La empatía implica comprender y compartir los sentimientos de los demás, mejorando las conexiones sociales y la calidad de las relaciones.
Practicar la escucha activa y la toma de perspectiva puede reforzar las habilidades de empatía.
Cultivar la empatía conduce a una mayor compasión, una reducción de los conflictos y un enriquecimiento de las interacciones interpersonales.
¿Ha experimentado alguna vez las emociones de otra persona como propias?
¿Le ha hecho llorar alguna vez un libro, una película o una fotografía?
¿O alguna vez se ha sentido impulsado a aliviar las emociones de otra persona?
Si ha respondido afirmativamente al menos a una de estas preguntas, es que ha experimentado la empatía.
La empatía es un proceso psicológico complejo que nos permite establecer vínculos con otras personas. Gracias a la empatía, lloramos cuando nuestros amigos pasan por momentos difíciles, celebramos sus éxitos y nos enfurecemos en sus momentos de penuria. La empatía también nos permite sentir culpa, vergüenza y pudor, así como entender las bromas y el sarcasmo.
En este artículo analizamos la empatía, sus beneficios y las formas útiles de medirla. También analizamos la fatiga por empatía, una experiencia común entre los médicos y las personas que ejercen profesiones asistenciales, y ofrecemos recursos útiles.
Antes de continuar, hemos pensado que le gustaría descargarse gratis nuestras cinco herramientas de psicología positiva. Estos ejercicios de base científica no sólo mejorarán su capacidad para comprender y trabajar con sus emociones, sino que también le proporcionarán las herramientas necesarias para fomentar la inteligencia emocional de sus clientes, alumnos o empleados.
En psicología, la empatía se define vagamente como la capacidad de comprender y experimentar los sentimientos de otra persona y de adoptar el punto de vista de otra persona (Colman, 2015). El término "empatía" proviene de la palabra alemana Einfuhlung, que significa "proyectarse en" (Ganczarek, Hünefeldt y Belardinelli, 2018) y puede explicar por qué la empatía se considera la capacidad de ponerse en el lugar de otra persona.
Dificultades para definir la empatía
Definir la empatía de forma clara y exhaustiva como para ser estudiada en psicología es difícil. Por ejemplo, ¿es empatía la capacidad de comprender, sentir, compartir o interpretar los sentimientos de otra persona?
Cada uno de estos verbos difiere ligeramente, aportando un significado diferente a la empatía. En consecuencia, el mecanismo psicológico subyacente y la parte del cerebro responsable de la empatía también difieren.
Parte de la dificultad para definir la empatía radica en que comprende múltiples componentes. Por ejemplo, Hoffman (1987) argumentó que la empatía en los niños se desarrolla a través de cuatro etapas diferentes y que cada etapa sienta las bases para la siguiente.
Estas cuatro etapas son:
Empatía global o "contagio de emociones", cuando la emoción de una persona evoca la misma reacción emocional en otra persona (o en el observador).
Atención a los sentimientos de los demás, en la que el observador es consciente de los sentimientos de otra persona pero no los refleja.
Acciones prosociales, en las que el observador es consciente de los sentimientos de otra persona y se comporta de forma que la reconforta.
Empatía por la situación vital de otra persona, cuando el observador siente empatía por la situación vital más amplia de otra persona, en lugar de por su situación inmediata en este momento.
Fletcher-Watson y Bird (2020) ofrecen una excelente visión general de los retos asociados a la definición y el estudio de la empatía. Sostienen que la empatía es el resultado de un proceso de cuatro pasos:
Paso 1: Notar/observar el estado emocional de alguien
Paso 2: Interpretar correctamente ese estado emocional
Paso 3: "Sentir" la misma emoción
Paso 4: Responder a la emoción
La empatía no se consigue si falla alguno de estos cuatro pasos.
Esta concepción multicomponente de la empatía se repite en otras investigaciones. Por ejemplo, Decety y Cowell (2014) también postulan que la empatía surge de múltiples procesos que interactúan entre sí.
