La resiliencia en la educación y cómo fomentar estudiantes resilientes

Ideas clave

15 minutos de lectura
  • Enseñar resiliencia implica fomentar una mentalidad positiva, alentar la adaptabilidad y desarrollar sólidas habilidades de afrontamiento en los estudiantes.
  • Estrategias como los juegos de rol y los ejercicios de resolución de problemas ayudan a los estudiantes a gestionar el estrés y superar los retos.
  • Fomentar la gratitud y la autorreflexión refuerza la resiliencia emocional de los estudiantes y mejora el bienestar general.

Enseñar resiliencia en las escuelasLos profesores que enseñan resiliencia pueden cambiar la trayectoria vital de sus alumnos. No es fácil enseñar resiliencia en el aula, pero es crucial.

Enseñar resiliencia va más allá de la memorización, el cálculo y otros métodos tradicionales de aprendizaje. Requiere interacción y compromiso.

La resiliencia tiene que ver con el proceso de llegar a ser, que los niños comprenden una vez que desarrollan una creencia firme sobre su lugar en el mundo.

Cuando los alumnos creen que valen la pena y que son capaces de superar los retos, se vuelven resilientes. Pero, ¿cómo enseñan los profesores esta creencia en el aula?

Si está listo para adentrarse en el aula, siga leyendo sobre cómo formar alumnos resilientes en la escuela y, de este modo, formar estudiantes que no tengan miedo a los retos.

Antes de seguir leyendo, hemos pensado que te gustaría descargarte gratis nuestras cinco herramientas de psicología positiva. Estos atractivos ejercicios, basados en la ciencia, le ayudarán a afrontar con eficacia las circunstancias difíciles y le proporcionarán las herramientas necesarias para mejorar la resiliencia de sus alumnos, clientes o empleados.

Fomentar alumnos resilientes

Los seres humanos necesitamos a otros seres humanos para conformar nuestras creencias e identidad.

Como escribió Aristóteles, "el hombre es un animal social".Incluso hoy en día, las ciencias sociales coinciden en que la mayoría de nuestras creencias, comportamientos, actitudes, rituales e ideas están moldeados por el mundo social que nos rodea.

Además de las normas sociales que adoptamos, las historias que nos contamos a nosotros mismos también determinan nuestra perspectiva vital. Las creencias personales, hacia nosotros mismos y hacia lo que consideramos posible, se consolidan gracias a las narrativas que mantenemos como verdaderas. Podemos pensar en esto como la narrativa del "yo" dentro de nuestras cabezas.

Nuestra identidad existe en la intersección de estas narrativas personales y nuestra realidad social.

La infancia moldea muchas de nuestras ideas y hábitos fundamentales. Cada interacción o relación tiene un impacto en nosotros, incluidas las dinámicas entre padres, parientes cercanos, hermanos y profesores.

La forma en que un alumno responde emocionalmente a una situación puede ser una reliquia de experiencias infantiles. Por ello, los escenarios traumáticos en la infancia pueden tener grandes consecuencias en la edad adulta.

Esto también se aplica a la paternidad, y las culturas difieren en las expectativas sobre cómo los padres pueden responder a los factores estresantes. Las creencias de los padres sobre si el mundo es un lugar seguro o si los demás son dignos de confianza también pueden influir en la forma en que los niños experimentan las situaciones.

Cultura parental y resiliencia

La cultura, al igual que la crianza, influye en la formación de la resiliencia en los niños. Además, las normas y las construcciones sociales definen parámetros específicos que maximizan o minimizan el potencial de bienestar, éxito y felicidad de un niño.

Por poner un ejemplo investigado por Gonzales et al. (2008), muchas familias mexicanas que viven en EE.UU. tienen una profunda noción cultural del familismo. Esto otorga un gran valor a la familia como unidad y a las obligaciones que un individuo debe a su familia.

Según los autores, estas redes familiares tan unidas "sirven de amortiguador frente a circunstancias sociales adversas". Esto protege a los jóvenes latinos de la adversidad a la que pueden enfrentarse como personas de color en determinadas zonas de Estados Unidos.

Estos vínculos familiares proporcionan fuerza y fomentan la resiliencia entre las personas.

Sin embargo, no todos los factores socioculturales fomentan la resiliencia, como señalan Reyes, Elias, Parker y Rosenblatt (2013). Este cambio reciente muestra cómo en Estados Unidos, por ejemplo, el aumento de los padres "helicóptero" y sobreprotectores puede inhibir el crecimiento personal.

Las normas de la infancia también han cambiado drásticamente desde la década de 1970 (Rosin, 2014). En general, los estilos de crianza que antes se consideraban paranoicos, ahora parecen normales.

