El pensamiento positivo consiste en centrarse en lo bueno de cualquier situación, fomentar la resiliencia y mejorar la salud mental.
Técnicas como los ejercicios de gratitud y el replanteamiento de los pensamientos negativos pueden cultivar una mentalidad positiva.
Adoptar la positividad conduce a una mejor resolución de problemas, una mayor felicidad y un mayor bienestar.
¿Qué significa pensar en positivo?
¿Por qué es importante pensar en positivo?
¿Y cómo aprendemos a hacerlo?
En este artículo, abordaremos estas cuestiones y le proporcionaremos recursos que le ayudarán a cultivar la capacidad de pensar de forma más positiva. Con estos conocimientos, comprenderá mejor cómo cambiar los pensamientos negativos por positivos, aumentar su bienestar e incluso mejorar su salud física.
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En términos generales, el pensamiento positivo puede considerarse como cogniciones positivas. Esto distingue el pensamiento positivo de las emociones, los comportamientos y los resultados a largo plazo, como el bienestar o la depresión.
En la investigación sobre el pensamiento positivo, aún está evolucionando una definición consensuada. Por ejemplo, Caprara y Steca (2005) sugirieron que la satisfacción vital, la autoestima y el optimismo eran indicadores de que una persona tenía un pensamiento positivo.
De hecho, estos conceptos pueden implicar el pensamiento positivo, pero también suelen considerarse resultados positivos que pueden derivarse de la aplicación de estrategias de pensamiento positivo.
Otros han sido más precisos sobre lo que implica el pensamiento positivo. Bekhet y Zauszniewski (2013) esbozaron ocho habilidades clave que contribuyen al pensamiento positivo y que pueden recordarse fácilmente utilizando el acrónimo THINKING:
Transformar los pensamientos negativos en positivos
Destacar los aspectos positivos de la situación
Interrumpir los pensamientos pesimistas mediante técnicas de relajación y distracción
Tomando nota de la necesidad de practicar el pensamiento positivo
Saber dividir un problema en partes más pequeñas para que sea manejable
Formas enriquecedoras de desafiar los pensamientos pesimistas
Generar sentimientos positivos controlando los pensamientos negativos
Observará que esta lista incluye técnicas como la relajación que pueden o no ser cognitivas.
Otros investigadores han explorado las diferentes dimensiones del pensamiento positivo y han sugerido que el pensamiento positivo puede entenderse como un constructo con cuatro dimensiones (Tsutsui y Fujiwara, 2015):
Pensamiento autoestimulante
Consiste en pensar en ser el propio animador.
Pensamiento autoafirmativo
Consiste en pensar en hacer el bien a los demás.
Pensamiento autoinstructivo y de control
Se trata de pensamientos que guían el rendimiento.
Pensamiento autoafirmativo
Consiste en tener pensamientos de confianza.
Como puede ver, el pensamiento positivo puede definirse de diferentes maneras. Las definiciones incoherentes del pensamiento positivo en la investigación dificultan la extracción de conclusiones claras sobre el papel del pensamiento positivo en la salud mental.
Por ejemplo, Diener et al. (2009) sugieren que el pensamiento positivo es bueno para el bienestar, pero cuando el pensamiento positivo y el bienestar se miden con las mismas escalas (por ejemplo, escalas que miden el optimismo, el bienestar subjetivo o la satisfacción vital), la investigación puede estar diciendo realmente que algo se predice a sí mismo, lo cual no es muy útil ni informativo.
Se necesitan definiciones más claras sobre qué es el pensamiento positivo y en qué se diferencia de las evaluaciones del bienestar para comprender mejor los beneficios reales y la importancia del pensamiento positivo.
¿Hay beneficios? 4 Resultados de la investigación
Dado que existen distintas definiciones y componentes del pensamiento positivo, los beneficios de cada uno pueden ser diferentes.
Aquí trataremos de aclarar qué tipos de pensamiento positivo son buenos para la salud mental y el bienestar y cuáles no lo son tanto.
En primer lugar, el pensamiento positivo sobre uno mismo tiende a ser bueno para el bienestar. Por ejemplo, cuando las personas confían en su capacidad de logro, es más probable que tengan éxito y lo consigan (Taylor y Brown, 1994).
Verse a uno mismo de forma más positiva que los demás también parece amortiguar los efectos del estrés (Taylor y Brown, 1994). Estas pruebas concuerdan en gran medida con las investigaciones sobre la autoestima y la confianza en uno mismo (Miller Smedema, Catalano y Ebener, 2010), procesos que pueden considerarse tipos de pensamiento positivo.
