La neurociencia de la gratitud demuestra que activa las regiones cerebrales asociadas a la recompensa, aumentando los sentimientos de satisfacción y bienestar emocional.
La práctica regular de la gratitud puede producir cambios positivos a largo plazo en el cerebro, favoreciendo la salud mental y la resiliencia.
Ejercicios sencillos como llevar un diario de gratitud pueden mejorar el estado de ánimo, aumentar la empatía y reforzar los vínculos sociales.
La gratitud es una poderosa emoción humana.
A medida que los investigadores exploran los fundamentos neurológicos de la gratitud, descubren que esta sencilla práctica puede provocar profundos cambios positivos en el estado de ánimo, la resiliencia y el bienestar general (Russell y Fosha, 2008).
Gratitud, derivado de la palabra latina gratia, significa agradecimiento o gratitud.
Dar las gracias a los demás, a nosotros mismos, a la Madre Naturaleza o a un poder divino: la gratitud en cualquiera de sus formas puede iluminar la mente y hacernos sentir más felices. Tiene un efecto curativo en nosotros (Russell & Fosha, 2008).
Los beneficios de la gratitud son infinitos y, en este artículo, exploramos la neurociencia de la gratitud, analizamos su base científica y demostramos cómo podemos utilizar la gratitud para mejorar el bienestar.
Antes de continuar, hemos pensado que te gustaría descargarte gratis nuestras cinco herramientas de psicología positiva. Estos ejercicios detallados y con base científica le ayudarán a usted o a sus clientes a conectar con emociones más positivas y a disfrutar de los beneficios de la gratitud.
¿Qué es la gratitud? Una perspectiva neurocientífica
En psicología positiva, la gratitud es la forma en que reconocemos las cosas buenas de la vida. Puede definirse como una respuesta emocional positiva que percibimos al dar o recibir un beneficio de alguien (Emmons & McCullough, 2004).
La gratitud es algo más que un sentimiento positivo. Es un fenómeno cognitivo y emocional complejo que implica reconocer cómo otras personas contribuyen a nuestro bienestar y mejoran nuestra apreciación de los resultados positivos de la vida.
Desde una perspectiva neurocientífica, la gratitud activa regiones clave del cerebro como el córtex prefrontal, el córtex cingulado anterior, el estriado ventral (una región cerebral clave implicada en el procesamiento de recompensas) y la ínsula (una región del cerebro implicada en la conciencia emocional; Fox et al., 2015).
Comprender la neurociencia de la gratitud y cómo estas áreas del cerebro regulan la emoción, la toma de decisiones y el procesamiento de recompensas es un proceso continuo. La neurociencia de la gratitud está demostrando que puede influir en las relaciones, la resiliencia y la salud mental y física (Fox et al., 2015).
Esencialmente, cuando experimentamos gratitud, cambian aspectos fisiológicos del cerebro que residen en el nivel de los neurotransmisores (Fox et al., 2015). Estos cambios generan sentimientos de felicidad y satisfacción.
Los investigadores también plantean la hipótesis de que la gratitud está correlacionada con la actividad cerebral asociada a la cognición moral. Cuando las personas están agradecidas, se activan los circuitos de recompensa asociados con la interacción social y los procesos cognitivos sociales (Fox et al., 2015).
Los cambios en las cortezas posteromedial e insular, la corteza prefrontal medial y el núcleo accumbens (una región cerebral central para el sistema de recompensa) se producen con estos aspectos morales y sociales de la gratitud (Fox et al., 2015).
La ciencia de la gratitud: Cómo cambia el cerebro
La ciencia ha demostrado que algunos aspectos de la gratitud tienen efectos específicos en el cerebro. Por ejemplo, un estudio descubrió que tomar decisiones morales sobre la gratitud activaba el córtex temporal anterior superior derecho (Zahn et al., 2008).
Esta parte del cerebro es responsable de las emociones, la función autonómica, la memoria y las funciones relacionadas con la recompensa.
