorías

Leer otros artículos por categoría

Paquete de 3 ejercicios contra el estrés