Estos procesos son:
Emocional: La capacidad de compartir los sentimientos de otra persona
Motivacional: La necesidad de responder a los sentimientos de otra persona
Cognitiva: La capacidad de adoptar el punto de vista de otra persona.
Cociente de empatía
Los términos "empatía", "cociente de empatía" e "inteligencia emocional" suelen utilizarse indistintamente, pero no son el mismo constructo.
Parte de esta confusión proviene de sus correspondientes definiciones.
La empatía es la capacidad de compartir las emociones y perspectivas de otra persona. La inteligencia emocional es la capacidad de comprender, interpretar y gestionar las emociones de los demás, así como las propias. Esta última inclusión -tus propias emociones- es lo que distingue la inteligencia emocional de la empatía.
El Cociente de Empatía es una medida de la empatía (Baron-Cohen y Wheelwright, 2004). Es similar al Cociente Intelectual (CI), pero mide la empatía en lugar de la inteligencia. Al igual que el CI, las puntuaciones más altas del Cociente de Empatía representan mayores capacidades de empatía.
Es importante destacar que el Cociente de Empatía difiere del Cociente Emocional. El Cociente Emocional se mide utilizando el BarOn Emotional Quotient-Inventory (Bar-On, 2004) y su objetivo es medir la inteligencia emocional más que la empatía. Es fácil confundirlos porque "Inteligencia Emocional" se utiliza para referirse a ambos.
Para determinar si el Cociente de Empatía es una prueba adecuada de empatía, Baron-Cohen y Wheelwright (2004) administraron la medida a un grupo de personas neurotípicas y a un grupo de personas diagnosticadas con síndrome de Asperger y compararon sus puntuaciones.
De media, las personas con síndrome de Asperger obtuvieron una puntuación significativamente más baja que las personas neurotípicas. A partir de este estudio, se determinó que una puntuación de 30 era una marca de corte crítica. Los participantes con síndrome de Asperger solían obtener puntuaciones inferiores a 30. Además, la fiabilidad test-retest del Cociente de Empatía fue alta, lo que sugiere que la prueba mide la empatía de forma fiable.
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7 ejemplos de la vida real
Como la empatía es tan compleja e interviene en tantas interacciones sociales, hay muchos ejemplos de empatía en el mundo real.
En una conversación con un amigo, ¿alguna vez se ha sentido tan conmovido que ha experimentado la misma emoción que él? O tal vez un amigo compartió una historia vergonzosa de pura humillación, y ese sentimiento se reflejó en ti.
Estas situaciones en las que experimentas las mismas emociones que tus amigos son ejemplos de empatía. Otros ejemplos de empatía son comprender el punto de vista de otra persona durante una discusión, sentirte culpable cuando te das cuenta de por qué alguien puede haber malinterpretado lo que dijiste o darte cuenta de que algo que dijiste fue un paso en falso. Estas situaciones requieren que adoptes el punto de vista de otra persona.
Algunos de los mejores ejemplos de empatía se encuentran en la obra de Oliver Sacks y Atul Gawande. Sacks fue un neurólogo que tuvo un profundo impacto en el campo de la psiquiatría y la neuropsicología gracias a sus libros reflexivos y orientados al paciente.
Atul Gawande es un cirujano que trabajó con la Organización Mundial de la Salud y ha publicado varios libros sobre la mejora de la atención sanitaria y los sistemas de salud. Ambos autores se dirigen a sus pacientes de un modo sensible y reflexivo que evoca mucha empatía en el lector.
Participamos en muchos escenarios en los que transmitimos y recibimos información con otras personas, verbal y no verbalmente.
Independientemente de si estas interacciones son importantes o no, tenemos que percibir, interpretar y responder a numerosas señales.
La empatía es algo más que la capacidad de sentir lo que siente otra persona. La empatía es una habilidad esencial que nos permite relacionarnos eficazmente con otras personas en contextos sociales (Baron-Cohen y Wheelwright, 2004).