En segundo lugar, generalmente se piensa que los pensamientos optimistas son buenos para el bienestar. No parece importar si estos pensamientos son poco realistas o no. El pensamiento optimista tiende a ayudar a las personas a sentirse mejor, a tener relaciones sociales más positivas y a afrontar mejor el estrés (Taylor y Brown, 1994).
En tercer lugar, los pensamientos o creencias positivas sobre el control parecen ser beneficiosos. Por ejemplo, creer que tenemos el control durante las experiencias estresantes parece ayudarnos a afrontarlas mejor (Taylor y Brown, 1994).
El beneficio de los pensamientos positivos sobre el control parece ser coherente con otras investigaciones sobre la mentalidad de desafío. Cuando tenemos una mentalidad de desafío, creemos que tenemos las habilidades y la capacidad para manejar los factores estresantes actuales. Esta mentalidad puede contrastarse con una mentalidad de amenaza, que se caracteriza por pensamientos y creencias de que no podemos manejar eficazmente nuestros factores estresantes actuales (Crum, Akinola, Martin y Fath, 2017).
La mentalidad de desafío, en la que creemos que tenemos más control, es más beneficiosa para nosotros.
Por último, una visión positiva general de la vida, de uno mismo y del futuro se considera tan beneficiosa que a menudo se considera parte del propio bienestar (Caprara y Steca, 2005). Como dijo una vez el filósofo René Descartes:
Pienso, luego existo.
Esto parece cierto cuando se trata del pensamiento positivo: si pensamos que nos sentimos bien, es que nos sentimos bien.
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Pensamiento positivo y salud física: 5 conclusiones
La investigación ha empezado a aportar pruebas convincentes de la relación entre el pensamiento positivo y la salud física. En concreto, el optimismo, que a menudo se considera un tipo de pensamiento positivo, parece contribuir a resultados positivos para la salud. Por ejemplo, Scheier y Carver (1987) relacionaron el optimismo con menos dolencias físicas como tos, fatiga, dolores musculares y mareos.
Los optimistas también parecían recuperarse más rápido de la cirugía de bypass coronario (Scheier y Carver, 1987). Otras pruebas apuntan al impacto potencial del pensamiento positivo en la salud cardiovascular, incluida la mejora de la tensión arterial y un menor riesgo de infarto.
El pensamiento positivo también parece mejorar la calidad de vida de los enfermos de cáncer y puede proteger contra el resfriado común, las alergias y otros problemas del sistema inmunitario (Naseem y Khalid, 2010). Además, el optimismo específico del sida está relacionado con el afrontamiento activo (Taylor et al., 1992).
Aunque el pensamiento positivo tiene muchos beneficios para la salud, parece haber una advertencia clave. Pedir a los pacientes con enfermedades graves que piensen en positivo en situaciones muy negativas puede ser demasiado.
El apoyo psicológico que incluye el pensamiento positivo puede suponer una carga innecesaria para pacientes que ya tienen dificultades. Por lo tanto, es importante tener en cuenta que el pensamiento positivo es sólo una de las muchas estrategias potencialmente exitosas y no debe imponerse a las personas que no sienten que es una buena opción para ellos (Rittenberg, 1995).
9 ejemplos reales de pensamiento positivo
¿Cuáles son algunos ejemplos de pensamiento positivo? Desglosemos un poco el pensamiento positivo.
Pensamiento positivo centrado en el pasado
Los pensamientos negativos o pesimistas centrados en el pasado pueden contribuir a una mayor depresión. Cambiar estos pensamientos para que sean más positivos puede ayudarnos a dejar atrás las cosas malas que ocurrieron en el pasado y a mantener una mentalidad positiva.
He aquí ejemplos de pensamientos positivos centrados en el pasado que dan un giro positivo al pasado sin dejar de reconocer la situación difícil:
"Hice lo que pude".
"La entrevista de trabajo salió mal, pero al menos aprendí qué hacer de forma diferente la próxima vez".
"Sé que mi infancia no fue perfecta, pero mis padres lo hicieron lo mejor que pudieron".
Pensamiento positivo centrado en el presente
El pensamiento positivo centrado en el presente puede ayudarnos a afrontar con mayor eficacia nuestros retos actuales, disminuir nuestro estrés y mejorar potencialmente nuestra satisfacción vital.