Según Locke, Campbell y Kavanagh, la "sobrepaternidad" es un problema grave (2012).

¿Cuáles son las causas de este cambio hacia la sobrepaternidad? Como citan Locke, Campbell y Kavanagh, la creencia generalizada de que el mundo moderno es más peligroso alimenta la creciente tendencia a la sobrepaternidad. Los casos mediáticos de secuestro de niños tampoco alivian la preocupación de los padres.

El aumento de la ansiedad de los padres también se explica por los cambios en la familia estadounidense y sus comunidades. La prevalencia del divorcio, la incorporación de la mujer al trabajo, las familias monoparentales y los frecuentes traslados de domicilio han modificado la confianza dentro de la estructura social del vecindario.

Rosin denomina a este cambio "pérdida de cohesión", lo que puede explicar por qué los padres compensan esta pérdida con una sobrepaternidad (2014).

Con el cambio de vecindario y de estructura familiar, los padres han "tratado de controlar más de cerca lo que pueden -sobre todo, a sus hijos" (Rosin, 2014).

Antes, los niños tenían más responsabilidades.

Como escribe Hart

"Cruzaban la calle, iban a la tienda; con el tiempo, algunos consiguieron pequeños trabajos en el barrio. Su orgullo estaba envuelto en la competencia y la independencia, que crecían a medida que intentaban y dominaban actividades que no habían sabido hacer el año anterior"

(Rosin, 2014).

Hoy en día, no se espera que la mayoría de los niños estadounidenses de clase media hagan los recados de forma independiente. Para muchos padres, no es seguro.

Como teme Rosin, cuando los niños no son tratados como adultos y no pueden pasar tiempo en compañía de adultos que confíen en ellos, no adquieren "la confianza necesaria para ser verdaderamente independientes y autosuficientes" (2014).

Este deseo de "proteger" a los niños puede ser contraproducente, ya que la sobrepaternidad les impide desenvolverse en el mundo exterior por sí mismos.

Benoit describe la sobrepaternidad (2013) entre su población estudiantil, describiendo cómo algunos padres hacían los deberes de sus alumnos. Los padres explicaron que querían proteger a sus hijos del estrés o de la naturaleza abrumadora del trabajo.

Aunque sea bienintencionada, esta actitud de sobrepaternidad tiene efectos contraproducentes. Los niños desarrollan indefensión aprendida cuando se enfrentan a un reto, en lugar de desarrollar mecanismos de afrontamiento o confianza en su capacidad para negociar un reto.

La sobrepaternidad puede cristalizar en baja autoestima, confianza, ansiedad y depresión.

Benoit destaca el papel fundamental de los profesores a la hora de abordar esta cuestión. De hecho, sostiene que el deber fundamental de los profesores es enseñar a los niños un conjunto de habilidades de resiliencia. Benoit explica este enfoque pedagógico diciendo,

"Enseñamos responsabilidad, organización, modales, moderación y previsión. Puede que estas habilidades no se evalúen en pruebas estandarizadas, pero a medida que los niños trazan su camino hacia la edad adulta, son, con diferencia, las habilidades vitales más importantes que enseño".

En otras palabras, como afirma Marilyn Price-Mitchell (2015),

"Los niños que desarrollan la resiliencia son más capaces de afrontar la decepción, aprender del fracaso, hacer frente a la pérdida y adaptarse al cambio. Reconocemos la resiliencia en los niños cuando observamos su determinación, agallas y perseverancia para afrontar los problemas y hacer frente a los retos emocionales de la escuela y la vida."

Por lo tanto, es esencial que los profesores sustituyan las malas estrategias de crianza y apliquen también un marco que fomente la resiliencia.

¿Cómo van a desenvolverse los niños en la cultura competitiva y centrada en los logros que domina gran parte de la vida adulta si no se les permite desarrollar esta habilidad?

La metáfora del Kintsugi

Un cuenco KintsugiEl antiguo arte japonés del Kintsugi ofrece una rica metáfora en torno a esta idea de resiliencia.

Kintsugi significa "unir con oro".Es un método de artesanía que consiste en ensamblar "piezas rotas de una vasija accidentalmente destrozada" (El libro de la vida, 2018).

Arraigado en la filosofía zen del wabi-sabi, el kintsugi celebra la imperfección.

Los trozos rotos de la vasija están pegados con "laca impregnada de un polvo de oro muy exuberante" (El libro de la vida, 2018). Las fracturas visibles se adornan con oro en lugar de ocultarse.

Simbólicamente, las grietas doradas representan el valor del cuenco por sus imperfecciones y no a pesar de ellas. El cuenco es como un ser humano, agrietado por las contingencias de la vida.

