La responsabilidad social de las empresas (RSE) se introdujo inicialmente en el derecho romano e inglés.
La pirámide de la RSE consta de cuatro dimensiones: económica, legal, ética y filantrópica.
La RSE influye positivamente en el compromiso, la satisfacción laboral y la confianza de los empleados, al tiempo que reduce el estrés y el agotamiento.
Los días en que las empresas operaban con impunidad y priorizaban el beneficio por encima de todo han quedado atrás. Cada vez más, los ciudadanos exigen más a las grandes y pequeñas empresas.
Desde los clientes a los consumidores, pasando por los empleados actuales y potenciales, a las personas no sólo les preocupan los productos o servicios, sino también cómo se comporta una organización y si tiene un impacto ampliamente positivo en el planeta.
Con estas tendencias emergentes en mente, exploramos la importancia de la responsabilidad social de las empresas no sólo como una obligación legal o un ejercicio más de marcar casillas, sino como una vía crítica y activa para mejorar la comunidad y el bienestar.
Antes de continuar, hemos pensado que te gustaría descargarte gratis nuestras cinco herramientas de psicología positiva. Estos ejercicios detallados y con base científica le ayudarán a usted o a otras personas a adoptar prácticas de liderazgo positivo y a ayudar a las organizaciones a prosperar.
La responsabilidad social no es un concepto nuevo sobre el que deban reflexionar las organizaciones e instituciones. De hecho, la palabra "corporación" proviene del latín corpus, que en la antigua Roma se refería al cuerpo del pueblo (Chaffee, 2017).
Como tales, las corporaciones se consideraban empresas inherentemente sociales en el derecho romano y a menudo se organizaban con fines sociales. Este énfasis en la empresa social se reflejó en la legislación inglesa hasta la Edad Media (Chaffee, 2017).
Tras la Edad Media, la responsabilidad social desapareció de la agenda y resurgió con fuerza a raíz de la revolución industrial. En respuesta a la presión de la Iglesia para reparar el declive moral de la sociedad, la reforma social y la preocupación por el bienestar de los trabajadores se convirtieron en una característica destacada del discurso empresarial y académico (Wells, 2002).
Después de la Segunda Guerra Mundial, la popularidad de la responsabilidad social resurgió una vez más, en parte debido a la preocupación por cómo algunas organizaciones obtuvieron beneficios sustanciales durante la guerra. Como resultado, en 1942 se creó el Comité para el Desarrollo Económico con el fin de actuar como salvaguardia contra las empresas que se beneficiaban de medios moralmente dudosos. En esencia, el comité promovía la conciencia social de las empresas (Frederick, 2006).
El interés académico por definir la responsabilidad social surgió a principios de la década de 1950, cuando Howard Bowen (1953) -el padre de la RSE- se planteó en su libro de 1953 "Responsabilidades sociales del empresario" hasta qué punto los intereses de las empresas y los de la sociedad podían llegar a alinearse. A pesar de algunas críticas a la perspectiva de Bowen, en las décadas posteriores la responsabilidad social de las empresas se ha convertido en una floreciente disciplina académica (Acquier et al., 2011).
¿Qué es la responsabilidad social de las empresas?
La RSE se concibe de forma más amplia que las obligaciones jurídicas y económicas de las organizaciones.
Según McGuire (1963), las empresas deben interesarse por el bienestar social de las comunidades y la cultura empresarial, que afectan al desarrollo general y la felicidad de sus empleados.
Definiciones de RSE
En esencia, la RSC significa responsabilidad social corporativa y es un contrato entre las empresas y la sociedad (Chaffee, 2017). Específicamente, los académicos y los profesionales están interesados en la relación entre cómo opera una organización y cómo afecta a las comunidades locales, el medio ambiente, la economía y la sociedad en general (Carroll y Brown, 2018).
Aunque la idea de responsabilidad social existe desde hace siglos, Carroll (1979, p. 500) propuso la primera definición académica unificada: "La responsabilidad social de las empresas abarca las expectativas económicas, legales, éticas y discrecionales que la sociedad tiene de las organizaciones en un momento dado".
La pirámide de la RSE
A principios de la década de 1990, Carroll desarrolló la pirámide de la responsabilidad social de las empresas, que comprende cuatro dimensiones. Para que una empresa participe en la RSE, debe cumplir las expectativas económicas, legales, éticas y filantrópicas establecidas por la sociedad (Carroll, 1991).