Sistema nervioso y estados emocionales
A nivel neurobiológico, la gratitud regula el sistema nervioso simpático que activa nuestras respuestas de ansiedad, y a nivel psicológico, condiciona el cerebro para filtrar las rumiaciones negativas y centrarse en pensamientos positivos (Wong et al., 2018).
El sistema límbico es la parte del cerebro responsable de todas las experiencias emocionales. Está formado por el tálamo, el hipotálamo, la amígdala, el hipocampo y el giro cingulado. Los estudios han demostrado que el hipocampo y la amígdala, los dos sitios principales que regulan las emociones, la memoria y el funcionamiento corporal, se activan con sentimientos de gratitud (Wong et al., 2018).
Esta parte del cerebro incluye las vías de recompensa y el hipotálamo, que pueden potenciar la serotonina y activar el tronco encefálico para producir dopamina, mejorando el estado de ánimo y haciéndonos sentir bien (Zahn et al., 2008).
Cambios en el cerebro
Una investigación que examinó áreas específicas del cerebro descubrió que las personas que experimentan mayores niveles de gratitud tienen un mayor volumen de materia gris (Zahn et al., 2014). La materia gris es donde el cerebro procesa las sensaciones, los movimientos voluntarios, la percepción, el habla, el aprendizaje y las tareas cognitivas.
La gratitud puede cambiar las estructuras neuronales del cerebro, haciendo que las personas se sientan más felices y contentas. Sentirse agradecido y apreciativo activa las hormonas del "bien" y regula el funcionamiento eficaz del sistema inmunitario (Zahn et al., 2008).
La hipótesis es que la gratitud activa el centro de recompensa del cerebro y puede alterar la forma en que vemos el mundo y a nosotros mismos (Fox et al. 2015).
Gratitud, cerebro y conexión social
La correlación entre la función de la oxitocina y las expresiones de gratitud demuestra la importancia de la gratitud en el vínculo social (Algoe y Way, 2014).
La actividad cerebral y las hormonas se liberan cuando las personas se sienten agradecidas por su bienestar y cuando escuchan historias de compasión por el dolor emocional (Algoe y Way, 2014).
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Beneficios psicológicos y fisiológicos de la gratitud
Todos conocemos el sentimiento de gratitud. La cálida sensación de sentirse apreciado o de expresar ese aprecio a otra persona.
A medida que los investigadores exploran diversos aspectos de la neurología y el comportamiento humano, descubren fuertes conexiones entre la mente, las emociones y las acciones.
La neurociencia de la gratitud y su relación con la función cerebral demuestran numerosos beneficios psicológicos y fisiológicos.
Gratitud y resiliencia
La gratitud se ha relacionado con la resiliencia y los sentimientos de felicidad. Un estudio indicó que los participantes que se sentían más agradecidos y practicaban el diario de gratitud también eran más felices y emocionalmente más fuertes (McCanlies et al., 2018).
La gratitud puede aumentar la resiliencia emocional al centrarse en las cosas positivas de la vida en lugar de en emociones tóxicas como la envidia, los celos, el resentimiento y la ansiedad.
Esta charla TED de Christina Costa sobre la gratitud es un magnífico ejemplo de cómo la gratitud puede conducir a la resiliencia.
Dale un beso a tu cerebro: La ciencia de la gratitud - Christina Costa
Gratitud por el estrés
Comprometerse con una práctica diaria de gratitud puede reducir las emociones negativas y proporcionar una desintoxicación natural del estrés para la mente y el cuerpo.
Los estudios sobre la gratitud y el aprecio descubrieron que los participantes experimentaban una reducción de los niveles de cortisol (la hormona del estrés) y tenían una mejor función cardiaca (McCraty & Childre, 2004).
Los participantes que practicaban la gratitud también eran más resistentes a los reveses emocionales y las experiencias negativas (McCraty y Childre, 2004).