El oro dota a la vasija de una belleza, singularidad y fuerza inigualables. El kintsugi y el wabi-sabi pueden enseñar a la cultura occidental el proceso de llegar a ser uno mismo.

Hay una lección para abrazar los fracasos y las experiencias que resquebrajan nuestro espíritu. ¿Cómo convertimos esas grietas de la vida en oro?

Esto se relaciona con nuestra idea de fomentar la resiliencia en las escuelas, especialmente para los estudiantes más jóvenes que atraviesan los años más cruciales de sus vidas.

Kintsugi significa "unir con oro".Es un método de artesanía que consiste en ensamblar "piezas rotas de una vasija accidentalmente destrozada" (El libro de la vida, 2018). Con raíces en la filosofía zen o wabi-sabi, el kintsugi celebra la imperfección.

Los trozos rotos de la vasija están pegados con "laca impregnada de un polvo de oro muy exuberante" (El libro de la vida, 2018). Las fracturas visibles se adornan con oro en lugar de ocultarse.

Simbólicamente, las grietas doradas representan el valor del cuenco a causa de sus imperfecciones y no a pesar de ellas.

El cuenco es como un ser humano, agrietado por la contingencia de la vida.

El oro dota a la vasija de una belleza, singularidad y fuerza inigualables. El kintsugi y el wabi-sabi pueden enseñar a la cultura occidental el proceso de llegar a ser uno mismo.

Hay una lección para abrazar los fracasos y las experiencias que resquebrajan nuestro espíritu. ¿Cómo convertimos esas grietas de la vida en oro? Esto se relaciona con nuestra idea de fomentar la resiliencia en las escuelas, especialmente para los alumnos más jóvenes que atraviesan los años más cruciales de su vida.

7 características de la resiliencia estudiantil

niños jugando

La resiliencia se entiende erróneamente como una habilidad individual que sólo se adquiere en la edad adulta. No es habitual imaginar a niños responsables que hacen malabarismos con su propia vida.

Esta visión de la infancia y la edad adulta es problemática. Cuando percibimos la resiliencia como un rasgo que se desarrolla de forma natural en la edad adulta, asumimos que todo el mundo encontrará su fortaleza por sí mismo. Sin embargo, estas habilidades no se desarrollan sin ser cultivadas y entrenadas.

De ahí que los profesores que enseñan resiliencia en las aulas estén cambiando muchas vidas.

La edad a la que podemos adquirir resiliencia no es fija, sino más bien cultural y socioeconómica. Por ejemplo, Masten (2009) y Garmezy (1981) descubrieron que muchos niños afroamericanos de hogares con bajos ingresos siguen teniendo independencia y un "locus de control interno".

Esto no ocurrió en otros grupos socioeconómicos y culturales, por lo que es necesario seguir estudiando la cuestión.

Los investigadores Cahill, Beadle, Farrelly, Forster y Smith (2014) han descubierto que existen muchos factores de resiliencia. La resiliencia puede verse como una combinación de:

  1. Competencia social y valores prosociales
  2. Optimismo
  3. Propósito
  4. Apego a la familia, a la escuela y al aprendizaje
  5. Habilidades de resolución de problemas
  6. Un estilo de afrontamiento eficaz
  7. Una imagen positiva de uno mismo

Fuera de las aulas, un equipo deportivo también puede enseñar estas habilidades.

En resumen, la resiliencia opera en el marco social de la vida cotidiana. Es una capacidad para desarrollar vínculos positivos con los compañeros, gestionar pequeños retos y confiar en la propia responsabilidad.

En conjunto, estos rasgos ayudan a las personas a hacer frente a circunstancias imprevistas relacionadas con el cambio, el desafío y la adversidad (Bernard, 2004). En una clase, es fácil darse cuenta de qué niños han adquirido estos atributos.

¿Cómo crean los profesores una cultura de resiliencia en las aulas? ¿Cómo dotamos a niños y adolescentes de la capacidad de esforzarse en su vida adulta y recuperarse de la adversidad?

Estas preguntas dan pie a nuevas lecturas.

¿Cómo enseñar resiliencia en el aula?

Cómo enseñar resiliencia en el aula

En el pensamiento occidental, solemos vincular la resiliencia a los logros. Cuando pensamos en ejemplos de resiliencia, lo primero que nos viene a la mente son los adultos y sus logros.

Por ejemplo, podríamos visualizar la resiliencia con la imagen de un padre soltero con dos hijos que siempre sonríe a pesar del estrés financiero. Tal vez sea el director general que trabaja setenta horas a la semana y aun así encuentra la energía para que su empresa siga creciendo.

De hecho, los niños son la tabula rasa de la sociedad. Sus cerebros son flexibles y se desarrollan rápidamente a una edad temprana, gracias a la neuroplasticidad.