He aquí algunos ejemplos de pensamientos positivos centrados en el presente:
"Tengo mucha suerte de tener a mi amiga Jane, que se preocupa de verdad por mí".
"El desayuno era tan sabroso y bonito que lo disfruté muchísimo".
"Aunque cometa errores, siempre me esfuerzo al máximo".
Pensamiento positivo orientado al futuro
Los pensamientos negativos o pesimistas centrados en el futuro pueden contribuir a aumentar la preocupación o la ansiedad. Cambiar estos pensamientos para que sean más positivos puede ayudarnos a estar más presentes y a dejar de generar emociones negativas sobre cosas que aún no han sucedido.
He aquí algunos ejemplos de pensamientos positivos centrados en el futuro:
"Todo va a salir bien".
"Estoy deseando ir a ese evento la semana que viene".
"Seguiré trabajando para conseguir mis objetivos, por eso sé que mi futuro va a ser estupendo".
Al enfocar el pensamiento positivo hacia atrás, en el momento y hacia delante, podemos utilizarlo para resolver distintos tipos de pensamientos negativos y mejorar potencialmente múltiples aspectos del bienestar.
Pensamiento positivo frente a pensamiento negativo
Al igual que el pensamiento positivo, el negativo no es una construcción clara. Pero como ejemplo relativamente sencillo, el optimismo se contrapone a menudo al pesimismo.
Cuando se trata del rendimiento, tanto el optimismo como el pesimismo son igualmente eficaces. Más concretamente, una persona que es pesimista defensiva obtiene mejores resultados cuando utiliza una estrategia, y una persona que es optimista estratégica obtiene mejores resultados cuando utiliza otra. Eso significa que los pensamientos negativos pueden ayudar a algunas personas en algunas circunstancias (Norem & Chang, 2002).
Cuando se trata de bienestar, los optimistas tienden a estar de mejor humor, mientras que los pesimistas tienden a tener más ansiedad (Norem & Chang, 2002). Pero inducir un estado de ánimo más positivo en los pesimistas no sólo perjudica su rendimiento, sino que los hace más ansiosos.
Los pesimistas defensivos se sienten mejor cuando se les permite explorar resultados potencialmente negativos, lo que les ayuda a gestionar su ansiedad de forma más eficaz. Además, los pesimistas defensivos obtienen mejores resultados que otras personas ansiosas que no son pesimistas.
Todo esto viene a decir que librar a las personas de su pesimismo no sólo no es útil, sino que puede ser perjudicial (Norem & Chang, 2002). Entonces, ¿qué se puede hacer con el pensamiento negativo?
En el caso de los pesimistas, quizá sea mejor no forzarles a pensar en positivo. Para ellos, puede ser como intentar meter una clavija cuadrada en un agujero redondo. En su lugar, puede ser más útil explorar si los pensamientos negativos son funcionales, útiles y beneficiosos.
Puede ser útil registrar los pensamientos negativos para entender por qué aparecen y cómo afectan a otras emociones y comportamientos. Para ello, utilice nuestra Hoja de trabajo de registro de pensamientos disfuncionales, ya que le ayudará a explorar los desencadenantes de los pensamientos negativos y a practicar la adaptación de los pensamientos.
Aunque ya hemos tratado investigaciones convincentes sobre los beneficios del pensamiento positivo, hay algunas críticas que merece la pena mencionar y que ayudan a aclarar lo que no es el pensamiento positivo.
En primer lugar, el exceso de emociones positivas puede perjudicar el bienestar. Por ejemplo, las investigaciones de la Dra. June Gruber sugieren que un exceso de emociones positivas puede ser un factor de riesgo de manía (Gruber, Johnson, Oveis y Keltner, 2008).
Además, pensar excesivamente en la felicidad también se ha relacionado con un menor bienestar. En particular, establecer estándares de felicidad irrazonablemente altos y pensar con frecuencia en el propio estado emocional se han relacionado con una menor felicidad (Ford y Mauss, 2014). Esta investigación sugiere que puede haber algunos aspectos del pensamiento positivo que no son buenos para nosotros.
Otra crítica habitual al pensamiento positivo es que se trata de una estrategia inadecuada, y posiblemente ineficaz, en algunas situaciones, por ejemplo, en respuesta a la muerte de un ser querido (Bonanno y Burton, 2013).