Practicar la gratitud puede ayudar a las personas a manejar mejor el estrés y a reconfigurar el cerebro para hacer frente a circunstancias difíciles con más conciencia y una percepción más amplia (McCraty y Childre, 2004).
Además, los estudios indican que las personas agradecidas a Dios están más sanas y tienen mayores niveles de resiliencia al estrés (Krause, 2006).
Un experimento realizado con tres grupos de personas, cada uno de los cuales representaba a un grupo de edad concreto, reveló que los adultos mayores que se sentían más agradecidos a Dios por su vida obtenían puntuaciones más altas que los demás en un índice de tolerancia al estrés (Krause, 2006).
Gratitud y ansiedad
Existen pruebas de la relación entre la gratitud y la ansiedad (Lau y Cheng, 2011). En un estudio se dividió a 83 adultos chinos en tres grupos: uno escribió notas de gratitud y palabras de positividad, otro escribió sobre sus preocupaciones y al tercer grupo se le asignó una tarea neutra.
Tras completar la tarea, se expuso a los grupos a estímulos que despertaban ansiedad ante la muerte, un miedo inevitable con el que luchan muchas personas.
Los participantes del primer grupo que escribieron notas de gratitud mostraron menos síntomas de ansiedad ante la muerte que los otros dos grupos. Una actitud agradecida puede ayudar a los individuos a lograr la aceptación y a tener menos miedo al futuro (Lau y Cheng, 2011).
Estos datos implican que la gratitud y los diarios de gra titud pueden reducir la ansiedad. Las prácticas de gratitud, como los diarios y los debates en grupo, son partes importantes de las intervenciones de salud mental y los regímenes de coaching vital.
La gratitud reduce el dolor
La gratitud puede reducir la sensación de dolor al regular los niveles de dopamina (Emmons y McCullough, 2003).
Un estudio conocido como "Counting Blessings Versus Burdens" descubrió un efecto positivo en el bienestar físico de los participantes con enfermedades neuromusculares (Emmons & McCullough, 2003).
La gratitud tiene la capacidad de mejorar el afecto en el presente y también aumenta la probabilidad de que las personas funcionen de forma óptima y se sientan bien en el futuro (Emmons y McCullough, 2003).
La gratitud mejora la inmunidad
La investigación sobre la gratitud ha demostrado que las personas que tienen niveles más altos de gratitud rasgo tienen menos quejas de salud comunes, tales como dolores de cabeza, problemas digestivos, infecciones, mareos, congestión y problemas de sueño (Hazlett et al., 2021).
También se ha demostrado que la práctica de la gratitud reduce síntomas físicos como el dolor de cabeza, los músculos doloridos y las náuseas. Los autores creen que la gratitud puede regular a la baja las respuestas de amenaza de la amígdala, disminuyendo las respuestas inflamatorias celulares relacionadas con la salud (Hazlett et al., 2021).
La gratitud mejora el sueño
Los estudios han demostrado que recibir y mostrar sencillos actos de amabilidad y expresar gratitud activan el hipotálamo (Zahn et al., 2009). El hipotálamo regula los mecanismos corporales que controlan el sueño.
La regulación hipotalámica desencadenada por la gratitud nos ayuda a conseguir un sueño más profundo y saludable de forma natural cada día. La gratitud y la amabilidad ayudan a conciliar mejor el sueño y a tener mañanas llenas de energía (Zahn et al., 2009).
La gratitud reduce la depresión
Al reducir las hormonas del estrés y controlar las funciones del sistema nervioso autónomo, la gratitud reduce significativamente los síntomas de la depresión (Emmons y McCullough, 2003).
A nivel neuroquímico, los sentimientos de gratitud se asocian a un aumento de la modulación neuronal del córtex prefrontal, el lugar del cerebro responsable de la gestión de emociones negativas como la culpa, la vergüenza y la violencia (Emmons y McCullough, 2003).