Esta capacidad de aprender es también la mayor vulnerabilidad de los niños: las experiencias tempranas en la vida moldearán su forma de relacionarse con los demás y consigo mismos durante el resto de sus vidas.

Esto es estupendo si las experiencias de los jóvenes giran en torno al amor, la seguridad y la protección.

Por desgracia, no todos los niños disfrutan de condiciones favorables. Los factores sociales, culturales, raciales y económicos influyen en las oportunidades y experiencias de los niños.

Ciertos sistemas familiares perpetúan pautas de comportamiento indeseables que pueden obstaculizar el desarrollo del niño. A la larga, esto puede desembocar en problemas sociales y psicológicos.

Muchos niños se vuelven resilientes cuando se enfrentan a la adversidad. Pero la resiliencia no tiene por qué surgir de un trauma; también puede desarrollarse en un entorno familiar y en las aulas.

Empezando por la dinámica presencial

La dinámica del aula y los métodos de enseñanza pueden dar forma a una cultura de resiliencia en el aula.

La escuela desempeña un papel enorme en la vida de los niños, un entorno en el que pasan al menos 15.000 horas de media (Rutter, Maughan, Mortimore, Ouston y Smith, 1979).

Como ilustra Namka (2014), la escuela puede ser el único refugio que tengan. Como reconoce un adolescente que participó en su investigación:

"La única atención positiva que recibía de los adultos era en la escuela por parte de algunos profesores. Sabía qué profesores me querían y aprendía más de ellos. En casa no había ningún adulto que se interesara por mí, así que la escuela se convirtió en mi lugar favorito".

Además, Pianta y Walsh (1998) destacan cómo "las escuelas han sido históricamente el gran igualador en el panorama estadounidense, el 'billete de salida' para los jóvenes que luchan por superar las condiciones de adversidad y pobreza."

En el sistema escolar tradicional, los profesores tienden a recompensar a los niños cuando sacan buenas notas o se comportan de la manera esperada.

A menudo, los educadores castigan a los alumnos cuando no tienen éxito académico o cuando muestran una actitud considerada inapropiada.

No todos los sistemas escolares funcionan con esta dicotomía de "buenos o malos".

Por ejemplo, el sistema educativo finlandés es famoso por sus reformas educativas progresistas, la ausencia de formas estandarizadas de evaluación y la calificación individual de los alumnos. Este entorno holístico fomenta la igualdad y la cooperación, en contraposición a la competencia (Colagrossi, 2018).

Aunque es imposible reformar todo el sistema educativo estadounidense, hay formas de incorporar un marco que promueva los valores destacados en el marco finlandés.

Cuando la resiliencia está integrada en la cultura del aula, los profesores transforman la vida de los alumnos.

En el pasado, los profesores prestaban mucha atención a los enfoques basados en el déficit, en los que se utilizaban medidas disciplinarias y castigos para gestionar los problemas de conducta (Cahill, Beadle, Farrelly, Forster y Smith, 2014).

Los tiempos están cambiando. Un nuevo enfoque, influido por los psicólogos positivos, pone de relieve un modelo basado en las fortalezas, con mucho éxito en las aulas.

En lugar de centrarse en los rasgos indeseables, se pide a los profesores que se centren en los puntos fuertes de los alumnos, promoviendo al mismo tiempo el bienestar y la resiliencia (Cahill, Beadle, Farrelly, Forster y Smith, 2014).

Uno de los objetivos generales de la psicología positiva es permitir que las fortalezas y capacidades de las personas brillen a través de sus debilidades o vulnerabilidades (Seligman & Csikszentmihalyi 2000).

En el ámbito escolar, esto puede lograrse cuando se incorporan los siguientes elementos:

  • Un entorno físico seguro y estable
  • Un espacio psicológicamente seguro
  • Relaciones de apoyo y una comunidad muy unida
  • Sentido de pertenencia e identificación
  • Normas sociales positivas
  • Oportunidades para el desarrollo de habilidades, la toma de decisiones y la planificación
  • Integración social y cultural de la familia y la comunidad

Una vez combinados, estos elementos proporcionan un contexto ideal para que los niños prosperen en el proceso de aprendizaje y en su vida interior social y psicológica (Bernard, 2004).

Una cultura de resiliencia en las aulas no es imposible.

Podemos aprender de muchos ejemplos de que este concepto también se extiende más allá de las aulas.

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Ejemplos de promoción de la resiliencia en la escuela

¿Cómo pueden los profesores transmitir a sus alumnos la belleza del arte Kintsugi y el significado del oro que emerge de las grietas de la vasija rota?

La metáfora es algo compleja de comunicar a los niños, pero hay formas sencillas de reforzar las actitudes positivas y la resiliencia.