Otras investigaciones han demostrado que la reevaluación cognitiva, que consiste en pensar en los aspectos positivos o positivos de una situación, puede ayudar en algunas situaciones y perjudicar en otras. Más concretamente, el uso de esta estrategia de pensamiento positivo se asoció con una mayor depresión en situaciones que eran controlables (Troy, Shallcross y Mauss, 2013). Esto sugiere que el pensamiento positivo puede no ser una estrategia eficaz en todas las situaciones.
Otra crítica se centra en determinados tipos de pensamiento positivo que no tienen base científica. Por ejemplo, los expertos en psicología suelen considerar que la "ley de la atracción", que sugiere que creer en algo hará que suceda, es pseudociencia y no se basa en métodos científicos.
De hecho, este tipo de creencias se consideran pensamiento mágico, y la investigación ha demostrado que una mayor familiaridad con la ley de la atracción se asocia con una mayor depresión (Jones, 2019). Así que es importante tener en cuenta que el pensamiento positivo puede ser una herramienta útil en algunas circunstancias y puede contribuir al optimismo, los resultados positivos y el bienestar, pero no es magia.
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Nuestros 5 mejores recursos sobre pensamiento positivo
Estos son algunos recursos que le ayudarán a aprender más sobre el pensamiento positivo y a desarrollar habilidades de pensamiento positivo.
Tarjetas de amor propio radical
Esta hoja de ejercicios le ayudará a crear una baraja de tarjetas de autoafirmación. Éstas pueden ayudar a cultivar pensamientos positivos más centrados en uno mismo.
Es propio de la naturaleza humana prestar más atención a lo negativo que a lo positivo. Pero si siempre nos centramos en lo malo, nunca llegamos a darnos cuenta y apreciar lo bueno.
A veces somos autocríticos porque no hemos dedicado tiempo a pensar en lo que tenemos de bueno. Reflexionar sobre nuestras buenas cualidades puede facilitar el pensamiento positivo.
El pensamiento positivo interesa a los psicólogos desde hace tiempo. Sin embargo, sigue siendo difícil llegar a una definición común del pensamiento positivo.
Independientemente de cómo se mida el pensamiento positivo, parece tener un impacto positivo tanto en la salud mental como en la física.
Además, hay disponibles muchos recursos útiles para ayudar a las personas a desarrollar sus habilidades de pensamiento positivo.
En general, las investigaciones sugieren que cultivar el pensamiento positivo en el asesoramiento, la terapia o por cuenta propia es un esfuerzo que merece la pena. Confiamos en que nuestros recursos le ayuden a emprender un camino más positivo.
¿Cuáles son algunas formas prácticas de practicar el pensamiento positivo?
Las técnicas incluyen ejercicios de gratitud, replanteamiento de pensamientos negativos y concentración en las soluciones más que en los problemas. La práctica regular puede ayudar a cambiar la mentalidad hacia la positividad.
¿Puede el pensamiento positivo mejorar mis relaciones?
Sí, mantener una actitud positiva puede mejorar tus interacciones con los demás, dando lugar a relaciones más sólidas y solidarias. Fomenta la comunicación abierta y la empatía.
¿Hay algún inconveniente en el pensamiento positivo?
Aunque el pensamiento positivo tiene muchos beneficios, es importante reconocer y abordar las emociones negativas cuando surgen. Reprimir los sentimientos negativos puede aumentar el estrés y reducir el bienestar.
Referencias
Bekhet, A. K., y Zauszniewski, J. A. (2013). Medición del uso de habilidades de pensamiento positivo: Pruebas psicométricas de una nueva escala. Western Journal of Nursing Research, 35(8), 1074-1093. https://doi.org/10.1177/0193945913482191
Bonanno, G. A., y Burton, C. L. (2013). Regulatory flexibility: Una perspectiva de las diferencias individuales en el afrontamiento y la regulación de la emoción. Perspectives on Psychological Science, 8(6), 591-612. https://doi.org/10.1177/1745691613504116
Caprara, G. V., y Steca, P. (2005). Affective and social self-regulatory efficacy beliefs as determinants of positive thinking and happiness. European Psychologist, 10(4), 275-286. https://doi.org/10.1027/1016-9040.10.4.275
Crum, A. J., Akinola, M., Martin, A. y Fath, S. (2017). El papel de la mentalidad del estrés en la conformación de respuestas cognitivas, emocionales y fisiológicas al estrés desafiante y amenazante. Anxiety, Stress, & Coping, 30(4), 379-395. https://doi.org/10.1080/10615806.2016.1275585
Diener, E., Wirtz, D., Biswas-Diener, R., Tov, W., Kim-Prieto, C., Choi, D. W., & Oishi, S. (2009). Nuevas medidas del bienestar. En E. Diener, Assessing well-being: The collected works of Ed Diener. (pp. 247-266). Springer.