Económico
Se trata de un nivel básico de expectativas establecido por las sociedades. Sin empresas rentables, no se puede aportar valor añadido a la economía, y la sociedad en general se resentiría.
Legal
Reflejan las expectativas de prácticas empresariales justas establecidas por la sociedad, que considera a las empresas como entidades económicas únicas. Estas expectativas incluyen el cumplimiento de los requisitos legales para la venta de bienes y servicios, y la observancia de las leyes y reglamentos.
Ética
Las leyes por sí solas no bastan en ninguna sociedad, por lo que se espera que las empresas operen de manera ética, lo que significa adherirse a los principios morales y códigos de conducta establecidos por cualquier sociedad.
Filantrópico
Se refiere a las expectativas de que las empresas hagan donaciones caritativas. Estas actividades son voluntarias, pero a menudo se espera que las empresas retribuyan a la sociedad. Al hacerlo, las organizaciones pueden obtener beneficios para su reputación.
Los líderes toman nota: estas cuatro dimensiones representan los requisitos mínimos absolutos que debe cumplir una organización para ser precursora en RSC.
Ejemplos de RSE
Entre los ejemplos de medidas que las organizaciones pueden adoptar como parte de su compromiso con la responsabilidad social corporativa se incluyen la reducción activa de las emisiones de carbono, la mejora de las políticas laborales, las donaciones caritativas, el trabajo con socios, productos y servicios respetuosos con el medio ambiente, la inversión en diversidad, equidad e inclusión, y la obtención del estatus B Corp.
Un ejemplo de empresa íntegra es LEGO™, que recibió un premio especial de reconocimiento en 2024 por sus esfuerzos en materia de sostenibilidad. La empresa danesa es bien conocida por su enfoque en la sostenibilidad, con una serie de proyectos emblemáticos de RSC ya desplegados.
Entre ellos se incluyen los compromisos de utilizar materiales más sostenibles para los productos LEGO™, embalajes reciclables, objetivos de reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero y el aumento de la representación femenina en los niveles directivos superiores (LEGO Group, 2023).
Para salvar a los niños, tenemos que reimaginar el capitalismo
Muchas organizaciones, como LEGO™, tienen misiones similares para crear un impacto positivo para la sociedad. En el siguiente vídeo, la economista Rebecca Henderson expone argumentos convincentes sobre cómo las empresas pueden salvar el planeta si nos implicamos más en la RSC.
Implicaciones de la RSE en la salud mental de los empleados
La relación entre la responsabilidad social de las empresas y la salud mental de los empleados está bien documentada. De hecho, la RSE se asocia con una serie de comportamientos positivos de los empleados, incluido el compromiso (Glavas, 2016a), la creatividad (Hur et al., 2018), la ciudadanía organizacional (He et al., 2019), la satisfacción laboral (Closon et al., 2015), el rendimiento (Sprinkle & Maines, 2010) y la confianza (Brieger et al., 2020), así como la reducción del estrés y el agotamiento (Ahmad et al., 2023).
Una forma poderosa en que la RSE puede influir en la salud y el bienestar de los empleados es a través de la mejora del significado. Aguinis y Glavas (2019) argumentan que la RSE es un conducto ideal a través del cual los empleados pueden encontrar propósito y significado en el lugar de trabajo. Esto se debe en gran medida a que la RSE ofrece a los individuos la oportunidad de tener un impacto fuera de su organización, a menudo en áreas profundamente significativas como el clima o las cuestiones de justicia social.
A pesar de este florecimiento de pruebas positivas, recomendamos a los lectores que reflexionen sobre cómo se emplea la RSC en sus organizaciones. Los datos de Brieger y sus colegas (2020) sugieren que la RSE puede aumentar indirectamente la adicción al trabajo a través de la identificación organizativa (el grado en que un individuo se identifica con su organización; Dutton et al., 1994).
Los autores sostienen que puede producirse una mayor identificación con una organización cuando la percepción de sus orientaciones en materia de RSE es elevada. A su vez, esta asociación positiva puede promover el exceso de compromiso y de trabajo. Por ello, las organizaciones deben dar a sus empleados un modelo de conciliación de la vida laboral y familiar desde arriba.