Es importante recordar que el objetivo no es fomentar el éxito o la perfección. Se trata de valorar el intento por encima del resultado y el reto por encima de la victoria.

Expertos en la materia como Namka (2014) utilizan modelos antes de introducir un nuevo marco psicológico en un aula. En su trabajo, Namka ayuda a niños en las aulas y a personas en hospitales psiquiátricos con habilidades de crecimiento emocional, social y vocacional.

En su trabajo, Namka se basa en el siguiente modelo:

  1. Determine qué habilidad psicológica es más útil que aprenda su grupo
  2. Utilice un lenguaje que se adapte al vocabulario general de sus alumnos y a su comprensión de problemas vitales concretos.
  3. Inicie un debate sobre el concepto o la habilidad utilizando ejemplos de la vida real con los que los niños se sientan cómodos.
  4. Elige un libro, un vídeo, una película, una actividad o un proyecto creativo que dé a los alumnos una idea práctica de cómo esta habilidad puede manifestarse en su vida cotidiana.
  5. A lo largo del debate, pida a los alumnos que reflexionen sobre su conexión con el concepto presentado. Recompense a los alumnos que demuestren una comprensión clara de la importancia del concepto.

Este enfoque introduce un conjunto de habilidades psicológicas específicas, pero también hay formas de incorporar la resiliencia a la cultura escolar antes de hablar de ella en el aula.

Por ejemplo, Carol Dweck (2015) insta a los profesores a pedir a los alumnos que reflexionen a menudo sobre el crecimiento personal. Recomienda las siguientes afirmaciones y preguntas para que los profesores las formulen a los alumnos:

  • Puedes controlar tus pensamientos. Si los utiliza de la forma adecuada, puede fortalecer su mente.
  • Vaya, muy buena nota. Debes de haberte esforzado mucho para conseguirla.
  • ¿Qué has aprendido hoy?
  • ¿Cuál es el error de hoy del que ha aprendido?
  • ¿En qué has sido persistente hoy?
  • ¿Qué puede aprender de todo esto?
  • ¿Qué hará la próxima vez que se encuentre en esta situación?

Cuando se formulan a los niños con regularidad, estas preguntas pueden ayudar a los estudiantes a comprender mejor sus experiencias, hacer un seguimiento de sus progresos y planificar con antelación. Con el tiempo, esto refuerza el valor del crecimiento por encima del valor de la perfección.

El resultado de este proceso puede incluir un sentimiento de autoestima e independencia para los alumnos.

Como también subraya Namka (2014), cuando el mensaje "llega una y otra vez" de que los intentos de autonomía de los estudiantes se encuentran con un apoyo incondicional, entonces los estudiantes podrían desarrollar la "profecía autocumplida de "¡alguien cree en mí, así que debo tener lo que se necesita para resolver la situación amenazante!".

Cuando los educadores creen en sus alumnos y dan prioridad al crecimiento, los estudiantes son capaces de reflexionar sobre su propio progreso y desarrollar resiliencia.

InBrief: Cómo se construye la resiliencia

Planes de lecciones para enseñar resiliencia a los alumnos

Abundan los recursos de alta calidad y relevantes para el aula. Hemos seleccionado algunos de los mejores, empezando por uno de la organización Reach Out.

Plan de clase de Reach Out

Reach Out, una de las organizaciones de salud mental en línea de Australia, ofrece seis lecciones diferentes para replantearse el fracaso.

Embracing the F Word" ("F" se refiere al fracaso) establece un paralelismo entre el fracaso y el crecimiento. En conjunto, las seis lecciones pretenden desarrollar la resiliencia.

He aquí una lección de ejemplo titulada "Establecer objetivos - Seguimiento de la "maestría" y del "todavía no"" (p. 38):

Duración: 50 min

La idea principal es fomentar una mentalidad de crecimiento en la que los estudiantes conceptualicen sus experiencias educativas en términos de "maestría" o "todavía no" (Carol Dweck). Este enfoque permite a los estudiantes ver el fracaso como una parte positiva y natural del aprendizaje.

Reach Out hace hincapié en que, idealmente, la escuela es un espacio en el que los estudiantes persiguen habilidades o tareas específicas hasta que las dominan. Dado que no todos los estudiantes tienen el mismo ritmo de aprendizaje y desarrollo de habilidades, tiene sentido recompensar el proceso más que el resultado.

Desgraciadamente, las limitaciones de tiempo y el número de alumnos dificultan este proceso. Pero incluso iniciar el proceso de trabajo hacia el dominio puede fomentar la resiliencia.