Ford, B., y Mauss, I. (2014). Los efectos paradójicos de perseguir la emoción positiva. En J. Gruber & J. T. Moskowitz (Eds.), Positive emotion: Integrating the light sides and dark sides (pp. 363-382). Oxford University Press.
Gruber, J., Johnson, S. L., Oveis, C., & Keltner, D. (2008). Riesgo de manía y respuesta emocional positiva: ¿Demasiado de algo bueno? Emotion, 8(1), 23-33. https://doi.org/10.1037/1528-3542.8.1.23
Jones, B. (2019). Si lo piensas lo puedes lograr: La relación entre la especificidad de la meta y el pensamiento mágico. Tesis y disertaciones de Murray State, 140.
Naseem, Z., y Khalid, R. (2010). Positive thinking in coping with stress and health outcomes: Literature review. Revista de Investigación y Reflexiones en Educación, 4(1).
Norem, J. K., y Chang, E. C. (2002). La psicología positiva del pensamiento negativo. Journal of Clinical Psychology, 58(9), 993-1001. https://doi.org/10.1002/jclp.10094
Miller Smedema, S., Catalano, D. y Ebener, D. J. (2010). The relationship of coping, self-worth, and subjective well-being: Un modelo de ecuaciones estructurales. Rehabilitation Counseling Bulletin, 53(3), 131-142. https://doi.org/10.1177/0034355209358272
Rittenberg, C. N. (1995). El pensamiento positivo: ¿Una carga injusta para los pacientes de cáncer? Supportive Care in Cancer, 3(1), 37-39. https://doi.org/10.1007/BF00343919
Scheier, M. E., y Carver, C. S. (1987). Dispositional optimism and physical well-being: The influence of generalized outcome expectancies on health. Journal of Personality, 55(2), 169-210. https://doi.org/10.1111/j.1467-6494.1987.tb00434.x
Taylor, S. E., y Brown, J. D. (1994). Positive illusions and well-being revisited: Separating fact from fiction. Psychological Bulletin, 116(1), 21-27. https://doi.org/10.1037/0033-2909.116.1.21
Taylor, S. E., Kemeny, M. E., Aspinwall, L. G., Schneider, S. G., Rodriguez, R., & Herbert, M. (1992). Optimism, coping, psychological distress, and high-risk sexual behavior among men at risk for acquired immunodeficiency syndrome (AIDS). Journal of Personality and Social Psychology, 63(3), 460. https://doi.org/10.1037//0022-3514.63.3.460
Troy, A. S., Shallcross, A. J. y Mauss, I. B. (2013). A person-by-situation approach to emotion regulation: La reevaluación cognitiva puede ayudar o perjudicar, dependiendo del contexto. Psychological Science, 24(12), 2505-2514. https://doi.org/10.1177/0956797613496434
Tsutsui, K., y Fujiwara, M. (2015). La relación entre el pensamiento positivo y las características individuales: Desarrollo de la escala de pensamiento positivo en el fútbol. Football Science, 12, 74-83. https://doi.org/10.57547/jssfenfs.12.1_74
Sobre el autor
La Dra. Tchiki Davis es experta en bienestar y escritora científica. Tras completar su doctorado en psicología en la Universidad de Berkeley, fundó el Berkeley Well-Being Institute para crear recursos basados en la ciencia para coaches de vida, consultores y otros emprendedores del bienestar. La Dra. Tchiki se ha centrado recientemente en ayudar a los profesionales del bienestar a comprender mejor el camino hacia el bienestar y cómo esto influye en cuándo, por qué y cómo proporcionar tipos específicos de contenido y apoyo para el bienestar. Tchiki obtuvo su título en psicología social y de la personalidad en la Universidad de California, Berkeley, con un certificado en gestión de la innovación tecnológica.
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Comentarios
La opinión de nuestros lectores
K Ward
el 6 de Diciembre de 2023 a las 09:57
El pensamiento negativo es claramente inútil y poco saludable. Pero el pensamiento crítico, la reflexión profunda basada en la investigación, es cada vez más importante en la era de los blogs de opinión o de los "contenidos creados" copiados y pegados de fuentes desconocidas. Esto parece especialmente cierto cuando se habla de pensamiento positivo. ¿Podemos convencer a los pensadores críticos (que también son algunos de los más negativos) de que sean más positivos con tópicos vacíos o pruebas anecdóticas?