Como resultado, las personas que practican regularmente la gratitud pueden ser más empáticas y tener una mentalidad más positiva.
Cómo practicar la gratitud para potenciar los beneficios cerebrales
Dado que la neurociencia de la gratitud confirma que ésta puede remodelar el cerebro y cambiar la cognición, la clave está en encontrar formas de practicar el agradecimiento y obtener beneficios mentales de él.
Mediante sencillas acciones diarias o intervenciones estructuradas y deberes para los clientes se puede desbloquear el superpoder cognitivo.
Valórese
La gratitud debe empezar por uno mismo. La simple práctica de ponerse delante del espejo y decir cinco cosas buenas que se aprecian de uno mismo puede hacer maravillas para aumentar la confianza y despertar la alegría.
Esto puede incluir el reconocimiento de logros pasados, esfuerzos presentes o talentos y virtudes. Elógiese con palabras como bello, leal, disciplinado, amable y cariñoso, y observe cómo le hace sentir.
Diario de gratitud
Los diarios de gratitud ofrecen un espacio personal para anotar las cosas por las que uno está agradecido. Reflexionar y registrar la gratitud obliga a las personas a centrarse conscientemente en las cosas buenas en lugar de en las malas.
Las palabras tienen poder. Un diario de gratitud puede tener este aspecto:
Consejos adicionales para llevar un diario de gratitud:
Especifique las entradas del diario.
Proporcionan profundidad y detalle.
Escribe con regularidad y sé constante.
Piense en las cosas negativas que se han evitado, no sólo en los regalos positivos.
Recuerde los buenos acontecimientos y saboree las emociones que surgen con la práctica de llevar un diario. Para más ideas, en este artículo se ofrecen sugerencias para llevar un diario que le ayuden a expresar su gratitud.
Visitas de gratitud
Escribir una carta de agradecimiento a alguien que ha tenido un impacto positivo en tu vida puede ser beneficioso tanto para el que da como para el que recibe.
Sin embargo, las visitas de gratitud pueden tener un efecto aún más poderoso sobre el bienestar. Consisten en escribir una carta de gratitud, entregarla y leerla en voz alta al destinatario.
Se ha comprobado que las visitas de gratitud producen efectos positivos para las personas a corto y largo plazo. Entre ellos se incluyen niveles generales de felicidad, una mayor sensación de propósito y bienestar, y una mejora de las relaciones (Stefan et al., 2021).
Meditación y ejercicios de gratitud
Tomarse un tiempo para hacer una pausa, estar presente y reflexionar sobre personas y aspectos concretos de la vida puede aportar grandes beneficios a la mente y el cuerpo. La meditación de gratitud puede realizarse a diario, pero también puede aportar beneficios en una sola sesión.
Además, hay una gran cantidad de ejercicios de gratitud que pueden aplicarse en sesiones de terapia y coaching o darse a los clientes como deberes.
Esta meditación de cinco minutos termina con una reflexión de gratitud:
Meditación guiada de 5 minutos para la gratitud - The Mindful Movement
Cómo los profesionales de la ayuda pueden utilizar la gratitud en la terapia y el coaching
La gratitud no sólo puede aplicarse directamente en la terapia y el coaching, sino también de forma sutil.
Los clientes pueden empezar a aumentar su gratitud tomando más conciencia y dedicando tiempo a detenerse y observar. Comience las sesiones con un rápido escaneo corporal o un ejercicio de respiración consciente y, a continuación, pídales que reflexionen sobre una cosa por la que estén agradecidos desde la última reunión.
Enseñar a los clientes a vivir una vida más agradecida puede inducir los beneficios neurobiológicos de los que se habla en este artículo. He aquí tres opciones:
Anime a sus clientes a crear recordatorios visuales para estar agradecidos a diario. Esto puede incluir afirmaciones positivas, imágenes de personas y lugares por los que están agradecidos, o recordatorios de éxitos pasados, logros o buenos recuerdos.