Sin empatía, nos costaría:
Comprender los sentimientos, las motivaciones y los comportamientos de los demás;
responder adecuadamente a los sentimientos de otra persona; y
Comprender las interacciones sociales que se basan en comportamientos sutiles, señales y normas sociales, como las bromas, los pasos en falso y el sarcasmo.
La capacidad de responder adecuadamente a las emociones de otra persona es sumamente importante para crear vínculos. La empatía subraya el vínculo que se forma entre padres e hijos (Decety y Cowell, 2014).
Algunos investigadores consideran incluso que algunos aspectos de la empatía son un rasgo definitorio del ser humano. Nuestra capacidad para considerar el punto de vista de otra persona se considera exclusivamente humana (Decety y Cowell, 2014).
Jean Decety y Jason Cowell (2014) sostienen que la empatía es un proceso que contribuye a comprender y participar en comportamientos sociales complejos, como el comportamiento prosocial, que incluye el voluntariado y la atención a enfermos terminales.
Anteriormente en este artículo, mencionamos los estudios de Baron-Cohen y Wheelwright (2004) en los que compararon las puntuaciones del Cociente de Empatía entre personas con síndrome de Asperger y personas neurotípicas.
Se cree que las personas del espectro autista-Asperger tienen una menor capacidad de empatía y, como resultado, tienen dificultades con los contextos sociales. Sin embargo, sus puntuaciones más bajas en empatía no significan que carezcan de sentimientos o que deban ser considerados psicópatas (que también tienen puntuaciones más bajas en empatía).
Las personas con espectro autista suelen afirmar que su intención no es herir los sentimientos de los demás, y que se sienten culpables si han causado sentimientos heridos a otra persona (Baron-Cohen & Wheelwright, 2004).
Además, las personas con espectro autista afirman a menudo que desean establecer vínculos humanos; sin embargo, tienen dificultades para hacerlo porque no son conscientes de cómo su comportamiento afecta a la forma en que otras personas les perciben (Baron-Cohen y Wheelwright, 2004). Esto demuestra lo importante que es la empatía para desarrollar relaciones e interpretar las sutiles señales sociales.
Brene Brown sobre empatía vs simpatía - Diana Simon Psihoterapeut
Empatía frente a simpatía y compasión
Los tres términos -empatía, simpatía y compasión- se confunden a menudo entre sí, porque suelen utilizarse para referirse a los sentimientos de otra persona. Por ejemplo, ante las malas noticias de un amigo, ¿sientes empatía, simpatía o compasión? Los términos se utilizan en contextos similares, pero se refieren a comportamientos diferentes.
Según las definiciones anteriores, la empatía implica interpretar, comprender, sentir y actuar en función de los sentimientos de otras personas. La empatía es un proceso multidimensional y se basa en componentes afectivos, cognitivos, conductuales y morales (Jeffrey, 2016). Recordemos que la empatía es la capacidad de adoptar el punto de vista de otra persona o de ponerse en el lugar de otra persona.
La simpatía es el sentimiento de lástima por la desgracia o las circunstancias de otra persona.
La compasión es el deseo y el acto de querer aliviar el sufrimiento de otra persona. La compasión incluye los componentes afectivos de la empatía y la simpatía, pero va acompañada de una acción para cambiar las circunstancias de la persona que sufre (Sinclair et al., 2017). Un acto compasivo también puede dar lugar a que suframos junto a la otra persona; es lo que se denomina co-sufrimiento. La compasión también está vinculada al comportamiento altruista (Jeffrey, 2016).
Ejemplos de Empatía vs Simpatía vs Compasión
Para cimentar aún más la diferencia entre estos tres términos, considere los siguientes ejemplos:
Emma relata un suceso reciente en el que se sintió muy avergonzada. Mientras cuenta la historia, su amiga Tamika gime y murmura: "Oh, Dios mío, me sentiría tan avergonzada. Querría que el mundo me tragara entera".