Un gran escollo para mí aquí es la interpretación del "Pienso, luego existo" de René Descartes en el sentido de "si pensamos que nos sentimos bien, entonces lo hacemos". Odio ser pesimista, pero se trata de una mala interpretación superficial de la cita original. No me importaría tanto, pero la filosofía cartesiana contribuye tanto a nuestra actual (mala) comprensión del cerebro, la mente y la realidad. Por favor, no socaven las ideas, por otra parte maravillosas, presentadas aquí y alienen a los pensadores críticos. La psicología positiva también tiene que convencerles.
Arte jefferson Marr
el 13 de agosto de 2021 a las 18:22
La neurociencia afectiva del pensamiento positivo
El pensamiento positivo "funciona", pero funciona mejor "afectivamente" cuando se realiza de forma persistente en un estado de relajación. A continuación se expone la neurociencia que subyace a esta sencilla idea, que puede comprobarse fácilmente si se prueba esta ligera modificación del pensamiento positivo.
Y todo tiene que ver con la neurociencia del placer. A diferencia de otras funciones del cerebro, desde la percepción hasta el pensamiento, la fuente neural de nuestros placeres se localiza en el cerebro como grupos especializados de células nerviosas o "núcleos", o "puntos calientes", situados en el cerebro medio. Estos núcleos reciben información de distintas fuentes del sistema nervioso, desde estímulos propioceptivos (actividad neuromuscular) a estímulos interoceptivos (saciedad y privación), pasando por estímulos cognitivos (nuevas expectativas positivas o negativas), y todos ellos modulan la actividad de estos núcleos, que liberan o inhiben los opioides endógenos que provocan el arco iris de placeres que marcan nuestro día.
Por ejemplo, la relajación induce la actividad opioide y es placentera, pero la tensión la inhibe y es dolorosa. Del mismo modo, la saciedad inhibe nuestro placer cuando comemos, y la privación o el hambre lo aumentan. Por último, las expectativas positivas de nuevos medios y fines aumentan el placer y las negativas lo inhiben. Así, para nuestros placeres sensoriales (comer, beber), ver una película emocionante hace que las palomitas sepan mejor que cuando vemos una película aburrida o deprimente. Esto también se aplica a cuando estamos relajados, ya que pensar o realizar una actividad significativa se refleja en experiencias de "flujo" o "pico" cuando estamos realizando un comportamiento altamente significativo mientras estamos relajados. (El significado se define como un comportamiento anticipado o actual que tiene implicaciones positivas ramificadas y novedosas, como crear arte, hacer buenas acciones o un trabajo productivo).
Pero, de nuevo, no haga caso de esta verborrea, pruébelo usted mismo
Simplemente relájese utilizando un protocolo de relajación como la relajación muscular progresiva, el descanso con los ojos cerrados o la atención plena, y luego sígalo atendiendo o realizando exclusivamente una actividad significativa o, en otras palabras, un pensamiento positivo, y evitando toda actividad sin sentido o "distracción". Sigue así y no sólo permanecerás relajado, sino que continuarás así con una mayor sensación de bienestar o placer. La atribución de valor afectivo al comportamiento significativo hace que este último parezca "autotélico", o reforzante en sí mismo, y la atención persistente resultante al significado desplaza las ocasiones que podríamos haber pasado dándole vueltas a otras preocupaciones e inquietudes sin sentido.
Referencias:
Rauwolf, P., et al. (2021) La incertidumbre ante la recompensa -como "sal psicológica"- puede alterar la experiencia sensorial y el consumo de recompensas de alto valor en adultos jóvenes sanos. Revista de Psicología Experimental: General (prepub) https://doi.apa.org/doiLanding?doi=10.1037%2Fxge0001029
En las páginas 44-51 de un pequeño libro de código abierto sobre la psicología del descanso, enlazado más abajo, se ofrece una explicación más formal de esta técnica desde una teoría del aprendizaje con base neurológica. (La experiencia del flujo se trata en las págs. 81-86). https://www.scribd.com/doc/284056765/The-Book-of-Rest-The-Odd-Psychology-of-Doing-Nothing
El artículo parecía bien escrito, aunque había algunos puntos en los que la redacción me parecía poco clara.