Descargar 5 herramientas gratuitas de psicología positiva
Empieza a prosperar hoy mismo con 5 herramientas gratuitas basadas en la ciencia de la psicología positiva.
Descargar herramientas
La psicología de la responsabilidad social de las empresas
Según Jones y sus colegas (2017), la RSC opera en tres niveles diferentes:
El nivel micro, que se refiere a los resultados psicológicos de los individuos
El nivel meso, que implica la relación entre organizaciones
El nivel macro, es decir, las interacciones de una organización con estructuras sistémicas más amplias, como los gobiernos, y su impacto en ellas.
A nivel micro, los empleados de una organización suelen ser las principales partes interesadas en las iniciativas de RSE (Jones et al., 2017). Aquí, los estudios de investigación evaluarán los resultados psicológicos de los empleados en relación con la RSE.
Una vía a través de la cual la RSE influye en la psicología individual es a través de variables como la identificación organizativa, como se ha señalado anteriormente, y el comportamiento de ciudadanía organizativa (OCB, por sus siglas en inglés), comportamientos prosociales que van más allá de la función laboral de un individuo (Organ, 2014).
Aunque el OCB suele situarse dentro de la psicología organizacional, en los últimos años ha surgido una relación sinérgica entre la psicología organizacional y la RSC (Glavas, 2016b).
Sintetizar la RSE y la psicología positiva para el bienestar colectivo
Dadas las raíces históricas de las empresas como instituciones principalmente sociales, es sorprendente que los estudiosos sólo hayan empezado a explorar recientemente cómo las organizaciones pueden desempeñar un papel fundamental en la creación de la felicidad social o el bienestar colectivo (Chia et al., 2020; Chia y Kern, 2021), es decir, la felicidad y el bienestar más allá del nivel individual.
Los paralelismos entre la responsabilidad social de las empresas y la agenda de la tercera y cuarta oleadas de psicología positiva son bastante claros: crear comunidades y sociedades prósperas y un planeta sano y próspero (Wissing, 2022).
En este sentido, Chia y Kern (2021) abogan enérgicamente por enfoques más interdisciplinarios de los retos a los que nos enfrentamos en el mundo. La RSC positiva, es decir, la RSC basada en los principios y teorías de la psicología positiva, ofrece una oportunidad única para cambiar el rumbo del bienestar colectivo a través de acciones positivas en el mundo real.
Estas acciones positivas deben fomentarse no sólo desde las organizaciones, sino también desde los responsables políticos y los gobiernos. Economistas influyentes sostienen que las empresas deberían disfrutar de una relación simbiótica con las sociedades, en virtud de la cual los comportamientos medioambientales y sociales puedan alinearse con los objetivos económicos (Elkington, 1998; Mazzucato, 2021).
Esta idea de primar el propósito sobre el beneficio es cada vez más popular. Pero para lograrlo, todas las partes interesadas (inversores, gobiernos, científicos/expertos, organizaciones, etc.) deben trabajar juntas hacia misiones u objetivos compartidos que puedan hacer del mundo un lugar mejor, como eliminar el plástico de los océanos (Mazzucato, 2021).
La responsabilidad social de las empresas - Alex Edmans
En esta charla TEDx de Alex Edmans se hace un excelente resumen del debate entre la finalidad y el beneficio.
Cómo fomentar la responsabilidad social corporativa en las empresas
Fomentar la responsabilidad social de las empresas no es tarea fácil. Se necesitan personas comprometidas y la implicación de toda la organización para lograr un impacto real. A continuación describimos tres pasos clave para crear un enfoque de RSE bien pensado.
Si los líderes siguen estos tres pasos cruciales, deberían ser capaces de desplegar con éxito sus iniciativas de RSE. Pero el trabajo no acaba ahí. El enfoque de la RSE de una organización debe supervisarse y revisarse con frecuencia. La organización debe recopilar datos sobre el impacto de sus esfuerzos de RSC, incluidos los resultados de los empleados, la reputación de la marca y el éxito de la iniciativa.
1. Alinear la estrategia con los valores de la organización
Las empresas que quieran hacerse un hueco en este espacio deben considerar un enfoque sistemático de la responsabilidad social corporativa.
Sé metódico y empieza por los valores de la organización. Tomemos el ejemplo de LEGO™ mencionado anteriormente. LEGO™ ha desarrollado y empleado una clara estrategia de RSE que se ajusta perfectamente a sus valores.