En este ejemplo, Tamika no quiere desaparecer en un agujero. En cambio, está comprendiendo e interpretando correctamente la situación en la que se encuentra Emma. Lo más probable es que sienta empatía por la situación de Emma. No siente lástima ni actúa con compasión.
La madre de Jerome ha sufrido recientemente un infarto casi mortal. Él escucha a su madre relatar su experiencia a sus hermanas. Mientras relata su experiencia, empieza a llorar, porque tenía mucho miedo y se daba cuenta de que tal vez no volvería a ver a sus seres queridos. Jerome empieza a llorar mientras escucha a su madre.
En este ejemplo, Jerome siente compasión (lástima) por su madre y por lo que ella ha pasado.
De camino a la universidad, Jamal ve todos los días al mismo vagabundo. El indigente se sienta en el mismo sitio, haga el tiempo que haga, con un cartel a su lado en el que pide ayuda. Jamal decide donarle parte de su ropa.
El comportamiento de Jamal es un acto de compasión. Al donar su ropa, intenta aliviar el sufrimiento del vagabundo. También puede sentir simpatía por el hombre, pero el hecho de intentar cambiar su situación es un acto de compasión.
Utilice estos cuestionarios para determinar cuál es su nivel actual de empatía.
Cociente de empatía
El Cociente de Empatía, incluido el cuestionario completo, sus propiedades psicométricas y la puntuación, se describe en el documento original de Baron-Cohen y Wheelwright (2004). El profesor Simon Baron-Cohen trabaja con el Centro de Investigación del Autismo (ARC), y el Cociente de Empatía de 60 preguntas, así como la matriz de puntuación, están disponibles en el sitio web del ARC.
Cuestionario de empatía (EmQue)
El Cuestionario de Empatía (EmQue), diseñado por Rieffe, Ketelaar y Wiefferink (2010), mide la empatía en niños pequeños (edad media de unos 30 meses) y refleja la teoría de Hoffman (1987) sobre cómo se desarrolla la empatía en los niños.
El cuestionario consta de tres subescalas, que se corresponden con los tres primeros estadios del desarrollo de la empatía propuestos por Hoffman (1987). El cuestionario correlaciona bien con otras medidas que pretenden captar constructos similares. Puede acceder a este cuestionario en el sitio web de la Academia.
Cuestionario de empatía para niños y adolescentes (EmQue-CA)
También existe una versión similar de EmQue para niños mayores. Esta versión se conoce como Cuestionario de Empatía para Niños y Adolescentes (EmQue-CA; Overgaauw, Rieffe, Broekhof, Crone y Güroğlu, 2017).
A diferencia de EmQue, EmQue-CA es una medida de autoinforme. En otras palabras, los adolescentes y los niños deben responder en qué medida están de acuerdo con cada afirmación, en lugar de que sus padres observen sus comportamientos.
La versión final del EmQue-CA mide las tres subescalas siguientes: empatía afectiva, empatía cognitiva e intención de consolar. Las 14 preguntas y las propiedades psicométricas del cuestionario se recogen en el artículo original, que puede consultarse en el sitio web Frontiers in Psychology en formato PDF de descarga gratuita.
Cuestionario de Empatía de Toronto (TEQ)
El Cuestionario de Empatía de Toronto (TEQ) se desarrolló mediante el perfeccionamiento de una colección de cuestionarios que miden la empatía en un conjunto básico de preguntas (Spreng, McKinnon, Mar y Levine, 2009).
Los investigadores recopilaron preguntas de múltiples cuestionarios de empatía, las administraron a una amplia muestra de estudiantes y, a continuación, mediante un análisis factorial exploratorio, refinaron las preguntas hasta llegar a un conjunto básico de 16.
Por último, el TEQ y el Cociente de Empatía tienen una correlación fuerte y positiva, lo que confirma que las preguntas de ambos miden el mismo constructo psicológico.