Refuerce el lenguaje del agradecimiento en las sesiones. Las personas agradecidas utilizan palabras como regalos, dadores, bendición, afortunado y abundancia (McCraty y Childre, 2004). Centrarse en temas, ideas y lenguaje que sean inherentemente buenos, en lugar de inherentemente malos.
Utilice ejercicios de gratitud, como escribir en un diario las cosas por las que se siente agradecido y meditaciones de gratitud, para ayudar a los clientes a afrontar problemas específicos, desarrollar la resiliencia y mejorar las relaciones.
El futuro de la investigación sobre la gratitud en la neurociencia
La comprensión de la neurociencia y la gratitud sigue evolucionando. Es evidente que la emoción de la gratitud tiene una relación directa con el cuerpo y el cerebro (Hazlett et al., 2021).
La investigación futura podría examinar la neurotecnología, los dispositivos cerebro-ordenador, la inteligencia artificial y la neuroestimulación para explorar diversas facetas del cerebro y la gratitud. Tal vez sea posible aumentar la capacidad natural del individuo para experimentar la gratitud y los beneficios mentales, emocionales y físicos que puede ofrecer.
Explorar los efectos a largo plazo de la gratitud también puede ayudar a terapeutas y entrenadores a crear estrategias y planes de tratamiento para aprovechar sus beneficios en intervenciones específicas.
17 ejercicios para cultivar la gratitud y el aprecio
Ofrezca a los demás más esperanza, satisfacción y relaciones satisfactorias con estos 17 ejercicios de gratitud y aprecio [PDF] que aprovechan los poderosos beneficios de la gratitud.
PositivePsychology.com ofrece una amplia selección de recursos que los clientes pueden utilizar para iniciar o mejorar una práctica regular de la gratitud y experimentar sus beneficios.
Como ya se ha mencionado, una forma sencilla y excelente de empezar es escribir un diario de gratitud. Esta hoja de trabajo proporciona indicaciones específicas que pueden utilizarse como viñetas y ampliarse con más profundidad y detalle.
Esta hoja de reflexión puede ser algo más que explorar quiénes son los clientes, de dónde vienen y cuáles son sus valores. Los clientes pueden utilizar cada uno de los epígrafes para reflexionar sobre tres cosas por las que están agradecidos en el área específica.
Al igual que la visita de gratitud descrita anteriormente, esta hoja de ejercicios anima y guía a los clientes para que muestren su agradecimiento a las personas de su vida. Proporciona una variedad de ideas para demostrar gratitud.
Si está buscando más formas basadas en la ciencia para ayudar a otros a aprovechar los beneficios de la gratitud, considere esta colección de 17 herramientas de gratitud validadas para profesionales. Utilízalas para ayudar a los demás a cambiar a una mentalidad más positiva y a experimentar más profundamente las alegrías de la vida.
Un mensaje para llevar a casa
La neurociencia de la gratitud muestra cómo una emoción tan sencilla pero poderosa tiene la capacidad de cambiar nuestra mente, nuestras relaciones y nuestro bienestar general.
Aunque experimentamos la gratitud de forma subjetiva, este sentimiento influye en las vías neuronales que afectan a la salud fisiológica y psicológica.
Practicar la gratitud es sinónimo de expresar nuestros sentimientos hacia los demás y hacia nosotros mismos. Utilizando sencillas palabras de amor y elogio, hacemos que los demás se sientan bien, y también nos sentiremos mucho mejor con nosotros mismos y con nuestras vidas.
La gratitud puede proporcionar una visión renovada y esperanza para cada día.
El sistema nervioso parasimpático se activa cuando una persona experimenta gratitud. Esto puede reducir la frecuencia cardíaca y promover la relajación y la claridad (Fox et al., 2015). Dado que la gratitud disminuye la actividad en la amígdala, puede reducir el cortisol y crear un estado de calma y equilibrio, lo que aumenta la felicidad. La amígdala es el centro del miedo del cerebro, por lo que esta menor activación facilita la experimentación de emociones positivas como la alegría y la satisfacción (Hazlett et al., 2021).