La estrategia hace uso de una serie de pilares temáticos, como los niños, el medio ambiente, las personas y la gobernanza, que impulsan las decisiones y acciones basadas en la RSC. A continuación le invitamos a explorar algunas hojas de trabajo basadas en valores como punto de partida.
2. Vincular la estrategia de RSE a los objetivos empresariales clave
Una vez que los valores estén claros, las organizaciones tendrán que pensar estratégicamente en cómo pueden vincular las cuestiones sociales que les preocupan a sus propios objetivos empresariales clave. De este modo se conseguirá el máximo impacto.
A menudo, las empresas no lo hacen. Por ejemplo, las empresas pueden hacer donaciones benéficas todos los años y, aunque hacerlo es ostensiblemente positivo, estas actividades no implican necesariamente a los empleados de la organización porque son genéricas. Además, plantear la RSE como iniciativas puntuales puede carecer a menudo de sentido, ya que no está explícitamente vinculada a los valores y objetivos de una organización.
3. Integrar la RSE en la cultura de la empresa
No basta con crear una estrategia de RSE, por sólida que sea. A continuación, las organizaciones deben integrarla en la cultura general para que los empleados comprendan que la RSE forma parte del funcionamiento clave de la organización.
4 Hojas de trabajo, actividades de grupo y ejercicios basados en valores
En la sección anterior, mencionamos lo importante que es conocer los valores de una organización como primer peldaño en el camino hacia la creación de una estrategia integral de RSE.
Pero también es importante que los miembros de los equipos directivos sean conscientes de sus propios valores.
A continuación te ofrecemos cuatro hojas de ejercicios basados en valores que te ayudarán a conseguirlo.
Si usted es un líder o un director de RRHH que quiere construir el perfil de RSC de su organización, escribir una declaración de misión es el lugar perfecto para empezar. En este ejercicio se invita a las personas a definir su declaración de misión respondiendo a una serie de preguntas de sondeo.
La hoja de trabajo de valores fundamentales es una poderosa herramienta para ayudar a cualquier líder a clarificar sus valores. Se proporciona a los individuos una lista de valores y se les invita a elegir aquellos que resuenen con ellos.
Otra hoja de trabajo sobre valores especialmente útil es el ejercicio Encontrar mis valores. Esta actividad va un paso más allá que la hoja de valores fundamentales, ya que invita a las personas a reflexionar sobre el grado en que utilizan sus valores en la vida cotidiana. Los líderes pueden utilizar esta hoja de trabajo para tomar conciencia de la interacción entre sus creencias y sus acciones.
Por último, esta hoja de ejercicios sobre valores y fijación de objetivos ayuda a las personas a establecer objetivos intencionados y significativos que estén en consonancia con sus valores. Se pide a las personas que piensen en un objetivo que tengan actualmente y cómo se alinea con un valor determinado antes de rellenar una hoja con las posibles barreras para completar el objetivo y las estrategias para superar las barreras.
Armados con estas hojas de trabajo, los líderes pueden esperar obtener una firme comprensión de las cosas que son más importantes para ellos. Desde la perspectiva de la RSE, estas hojas de trabajo son un paso preparatorio crucial, dado que el liderazgo positivo es decisivo para dar forma a la marca y a las acciones externas de cualquier organización.
17 ejercicios para formar líderes positivos
Utilice estos 17 Ejercicios de Liderazgo Positivo [PDF] para ayudar a otros a inspirar, motivar y guiar a los empleados de manera que enriquezcan el rendimiento y la satisfacción en el lugar de trabajo. Creado por expertos. 100% basados en la ciencia.
Antes de explorar los siguientes recursos, puede que el siguiente artículo le resulte especialmente útil. En este artículo, uno de nuestros expertos describe hojas de trabajo basadas en valores que pueden ayudar a las personas a identificar y poner en práctica sus valores.
Dada la importancia de los límites como protección contra el exceso de trabajo frente a la RSE, este ejercicio de límites en el lugar de trabajo es imprescindible. En esta actividad, las personas tienen la oportunidad de crear necesidades, deseos y expectativas en una serie de ámbitos y temas diferentes. Al final, se invita a los participantes a reflexionar sobre el ejercicio y los límites creados, y sobre cómo se podrían imponer o aplicar en el lugar de trabajo.