Compartir respuestas emocionales
La empatía se confunde a menudo con la simpatía, que implica una falta de verdadera comprensión de la experiencia de otra persona.
Por ejemplo, si su amigo ha perdido recientemente su trabajo, expresar simpatía incluiría sentir pena por él y desearle suerte para encontrar otro empleo.
Por el contrario, la empatía implica relacionarse con las frustraciones y temores de tu amigo sobre el desempleo y experimentar activamente esas emociones negativas poniéndote en su lugar.
Un ejemplo de compasión sería ayudar a tu amigo a solicitar otros trabajos y actualizar su currículum.
Mientras que la empatía y la simpatía impulsan los actos de compasión, la compasión destaca por su naturaleza proactiva de motivar a las personas a aliviar el sufrimiento.
Reconocer las diferencias entre simpatía, empatía y compasión puede ayudarle a ajustar sus respuestas emocionales cuando alguien atraviesa una situación difícil, lo que le permitirá ofrecerle un mejor apoyo.
Nota sobre la fatiga por empatía
Sentir empatía es una habilidad muy útil, especialmente para profesionales de la salud como clínicos, terapeutas y psicólogos. Pero la capacidad de sentir empatía por otras personas tiene el coste de la fatiga por empatía.
La fatiga por empatía se refiere a la sensación de agotamiento que experimentan los profesionales de la salud como respuesta a la constante revisión de sus heridas emocionales a través de la experiencia de sus clientes (Stebnicki, 2000). Por ejemplo, un terapeuta cuyo cliente está atravesando un duelo puede recordar su propio duelo y trauma.
Al estar emocionalmente disponible para su cliente durante periodos emocionales y estresantes, el terapeuta experimenta fatiga a nivel psicológico, emocional y fisiológico (Stebnicki, 2000).
Además de manifestarse como una sensación de fatiga, podemos considerar la fatiga por empatía como una forma de retrauma y, en consecuencia, los síntomas se asemejan a los del trastorno de estrés traumático secundario.
La fatiga por empatía en el ámbito clínico también se conoce como "deterioro del consejero" porque la capacidad del clínico para realizar su trabajo se ve afectada (Stebnicki, 2007). Una consecuencia de la fatiga por empatía es el agotamiento, con una aparición especialmente repentina (Stebnicki, 2000).
Stebnicki (2007) ofrece una lista exhaustiva de estrategias que los clínicos pueden utilizar para prevenir la fatiga por empatía:
Estrategias de autocuidado y comportamientos de estilo de vida que protegen al clínico de la fatiga por empatía
Utilizar un grupo de apoyo y un supervisor durante los periodos de fatiga por empatía
Por último, el post de PositivePsychology.comcom que detalla el autocuidado para terapeutas puede adaptarse fácilmente a otros sectores. Por ejemplo, estos consejos podrían incorporarse a una sesión de bienestar en el lugar de trabajo para ayudar a prevenir la fatiga por empatía.
17 ejercicios para desarrollar la inteligencia emocional
Estos 17 Ejercicios de Inteligencia Emocional [PDF] ayudarán a otras personas a fortalecer sus relaciones, reducir el estrés y mejorar su bienestar mediante la mejora de la Inteligencia Emocional .
A continuación se ofrece una lista de cuatro artículos, cada uno de los cuales se centra en un aspecto diferente de la empatía.
Para ayudar a los niños a entender mejor qué se entiende por empatía, recomendamos la hoja de ejercicios ¿Qué es la empatía? En esta hoja de ejercicios, se pide a los niños que recuerden situaciones en las que han experimentado una emoción similar a la de otra persona. También se les pide que piensen en razones por las que la empatía es algo bueno y en cómo pueden mejorar su sentido de la empatía.
Para practicar cómo ver las cosas desde una nueva perspectiva, recomendamos la Hoja de trabajo de Hace 500 años y la Hoja de trabajo de Trading Places. Ambas hojas de trabajo pueden utilizarse en ejercicios de grupo, pero sólo la segunda es también apropiada para clientes individuales.