¿Cuáles son los beneficios neurológicos de la gratitud?
La práctica constante de la gratitud puede recablear las vías neuronales que cambian los patrones de pensamiento hacia un marco más positivo. También activa el núcleo accumbens (un centro de recompensa), lo que mejora la motivación (Fox et al., 2015).
¿Qué parte del cerebro está más activa cuando sentimos gratitud?
La gratitud activa el córtex prefrontal medial. Esta zona del cerebro controla la toma de decisiones, la regulación emocional y la cognición social. También se ha demostrado que las intervenciones de gratitud reducen la actividad en la amígdala, el centro cerebral del miedo y la emoción, ayudando a regular la respuesta al estrés y la ansiedad (Hazlett et al., 2021).
Referencias
Algoe, S. y Way, B. (2014). Evidence for a role of the oxytocin system, indexed by genetic variation in the social bonding effects of expressed gratitude. Social Cognitive and Affective Neuroscience, 9(12), 1855-1861. https://doi.org/10.1093/scan/nst182
Emmons, R. A. y McCullough, M. E. (2003). Counting blessings versus burdens: An experimental investigation of gratitude and subjective well-being in daily life. Journal of Personality and Social Psychology, 84(2), 377-389.
Emmons, R. y McCullough, M. (2004). The psychology of gratitude (series in affective science). Oxford University Press.
Fox, G., Kaplan, J., Damasio, H. y Damasio, A. (2015). Correlatos neuronales de la gratitud. Fronteras de la Psicología, 6, 149-154.
Hazlett, L., Moieni, M., Irwin, M., Haltom, K., Jevtic, I., Meyer, M., Breen, E., Cole, S. & Eisenberger, N. (2021). Exploring neural mechanisms of the health benefits of gratitude in women: A randomized controlled trial. Brain, Behavior, and Immunity, 95, 444-453. https://doi.org/10.1016/j.bbi.2021.04.019
Lau, R. W. y Cheng, S. T. (2011). La gratitud disminuye la ansiedad ante la muerte. European Journal of Aging, 8(3), 169-175. https://doi.org/10.1007/s10433-011-0195-3
McCanlies, C., Gu, K., Andrew, E. y Violanti, M. (2018). El efecto del apoyo social, la gratitud, la resiliencia y la satisfacción con la vida en los síntomas depresivos entre los oficiales de policía después del huracán Katrina. Revista Internacional de Psiquiatría Social, 64(1), 63-72. https://doi.org/10.1177/0020764017746197
McCraty, R. y Childre, D. (2004). El corazón agradecido: La psicofisiología del agradecimiento. En R. Emmons & E. McCullough (Eds.), The psychology of gratitude (pp. 230-255). Oxford University Press.
Russell, E. y Fosha, D. (2008). Transformational affects and core state in AEDP: El surgimiento y la consolidación de la alegría, la esperanza, la gratitud y la confianza en (la bondad sólida de) el yo. Journal of Psychotherapy Integration, 18(2), 167-190. https://doi.org/10.1037/1053-0479.18.2.167
Stefan, D., Lefdahl, E., Alayan, A., Decker, M., Kulwicki, T., Parallel, J. & Wittwer, J. (2021). El impacto de las cartas de gratitud y las visitas en las relaciones, la felicidad, el bienestar y el significado en los estudiantes graduados. Revista de Psicología Escolar Positiva, 5(2), 110-126.