No obstante, recomendaría al autor que tuviera en cuenta el trabajo del Dr. Joe Dispenza,
cuyos programas llegan a millones de personas cada año. Sería estupendo que este
Sería maravilloso que este artículo incluyera algunos de los resultados de sus investigaciones sobre el efecto placebo. Su trabajo ha sido validado científicamente hasta el punto de que el NIH se ha dirigido a él con la esperanza de estudiar su trabajo.
Creo que sin mirar el trabajo del Dr. Dispenza, es un flaco favor menospreciar la Ley de la Atracción, ya que representa una falta de comprensión de "El Campo". También sería muy útil incluir una consideración del trabajo de Lynne McTaggart, una investigadora del Reino Unido, que está cambiando el planeta con su comprensión de cómo utilizar la intención de grupo para crear cambios en el mundo físico.
Los trabajos del Dr. Joe Dispenza y de Lynne McTaggart no son en absoluto pseudociencia, como parece dar a entender la autora en su comentario. Me pareció que la autora se basaba mucho más en estudios de hace 15, e incluso 33 años, que en los conocimientos científicos de que disponemos hoy en día. En consecuencia, el artículo me pareció bastante "anticuado".
R.Mohanasundaram
el 14 de enero de 2021 a las 06:14
Me gusta porque da una nueva dimensión para pensar en el pasado, el presente y el futuro, y también porque me ayuda mucho a entender cómo funciona la mente en una situación difícil. Así que me gustaría dejar constancia de mi agradecimiento por el útil contenido de este artículo.
TWINKLE M.SHOWZHANEEM
el 7 de marzo de 2022 a las 20:25
Self - encouragement thinking,self - assertive thinking,self - instructive and control thinking self affirmative thinking in four points very useful words.Positive thinking very important life...very importance of positive thinking good for mental health...positive thinking about the self tends to be good for well being.Positive thinking improve the quality of life.Future focused Positive thinking Resources....very nice.Thankyou
Deseos de TWINKLE M.SHOWZHANEEM
La opinión de nuestros lectores
El pensamiento negativo es claramente inútil y poco saludable. Pero el pensamiento crítico, la reflexión profunda basada en la investigación, es cada vez más importante en la era de los blogs de opinión o de los "contenidos creados" copiados y pegados de fuentes desconocidas. Esto parece especialmente cierto cuando se habla de pensamiento positivo. ¿Podemos convencer a los pensadores críticos (que también son algunos de los más negativos) de que sean más positivos con tópicos vacíos o pruebas anecdóticas?
Un gran escollo para mí aquí es la interpretación del "Pienso, luego existo" de René Descartes en el sentido de "si pensamos que nos sentimos bien, entonces lo hacemos". Odio ser pesimista, pero se trata de una mala interpretación superficial de la cita original. No me importaría tanto, pero la filosofía cartesiana contribuye tanto a nuestra actual (mala) comprensión del cerebro, la mente y la realidad. Por favor, no socaven las ideas, por otra parte maravillosas, presentadas aquí y alienen a los pensadores críticos. La psicología positiva también tiene que convencerles.
La neurociencia afectiva del pensamiento positivo
El pensamiento positivo "funciona", pero funciona mejor "afectivamente" cuando se realiza de forma persistente en un estado de relajación. A continuación se expone la neurociencia que subyace a esta sencilla idea, que puede comprobarse fácilmente si se prueba esta ligera modificación del pensamiento positivo.
Y todo tiene que ver con la neurociencia del placer. A diferencia de otras funciones del cerebro, desde la percepción hasta el pensamiento, la fuente neural de nuestros placeres se localiza en el cerebro como grupos especializados de células nerviosas o "núcleos", o "puntos calientes", situados en el cerebro medio. Estos núcleos reciben información de distintas fuentes del sistema nervioso, desde estímulos propioceptivos (actividad neuromuscular) a estímulos interoceptivos (saciedad y privación), pasando por estímulos cognitivos (nuevas expectativas positivas o negativas), y todos ellos modulan la actividad de estos núcleos, que liberan o inhiben los opioides endógenos que provocan el arco iris de placeres que marcan nuestro día.