Esta hoja de ejercicios es especialmente útil para clínicos y profesionales de la salud, pero también es muy apropiada para cualquier persona que trabaje en una profesión en la que tenga que comunicarse constantemente con otras personas.
Si está buscando más formas basadas en la ciencia para ayudar a otros a desarrollar la inteligencia emocional, esta colección contiene 17 herramientas de IE validadas para profesionales. Utilícelas para ayudar a los demás a comprender y utilizar sus emociones en su beneficio.
Un mensaje para llevar a casa
Si mostramos un poco de tolerancia y humildad, y si estamos dispuestos a ponernos en el lugar del otro -como diría mi madre-, sólo por un momento, ponte en sus zapatos. Porque esto es lo que pasa en la vida: no se sabe lo que te va a deparar el destino. Hay días en los que necesitas que te echen una mano. Hay otros días en los que estamos llamados a echar una mano.
Discurso de investidura del Presidente de EE.UU. Joseph R. Biden, Jr.
Y eso es la empatía: ser capaz de ponerse en el lugar del otro. Los seres humanos somos criaturas sociales, y la empatía es una habilidad importante. Sin empatía, nos costará conectar y crear vínculos. Una empatía poco desarrollada da lugar a interacciones sociales incómodas, que también pueden debilitar los vínculos sociales.
Ningún hombre es una isla, entero en sí mismo; cada hombre es un trozo del continente, una parte de lo principal.
John Donne
Mediante la conexión, la comprensión y la empatía, todos podemos permanecer unidos, echar una mano cuando sea necesario y recibir una mano cuando nosotros, a su vez, la necesitemos.
¿Cómo puedo desarrollar mis habilidades de empatía?
Practicar la escucha activa, realizar ejercicios de toma de perspectiva y aceptar la vulnerabilidad puede mejorar su empatía.
¿Cuáles son los beneficios de la empatía?
La empatía fomenta relaciones más sólidas, reduce los conflictos y promueve el bienestar emocional.
¿Cuál es la diferencia entre empatía y simpatía?
La empatía implica comprender profundamente y compartir los sentimientos de otra persona, mientras que la simpatía consiste en sentir lástima o pena por la desgracia de otra persona.
Referencias
Bar-On, R. (2004). El Inventario del Cociente Emocional de Bar-On (EQ-i): Justificación, descripción y resumen de las propiedades psicométricas. En G. Geher (Ed.), Measuring emotional intelligence: Common ground and controversy (pp. 115-145). Nova Science Publishers.
Baron-Cohen, S., y Wheelwright, S. (2004). The Empathy Quotient: Una investigación de adultos con síndrome de Asperger o autismo de alto funcionamiento, y diferencias normales entre sexos. Journal of Autism and Developmental Disorders, 34(2), 163-175. https://doi.org/10.1023/B:JADD.0000022607.19833.00
Colman, A. M. (2015). Diccionario de psicología. Oxford University Press.
Decety, J., y Cowell, J. M. (2014). La compleja relación entre moralidad y empatía. Trends in Cognitive Sciences, 18, 337-339. https://doi.org/10.1016/j.tics.2014.04.008
Ganczarek, J., Hünefeldt, T., & Belardinelli, M. O. (2018). De la "Einfühlung" a la empatía: Explorando la relación entre la experiencia estética e interpersonal. Cognitive Processing, 19(4), 141-145. https://doi.org/10.1007/s10339-018-0861-x
Gawande, A. (2017) Ser mortal: La medicina y lo que importa al final. Picador.
Hoffman, M. L. (1987). La contribución de la empatía a la justicia y al juicio moral. En N. Eisenberg & J. Strayer (Eds.), Cambridge studies in social and emotional development. Empathy and its development (pp. 47-80). Cambridge University Press.
