Comprender el sesgo de confirmación
Podemos entender la definición de sesgo de confirmación como la tendencia humana "a buscar, interpretar, favorecer y recordar selectivamente la información que confirma las creencias que ya se tienen, mientras se evita o ignora la información que no confirma estas creencias" (Gabriel & O'Connor, 2024, p. 1).
Historia
Aunque se sabe y acepta desde al menos el siglo XVII que los seres humanos tienden a formar y aferrarse a ideas y creencias -a menudo tenazmente- incluso cuando se enfrentan a pruebas contradictorias, el término "sesgo de confirmación" no se popularizó hasta la década de 1960 con el trabajo del psicólogo cognitivo Peter Cathcart Wason (Lidén, 2023).
El famoso experimento 2-4-6 de Wason (1960) se ideó para investigar la naturaleza de la comprobación de hipótesis.
A los participantes se les dieron los nĆŗmeros 2, 4 y 6 y se les dijo que los nĆŗmeros seguĆan una regla.
A continuación, se les pedĆa que llegaran a una hipótesis que explicara la secuencia y probaran una nueva serie de tres nĆŗmeros para comprobar su regla (Wason, 1960; LidĆ©n, 2023).
Por ejemplo, si un participante piensa que el segundo nĆŗmero es el doble que el primero y que el tercero es tres veces mayor, podrĆa sugerir los nĆŗmeros 10, 20 y 30.
Sin embargo, si otro participante pensara que se trata de una serie simple que aumenta de dos en dos cada vez, podrĆa sugerir 13, 15 y 17 (Wason, 1960; LidĆ©n, 2023).
La regla real es mÔs sencilla: los números estÔn en orden ascendente. Eso es todo.
Como normalmente ofrecemos pruebas que confirman nuestras creencias iniciales, ambas hipótesis de ejemplo parecen funcionar, aunque no sean la respuesta (Wason, 1960; Lidén, 2023).
El experimento demuestra nuestro sesgo de confirmación: buscamos información que confirme nuestras creencias o hipótesis en lugar de cuestionarlas o refutarlas (Lidén, 2023).
En las dĆ©cadas transcurridas desde entonces, y con los avances de la ciencia cognitiva, hemos llegado a comprender que las personas no suelen tener todo lo que necesitan, "e incluso si lo tuvieran, no podrĆan utilizar toda la información debido a limitaciones del entorno, la atención o la memoria" (LidĆ©n, 2023, p. 8).
En su lugar, nos basamos en la heurĆstica. Estas "reglas empĆricas" son fĆ”ciles de aplicar y bastante precisas, pero pueden dar lugar a sesgos y errores de juicio sistemĆ”ticos y graves (LidĆ©n, 2023; Eysenck y Keane, 2015).
El sesgo de confirmación en su contexto
El sesgo de confirmación es uno de los diversos sesgos cognitivos" (Lidén, 2023).
Son importantes porque los investigadores han reconocido que "la vulnerabilidad a la ansiedad y la depresión clĆnicas depende en parte de diversos sesgos cognitivos" y que los tratamientos de salud mental como la TCC deben apoyar los objetivos de reducirlos (Eysenck y Keane, 2015, p. 668).
Los sesgos cognitivos incluyen (Eysenck & Keane, 2015):
- Sesgo atencional
Prestar mĆ”s atención a los estĆmulos relacionados con amenazas que a los neutros.
- Sesgo interpretativo
Interpretación de estĆmulos, situaciones y acontecimientos ambiguos como amenazantes.
- Sesgo de memoria explĆcita
La probabilidad de recuperar sobre todo pensamientos desagradables en lugar de positivos.
- Sesgo de memoria implĆcita
Tendencia a obtener mejores resultados con información negativa o amenazante en pruebas de memoria.
Los individuos que poseen los cuatro sesgos se centran demasiado en las amenazas del entorno, interpretan la mayorĆa de los incidentes como preocupantes y se identifican a sĆ mismos como personas que han experimentado en su mayorĆa acontecimientos pasados desagradables (Eysenck y Keane, 2015).
Del mismo modo, el sesgo de confirmación significa que las personas dan demasiada importancia a las pruebas que confirman sus ideas preconcebidas o hipótesis, incluso las incorrectas y poco útiles. Puede conducir a una mala toma de decisiones porque limita su capacidad para considerar puntos de vista alternativos o pruebas que contradicen sus creencias (Lidén, 2023).
No es de extrañar que una perspectiva o sesgo tan negativo conduzca a resultados poco saludables, como la ansiedad y la depresión (Eysenck y Keane, 2015).
Vea el vĆdeo de Tali Sharot para profundizar en el tema.