Mensajes clave para los alumnos (al final de la lección):

  • Dominio" y "todavía no" son medidas que pueden utilizarse para evaluar la competencia de una persona en un ámbito específico. Hasta que se alcanza la maestría, siempre estamos en la fase del "todavía no". Eso no significa que hayamos fracasado, sino que tenemos que esforzarnos y aprender más para mejorar nuestro rendimiento.
  • La perspicacia y el cambio de perspectiva en torno al fracaso y el éxito son fundamentales para dominar cualquier habilidad.
  • Cuando las cosas se ponen difíciles, los demás están ahí para ayudar. Los compañeros o profesores pueden facilitar el desarrollo, la técnica o la práctica de uno mismo.
  • El aprendizaje no puede tener lugar sin fracasos. Cuando otros experimentan el éxito, algunas personas sienten envidia. Sin embargo, el trabajo y el tiempo que alguien dedica a una determinada habilidad pueden ser menos visibles.

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Preguntas orientadas al crecimiento

Para los profesores, las respuestas y preguntas que fomentan el crecimiento ayudarán a su clase a superar tareas y momentos difíciles. Las preguntas bien formuladas pueden ayudar a los alumnos a percibir una situación como una oportunidad basada en el crecimiento.

Entre ellos se incluyen:

  • ¿Qué aprendió durante esta tarea? ¿En qué sentido fue difícil?
  • ¿Ha cometido algún error? Si es así, ¿cuáles?
  • ¿Qué habilidades tuvo que utilizar durante esta actividad? ¿Habías utilizado alguna de ellas anteriormente?
  • Si tuviera que volver a empezar, ¿haría algo diferente la próxima vez?
  • ¿Qué consejo le daría a un estudiante que acaba de empezar esta tarea?
  • No puedes hacerlo... todavía".

Actividad 1: Manos opuestas

Ponga a los alumnos en parejas y dígales que usen la mano no dominante para escribir palabras relacionadas con las mentalidades al revés, para que el compañero las adivine. Las palabras relacionadas con la mentalidad son las siguientes: mindset, growth, fixed, yet, feedback, failing, learning.

Actividad 2: Mapeo retrospectivo y dominio del seguimiento

Pida a los alumnos que completen la hoja de trabajo de mapeo retrospectivo y seguimiento del dominio basada en las habilidades que aún no dominan. Esta hoja de trabajo les ayudará a planificar los pasos que tendrán que dar para conseguir el dominio.

Actividad 3: Pirámide de aprendizaje

La hoja de trabajo de la pirámide de aprendizaje tiene secciones que los alumnos pueden rellenar a medida que reflexionan sobre las lecciones del día, como las cosas que han aprendido y las preguntas que puedan tener.

Plan de clases para samaritanos

Además de las lecciones de Reach Out, la organización Samaritans también proporciona material para enseñar resiliencia en el aula. He aquí una de las lecciones que ofrecen:

Duración: 50 min

El objetivo de esta lección es enseñar a los alumnos cómo se combinan los retos y la resiliencia.

Los profesores también adquieren conocimientos sobre cómo concienciar de que la angustia y las dificultades son experiencias compartidas y forman parte del ser humano. Ante la adversidad, los alumnos también aprenden distintas estrategias de afrontamiento que ayudan a crecer.

Mensajes clave para los alumnos (al final de la lección):

  • Cuando nos enfrentamos a la adversidad, hay habilidades de afrontamiento que nos ayudan. Éstas se desarrollan lentamente y con el tiempo.
  • Cuando las cosas parecen demasiado difíciles o uno se siente solo o aislado, es importante buscar y recibir apoyo.

Preguntas orientadas al crecimiento para los estudiantes:

  • ¿Qué estrategias de afrontamiento intentaré utilizar en futuros retos?
  • ¿Qué conceptos diferentes puedo extraer de esta lección?
  • ¿Qué dos estrategias de afrontamiento que utilice otra persona me gustaría probar?

Herramientas adicionales:

  • tarjetas de afrontamiento
  • tarjetas en blanco
  • tarjetas de situación
  • Mis cinco" (folleto)
  • etiquetas de las habitaciones: útil, perjudicial e inútil (prepárese de antemano)
  • "Película "Construir resiliencia
  • desarrollar la resiliencia - ficha de debate de la película
  • tarjetas de perfil de carácter

Actividad 1:

  • Vea con sus alumnos este videoclip sobre la resiliencia. Después de la proyección, inicie un debate dirigido por los alumnos sobre la película[be].
  • Divida a los alumnos en pequeños grupos, distribuya los puntos de debate impresos y asigne un personaje por grupo.
  • Los equipos deben trabajar en la realización de un perfil de personaje (véase el impreso) y centrarse en el personaje que se les ha asignado del clip de la película.
  • Mientras lo hace, anime al grupo a pensar qué puede hacer el personaje para aumentar su resiliencia y qué le aconsejarían que hiciera si fueran amigos.
  • Cuando haya terminado, pida a un jefe de equipo que se ofrezca voluntario y comparta las reflexiones del grupo con el resto de la clase.