Jeffrey, D. (2016). Empatía, simpatía y compasión en la atención sanitaria: ¿Hay algún problema? ¿Hay alguna diferencia? ¿Importa? Journal of the Royal Society of Medicine, 109(12), 446-452. https://doi.org/10.1177/0141076816680120
Overgaauw, S., Rieffe, C., Broekhof, E., Crone, E. A., & Güroğlu, B. (2017). Evaluación de la empatía a través de la infancia y la adolescencia: Validación del Cuestionario de Empatía para Niños y Adolescentes (EmQue-CA). Frontiers in Psychology, 8, Artículo 870. https://doi.org/10.3389/fpsyg.2017.00870
Rieffe, C., Ketelaar, L., & Wiefferink, C. H. (2010). Evaluación de la empatía en niños pequeños: Construcción y validación de un Cuestionario de Empatía (EmQue). Personality and Individual Differences, 49(5), 362-367. https://doi.org/10.1016/j.paid.2010.03.046
Sacks, O. (1998) El hombre que confundió a su mujer con un sombrero: And other clinical tales. Touchstone.
Sacks, O. W. (2011). Despertares (Nueva ed.). Picador.
Sinclair, S., Beamer, K., Hack, T. F., McClement, S., Raffin Bouchal, S., Chochinov, H. M. y Hagen, N. A. (2017). Simpatía, empatía y compasión: Un estudio de teoría fundamentada de las comprensiones, experiencias y preferencias de los pacientes de cuidados paliativos. Palliative Medicine, 31(5), 437-447. https://doi.org/10.1177/0269216316663499
Spreng, R. N., McKinnon, M. C., Mar, R. A. y Levine, B. (2009). El Cuestionario de Empatía de Toronto: Scale development and initial validation of a factor-analytic solution to multiple empathy measures. Journal of Personality Assessment, 91(1), 62-71. https://doi.org/10.1080/00223890802484381
Stebnicki, M. A. (2000). Stress and grief reactions among rehabilitation professionals: Dealing effectively with empathy fatigue. Revista de Rehabilitación, 66(1).
Stebnicki, M. A. (2007). Fatiga por empatía: Healing the mind, body, and spirit of professional counselors. American Journal of Psychiatric Rehabilitation, 10(4), 317-338. https://doi.org/10.1080/15487760701680570
Sobre el autor
Alicia Nortje es una investigadora psicológica convertida en científica de datos. Ha cambiado su trayectoria académica de posgrado por una gratificante carrera en un sector no relacionado, aunque mantiene un gran interés por la psicología. Su objetivo es presentar los resultados de la investigación en un lenguaje cotidiano y animar a los lectores a cuestionar su forma de pensar, sus creencias, sus ideas y su comportamiento en un intento de comprender mejor por qué hacemos, pensamos y sentimos como lo hacemos.
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Comentarios
La opinión de nuestros lectores
Adam
el 7 de enero de 2023 a las 12:39
Estoy seguro de que el origen de la palabra "empatía" viene del griego, siendo "pathos" una palabra que engloba las emociones (simpatía, apatía, antipatía, y de ahí pasión, compasión, etc.).
Es importante mencionar que la empatía no es signo de una personalidad débil. Hice un trabajo enorme antes de poder llorar por fin al conmoverme con la historia de mi amiga. Porque "los hombres no deben mostrar sus lágrimas en público". Pero no te atrevas a decirme cómo debo reaccionar 😀 .
La opinión de nuestros lectores
Estoy seguro de que el origen de la palabra "empatía" viene del griego, siendo "pathos" una palabra que engloba las emociones (simpatía, apatía, antipatía, y de ahí pasión, compasión, etc.).
Es importante mencionar que la empatía no es signo de una personalidad débil. Hice un trabajo enorme antes de poder llorar por fin al conmoverme con la historia de mi amiga. Porque "los hombres no deben mostrar sus lágrimas en público". Pero no te atrevas a decirme cómo debo reaccionar 😀 .