Si buscas más formas basadas en la ciencia para ayudar a otros a desarrollar habilidades de liderazgo positivo, esta colección contiene 17 ejercicios validados de liderazgo positivo. Utilícelos para dotar a los líderes de las habilidades necesarias para cultivar una cultura de positividad y resiliencia.
Un mensaje para llevar a casa
El progreso rara vez es lineal, como podemos ver con la RSC. Desde sus humildes comienzos, cuando las organizaciones se tomaban muy en serio la responsabilidad social, hasta la primera mitad del siglo XX, cuando se daba prioridad a los beneficios por encima de todo, la RSC ha ido ganando y perdiendo popularidad.
Afortunadamente, con el cambio de siglo XXI, las crisis mundiales agravadas y la influencia de la psicología positiva en el lugar de trabajo, el papel que desempeñan las organizaciones en el fomento o la obstaculización de un mundo próspero es ahora una preocupación primordial para todos nosotros.
El objetivo por encima del beneficio ya no es una idea descabellada; es lo que se espera. Para los líderes y las organizaciones que se preocupan por hacer lo correcto para sus comunidades locales y el medio ambiente en general, ahora es el momento de ser audaces y mostrar su compromiso con la RSE y el futuro de este planeta.
En última instancia, la RSE tiene que ver con el bien social. Al abordar algunos de los problemas sociales más acuciantes a los que nos enfrentamos en la actualidad, la RSE puede utilizarse eficazmente como vía hacia el bienestar colectivo. Ofrece una vía para que la sociedad exija a las organizaciones que rindan cuentas de sus acciones. En este sentido, los consumidores pueden exigir más a las empresas y empujarlas hacia normas de funcionamiento más estrictas.
¿Cuál es el principal objetivo de la RSE?
El principal objetivo de la RSE es que las empresas asuman su responsabilidad con las comunidades en las que operan y con la sociedad en general. Al hacerlo, la RSE tiene la capacidad de ayudar a las empresas a crear un cambio social positivo siendo algo más que meras entidades extractivas.
¿Qué son las actividades de RSE?
Las actividades de RSC son cualquier acción que una organización lleva a cabo para crear un cambio social positivo. Puede tratarse de crear un programa de prácticas para talentos infrarrepresentados, ayudar a los refugiados a encontrar vivienda y trabajo o colaborar con las comunidades locales para ayudar a regenerar la tierra.
Referencias
Acquier, A., Gond, J. P., & Pasquero, J. (2011). Redescubriendo el legado de Howard R. Bowen: La agenda incumplida y la continua relevancia de las responsabilidades sociales del empresario. Business & Society, 50(4), 607-646. https://doi.org/10.1177/0007650311419251
Aguinis, H., & Glavas, A. (2019). On corporate social responsibility, sensemaking, and the search for meaningfulness through work. Journal of Management, 45(3), 1057-1086. https://doi.org/10.1177/0149206317691575
Ahmad, N., Ullah, Z., Ryu, H. B., Ariza-Montes, A., & Han, H. (2023). De la responsabilidad social de las empresas al bienestar de los empleados: Navigating the pathway to sustainable healthcare. Psychology Research and Behavior Management, 16, 1079-1095. https://doi.org/10.2147/prbm.s398586
Bowen, H. R. (1953). Social responsibilities of the businessman. University of Iowa Press.
Brieger, S. A., Anderer, S., Fröhlich, A., Bäro, A., & Meynhardt, T. (2020). ¿Demasiado de algo bueno? On the relationship between CSR and employee work addiction. Journal of Business Ethics, 166, 311-329. https://doi.org/10.1007/s10551-019-04141-8
Carroll, A. B. (1979). A three-dimensional conceptual model of corporate social performance. Academy of Management Review, 4, 497-505.
Carroll, A. B. (1991). La pirámide de la responsabilidad social de las empresas: Toward the moral management of organizational stakeholders. Business Horizons.
Carroll, A. B., y Brown, J. A. (2018). Responsabilidad social de las empresas: Una revisión de los conceptos, la investigación y los problemas actuales. Corporate Social Responsibility, 39-69. https://doi.org/10.1108/S2514-175920180000002002
Chaffee, E. C. (2017). Los orígenes de la responsabilidad social corporativa. University of Cincinnati Law Review, 85, 347-373.