Actividad 2:

  • En una hoja de papel (o incluso en notas adhesivas de colores), pida a los alumnos que escriban las situaciones difíciles que les vengan a la mente.
  • Informe a los alumnos con antelación de que estas notas adhesivas se recogerán y se colocarán en la pizarra.
  • Recoge estas notas y pégalas en la pizarra.
  • Léalos en voz alta y pregunte a los alumnos qué harían si se vieran expuestos a esa situación o problema.
  • A continuación, tome las tarjetas de afrontamiento y distribuya una o dos, así como una tarjeta en blanco a cada alumno. Diga a los alumnos que en la tarjeta en blanco pueden añadir sus propias ideas. De las tres, dígales que elijan una para mostrarla donde todos puedan verla.
  • En la sala, etiquete tres áreas como útiles, perjudiciales o inútiles.
  • Lea una a una las situaciones que los alumnos escribieron en las notas.
  • Pida a los alumnos que se desplacen a las áreas etiquetadas que mejor se ajusten a la estrategia de afrontamiento que hayan seleccionado.
  • Una vez que los alumnos estén repartidos por las distintas zonas del aula, pídales que comenten uno por uno por qué creen que su postura es la mejor.
  • Compare las diferentes ideas y pensamientos que ofrecen los estudiantes.
  • Como señalan los samaritanos, también puedes plantearte las siguientes preguntas orientadas al crecimiento:
    • ¿Quién piensa que una estrategia de afrontamiento no es suficiente?
    • ¿Qué haría que un método de afrontamiento fuera perjudicial o inútil?
    • ¿Qué deberíamos tener en cuenta a la hora de considerar cómo estamos afrontando la situación?
    • ¿Cómo se puede saber si la estrategia de afrontamiento elegida está ayudando?
    • ¿Qué cosas pueden "interponerse" e impedirnos adoptar la estrategia más útil?
    • ¿Lo que es útil es lo mismo que la opción más fácil?
    • ¿Siempre es fácil averiguar qué enfoque es útil en una situación determinada?
    • Piensa en un ejemplo en el que esto pueda resultar difícil.
    • ¿Cómo podría superarse esta dificultad?

Conferencia:

  • Para desarrollar la resiliencia, las personas necesitan un conjunto de habilidades de afrontamiento que les permitan hacer frente a la adversidad cuando surja y mantener un sentido de armonía en sus vidas.
  • Puede incorporar algunos ejemplos y las ideas que surgieron del videoclip que vio.
  • A veces, no basta con creer en la propia capacidad para afrontar la situación. Se necesitan planes y estrategias específicos para afrontar las dificultades y el estrés inesperados.
  • Estos planes pueden servir como un conjunto de herramientas que nos ayuden a encontrar nuestro mejor enfoque para afrontar los retos.
17 Herramientas de resiliencia y afrontamiento

17 herramientas para aumentar la resiliencia y las habilidades de afrontamiento

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Cien actividades para enseñar resiliencia

Si buscas actividades que te ayuden a enseñar resiliencia a tus alumnos, estás de suerte. Existen fantásticos recursos adaptados a las necesidades de grupos de edad específicos.

Además, Lynne Namka tiene más de cien actividades para inculcar la resiliencia en las aulas de forma divertida y dinámica. El enlace anterior ofrece muchas actividades de su sitio web que pueden encontrarse de las páginas 30 a 167.

Las actividades de Namka tienen el formato de una página A4. También presentan un objetivo, un debate, una actividad, palabras de ayuda y consejos. También contienen una serie de materiales apropiados para cada edad (como vídeos y ejercicios de atención plena) que pueden afianzar el concepto de resiliencia en los niños.

Por último, la obra de Namka contiene citas inspiradoras y llenas de color que pueden imprimirse y distribuirse libremente, o colgarse en las paredes del aula.

Al fin y al cabo, una cultura de resiliencia en el aula es una cultura de crecimiento y fortaleza en el aula.

Programas específicos de resiliencia para escuelas

Fuera de las aulas, centros escolares enteros pueden fomentar una cultura de resiliencia.

Los programas escolares pueden crear normas sociales positivas y generar un sentimiento de conexión entre los profesores, los compañeros y los objetivos académicos del centro.

Este enfoque sistémico coincide con la filosofía de la psicología positiva de que el cambio también es necesario a nivel escolar, y no sólo en las aulas.