Por ejemplo, la relajación induce la actividad opioide y es placentera, pero la tensión la inhibe y es dolorosa. Del mismo modo, la saciedad inhibe nuestro placer cuando comemos, y la privación o el hambre lo aumentan. Por último, las expectativas positivas de nuevos medios y fines aumentan el placer y las negativas lo inhiben. Así, para nuestros placeres sensoriales (comer, beber), ver una película emocionante hace que las palomitas sepan mejor que cuando vemos una película aburrida o deprimente. Esto también se aplica a cuando estamos relajados, ya que pensar o realizar una actividad significativa se refleja en experiencias de "flujo" o "pico" cuando estamos realizando un comportamiento altamente significativo mientras estamos relajados. (El significado se define como un comportamiento anticipado o actual que tiene implicaciones positivas ramificadas y novedosas, como crear arte, hacer buenas acciones o un trabajo productivo).
Pero, de nuevo, no haga caso de esta verborrea, pruébelo usted mismo
Simplemente relájese utilizando un protocolo de relajación como la relajación muscular progresiva, el descanso con los ojos cerrados o la atención plena, y luego sígalo atendiendo o realizando exclusivamente una actividad significativa o, en otras palabras, un pensamiento positivo, y evitando toda actividad sin sentido o "distracción". Sigue así y no sólo permanecerás relajado, sino que continuarás así con una mayor sensación de bienestar o placer. La atribución de valor afectivo al comportamiento significativo hace que este último parezca "autotélico", o reforzante en sí mismo, y la atención persistente resultante al significado desplaza las ocasiones que podríamos haber pasado dándole vueltas a otras preocupaciones e inquietudes sin sentido.
Referencias:
Rauwolf, P., et al. (2021) La incertidumbre ante la recompensa -como "sal psicológica"- puede alterar la experiencia sensorial y el consumo de recompensas de alto valor en adultos jóvenes sanos. Revista de Psicología Experimental: General (prepub)
https://doi.apa.org/doiLanding?doi=10.1037%2Fxge0001029
En las páginas 44-51 de un pequeño libro de código abierto sobre la psicología del descanso, enlazado más abajo, se ofrece una explicación más formal de esta técnica desde una teoría del aprendizaje con base neurológica. (La experiencia del flujo se trata en las págs. 81-86).
https://www.scribd.com/doc/284056765/The-Book-of-Rest-The-Odd-Psychology-of-Doing-Nothing
Más información sobre la neurociencia del placer
Laboratorio Berridge, Universidad de Michigan
https://lsa.umich.edu/psych/research&labs/berridge/research/affectiveneuroscience.html
El artículo parecía bien escrito, aunque había algunos puntos en los que la redacción me parecía poco clara.
No obstante, recomendaría al autor que tuviera en cuenta el trabajo del Dr. Joe Dispenza,
cuyos programas llegan a millones de personas cada año. Sería estupendo que este
Sería maravilloso que este artículo incluyera algunos de los resultados de sus investigaciones sobre el efecto placebo. Su trabajo ha sido validado científicamente hasta el punto de que el NIH se ha dirigido a él con la esperanza de estudiar su trabajo.
Creo que sin mirar el trabajo del Dr. Dispenza, es un flaco favor menospreciar la Ley de la Atracción, ya que representa una falta de comprensión de "El Campo". También sería muy útil incluir una consideración del trabajo de Lynne McTaggart, una investigadora del Reino Unido, que está cambiando el planeta con su comprensión de cómo utilizar la intención de grupo para crear cambios en el mundo físico.
Los trabajos del Dr. Joe Dispenza y de Lynne McTaggart no son en absoluto pseudociencia, como parece dar a entender la autora en su comentario. Me pareció que la autora se basaba mucho más en estudios de hace 15, e incluso 33 años, que en los conocimientos científicos de que disponemos hoy en día. En consecuencia, el artículo me pareció bastante "anticuado".
Buenos días, Maryanne,
Mencionas algunos puntos interesantes. Como siempre, animamos a nuestros lectores a que nos envíen sus comentarios y opiniones.
Saludos cordiales,
Annelé
Me gusta porque da una nueva dimensión para pensar en el pasado, el presente y el futuro, y también porque me ayuda mucho a entender cómo funciona la mente en una situación difícil. Así que me gustaría dejar constancia de mi agradecimiento por el útil contenido de este artículo.
buena
Este artículo es muy útil .
Self - encouragement thinking,self - assertive thinking,self - instructive and control thinking self affirmative thinking in four points very useful words.Positive thinking very important life...very importance of positive thinking good for mental health...positive thinking about the self tends to be good for well being.Positive thinking improve the quality of life.Future focused Positive thinking Resources....very nice.Thankyou
Deseos de TWINKLE M.SHOWZHANEEM