Chia, A., y Kern, M. L. (2021). When positive psychology and CSR collide: Emerging and prospective research in positive CSR. En J. Marques (Ed.), Business with a conscience (pp. 395-407). Routledge.
Chia, A., Kern, M. L., & Neville, B. A. (2020). CSR for Happiness: Corporate determinants of societal happiness as social responsibility. Business Ethics: A European Review, 29(3), 422-437. https://doi.org/10.1111/beer.12274
Closon, C., Leys, C., & Hellemans, C. (2015). Percepciones de la responsabilidad social corporativa, compromiso organizacional y satisfacción laboral. Management Research: Revista de la Academia Iberoamericana de Administración, 13(1), 31-54. https://doi.org/10.1108/MRJIAM-09-2014-0565
Dutton, J. E., Dukerich, J. M., y Harquail, C. V. (1994). Organizational images and member identification. Administrative Science Quarterly, 39, 239-263. https://doi.org/10.2307/2393235
Elkington, J. (1998). Asociaciones de caníbales con tenedores: La triple cuenta de resultados de las empresas del siglo XXI. Environmental Quality Management, 8(1), 37-51. https://doi.org/10.1002/tqem.3310080106
Frederick, W. C. (2006). Corporación, ¡sé buena! La historia de la responsabilidad social de las empresas. Dog Ear Publishing.
Glavas, A. (2016a). Responsabilidad social corporativa y psicología organizacional: Una revisión integradora. Frontiers in Psychology, 7, 144. https://doi.org/10.3389/fpsyg.2016.00144
Glavas, A. (2016b). Responsabilidad social de las empresas y compromiso de los empleados: Permitir a los empleados emplear más de su ser completo en el trabajo. Frontiers in Psychology, 7, 796. https://doi.org/10.3389/fpsyg.2016.00796
He, J., Zhang, H., & Morrison, A. M. (2019). Los impactos de la responsabilidad social corporativa en el comportamiento de ciudadanía de la organización y el rendimiento de la tarea en la hospitalidad: Un modelo de mediación secuencial. International Journal of Contemporary Hospitality Management, 31(6), 2582-2598. https://doi.org/10.1108/IJCHM-05-2018-0378
Hur, W. M., Moon, T. W., & Ko, S. H. (2018). Cómo las percepciones de los empleados sobre la RSE aumentan la creatividad de los empleados: Mecanismos mediadores de la compasión en el trabajo y la motivación intrínseca. Journal of Business Ethics, 153(3), 629-644. https://doi.org/10.1007/s10551-016-3321-5
Jones, D. A., Willness, C. R., y Glavas, A. (2017). Cuando la responsabilidad social corporativa (RSC) se encuentra con la psicología organizacional: Nuevas fronteras en la investigación micro-CSR, y el cumplimiento de un quid pro quo a través de percepciones multinivel. Frontiers in Psychology, 8, 520. https://doi.org/10.3389/fpsyg.2017.00520
Mazzucato, M. (2021). Mission economy: A moonshot guide to changing capitalism. Penguin UK.
McGuire, J. W. (1963). Business and society. McGraw-hill.
Organ, D. W. (2014). Comportamiento de ciudadanía organizacional: Es tiempo de limpieza de constructos. En W.C. Borman & S.J. Motowidlo (Eds.), Organizational citizenship behavior and contextual performance (pp. 85-97). Psychology Press.
Sprinkle, G. B., y Maines, L. A. (2010). Beneficios y costes de la responsabilidad social de las empresas. Business Horizons, 53(5), 445-453. http://doi.org/10.1016%2Fj.bushor.2010.05.006
Wells, C. A. (2002). Cycles of corporate social responsibility: Una retrospectiva histórica para el siglo XXI. University of Kansas Law Review, 51, 77.
Wissing, M. P. (2022). Más allá de la "tercera ola de psicología positiva": Desafíos y oportunidades para la investigación futura. Frontiers in Psychology, 12, 795067. https://doi.org/10.3389/fpsyg.2021.795067
Sobre el autor
La doctora Kirsty Gardiner es psicóloga social y le apasiona utilizar la investigación para impulsar el cambio social. Tiene un doctorado en Psicología, un máster en Psicología Positiva Aplicada y es psicóloga colegiada por la BPS. Tras completar su doctorado, enseñó en el programa MAPPCP durante varios años. En la actualidad trabaja en el Reino Unido como Directora de Investigación en Ardent, una consultora de DEI.