Los programas escolares suelen incluir formación para padres y profesores. La mayoría de los programas tienen el mismo objetivo, pero pueden diferir en sus métodos y enfoque. Además, los programas suelen ser específicos de cada país. Antes de inscribirte en uno, asegúrate de encontrar el más adecuado para tu centro escolar en las proximidades geográficas.

Si no encuentra un programa que se adapte a sus necesidades locales, siempre puede intentar ponerse en contacto con una de las siguientes organizaciones y programar sesiones de formación por skype o consultorías.

También puede consultar sus sitios web para inspirarse en el desarrollo de un modelo basado en la resiliencia para su propia escuela.

Programa internacional de resiliencia

Realizing Resilience Masterclass© es un curso en línea perfecto para profesores, consejeros, terapeutas y psicólogos. Altamente recomendado, este curso le proporcionará libros de texto, presentaciones, vídeos - todo el material que necesitaría para enseñar resiliencia en clase, con algunas otras bonificaciones.

Programas de resiliencia en Estados Unidos

El programa Penn Resiliency ofrece talleres y cursos de formación para profesores y padres.

Se dice que el programa enseña a los niños las habilidades de "asertividad, negociación, toma de decisiones y afrontamiento de situaciones y emociones difíciles y resolución de problemas sociales y relajación" (Namka, 2014).

Programas de resiliencia en Australia

El Doughnut de la resiliencia es un modelo escolar integral de dos años que incluye formación, desarrollo y evaluación. El objetivo principal es "aumentar el bienestar y la resiliencia del personal, los alumnos y la comunidad".

Adoptando un enfoque sistémico multinivel, el programa ofrece un clima escolar basado en el crecimiento como núcleo de su plan de estudios.

No importa dónde enseñen, los educadores que enseñan resiliencia a los estudiantes están construyendo la próxima generación de personas poderosas y seguras de sí mismas.

Con las habilidades de resiliencia, podemos aprender a equiparar los retos con el crecimiento, y el crecimiento con la vida.

Resiliencia fuera del aula

¿Cómo sería un mundo que compartiera los valores de la resiliencia en el aula? ¿Cómo podemos crear una cultura de la resiliencia que prospere dentro y fuera de las aulas?

Tal vez si empezamos por cambiar la cultura de nuestras aulas y escuelas, podamos empezar a crear microcosmos de perseverancia ante los retos.

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Preguntas más frecuentes

La resiliencia en psicología positiva se refiere a la capacidad de adaptarse y prosperar a pesar de la adversidad, centrándose en las fortalezas y el crecimiento personal.

Los ejercicios prácticos incluyen juegos de rol, tareas de resolución de problemas, diarios de gratitud y prácticas de atención plena para mejorar la fortaleza emocional y la adaptabilidad.

Enseñar resiliencia ayuda a los estudiantes a gestionar el estrés, superar los retos y desarrollar una actitud positiva, lo que mejora su salud mental y su rendimiento académico.

Comentarios

La opinión de nuestros lectores

  1. Chantal S

    Veo algunos errores en el sitio en las referencias utilizadas. Carol Dwek debería ser Carol Dweck. Se hace referencia a Dweck como "él" cuando ella es una mujer. También se menciona incorrectamente su trabajo sobre la mentalidad de crecimiento. Se menciona: Dwek, C. (2015). UNA MENTALIDAD DE CRECIMIENTO. La alegría y el poder de la lectura. Este no es el título de su libro. El libro no trata sobre la Alegría y el Poder de la Lectura. Este artículo parece haber sido escrito por AI y no verificado. Este sitio web solía basarse bastante en la evidencia, pero ahora me pregunto si es así.

    Respuesta
    • Annelé Venter

      Hola Chantal,

      Gracias por sus comentarios. Su aguda mirada es muy apreciada, y los errores tipográficos han sido corregidos. Le aseguro que esto se publicó mucho antes de los días de la IA, y errar es humano, no artificial.

      Saludos,

      Annelé | Editorial

      Respuesta
  2. Jeff Whitehall

    La mayor parte del material que he leído son esfuerzos como profesor que ya hago a diario.

    Respuesta
  3. Deborah Olmsted

    Muchas gracias.

    Respuesta
  4. nike adeyanju

    útil y educativo

    Respuesta
  5. Tim Tabor

    Brillante artículo. Gracias 🙂 .

    Respuesta
  6. Isabel Leacock

    Buena información para enseñar resiliencia. Mi pregunta es, ¿quién es el responsable de enseñar estas lecciones?
    ¿El profesor o el orientador escolar?
    Un PD sobre esto sería genial. ¿Estaría dispuesto a venir a KY JCPS para el verano PD?

    Respuesta
  7. Shad Bandawo

    Agradable y educativo

    Respuesta

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