Wong, Y., Owen, J., Gabana, N., Brown, J., McInnis, S., Toth, P. y Gilman, L. (2018). La escritura de gratitud mejora la salud mental de los clientes de psicoterapia? Evidencia de un ensayo controlado aleatorizado. Psychotherapy Research, 28(2), 192-202. https://doi.org/10.1080/10503307.2016.1169332
Zahn, R., Garrido, G., Moll, J. y Grafman, J. (2014). Las diferencias individuales en el volumen cortical posterior se correlacionan con la propensión al orgullo y la gratitud. Social Cognition and Affective Neuroscience, 9(11), 1676-1683. https://doi.org/10.1093/scan/nst158
Zahn, R., Moll, J., Iyengar, V., Huey, E., Tierney, M., Krueger, F. y Grafman, J. (2009). Social conceptual impairments in frontotemporal lobar degeneration with right anterior temporal hypometabolism. Brain, 132(3), 604-616. https://doi.org/10.1093/brain/awn343
Zahn, R., Moll, J., Paiva, M., Garrido, G., Krueger, F. y Huey, E. (2008). The neural basis of human social values: Evidence from functional MRI. Cerebral Cortex, 19(2), 276-283. https://doi.org/10.1093/cercor/bhn080
Sobre el autor
La Dra. Melissa Madeson cree en un enfoque holístico de la salud mental y el bienestar y utiliza un enfoque centrado en la persona cuando trabaja con clientes.
Actualmente ejerce a tiempo completo en su consulta privada y utiliza su experiencia en psicología del rendimiento, docencia y diseño de cursos universitarios de bienestar y terapia de yoga para abordar una serie de necesidades específicas de los clientes.
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Comentarios
La opinión de nuestros lectores
Nasila k Asharaf
el 1 de junio de 2026 a las 12:22
Este artículo sustituye a otro sobre el mismo tema que guardé en favoritos. Contiene mucha información nueva, pero omite parte de la que se incluía en el artículo original.
Muy cierto, periódicamente actualizamos los artículos más antiguos y, aunque siempre añadimos más información, lamentablemente también tenemos que recortar algunos datos.
Gracias por ser un lector tan devoto y por apoyar nuestro blog a medida que evoluciona.
Me encanta este artículo y practico el agradecimiento a menudo. Este artículo me recuerda que debo practicar el agradecimiento las 24 horas del día, los 7 días de la semana.
Marie-Eve Müller
el 15 de Noviembre de 2024 a las 17:40
Hola,
este post está muy bien escrito con toda la información científica necesaria y consejos. Es posible tenerlo en pdf para poder imprimirlo. Soy médico de cabecera y me encantaría dárselo a colegas o pacientes.
Julia Poernbacher, M.Sc.
el 19 de Diciembre de 2024 a las 19:02
Hola Marie-Eve,
Me alegro de que este artículo le haya resultado útil. Aunque actualmente no disponemos de una opción para descargar nuestros artículos, le invitamos a compartirlos con otras personas. Si te desplazas hasta el final de la entrada y respondes positivamente a la pregunta "¿Te ha resultado útil este artículo?", tendrás a tu disposición varias opciones para compartirlo.
Subas Mahapatra
el 18 de Octubre de 2024 a las 08:13
Este artículo nos abre los ojos y además es muy pegadizo. Deberíamos conocer el impacto, muy vasto y que toca el cielo con una pequeña práctica de GRATITUD. Gracias a los autores.
La opinión de nuestros lectores
buena
Este artículo sustituye a otro sobre el mismo tema que guardé en favoritos. Contiene mucha información nueva, pero omite parte de la que se incluía en el artículo original.
Hola Colleen,
Muy cierto, periódicamente actualizamos los artículos más antiguos y, aunque siempre añadimos más información, lamentablemente también tenemos que recortar algunos datos.
Gracias por ser un lector tan devoto y por apoyar nuestro blog a medida que evoluciona.
Saludos cordiales,
Annelé Venter - Editora
Me encanta este artículo y practico el agradecimiento a menudo. Este artículo me recuerda que debo practicar el agradecimiento las 24 horas del día, los 7 días de la semana.
Gran artículo, sigan así.
Este artículo ha sido un gran recurso para mí cuando trabajo con adultos jóvenes.
Gracias por la información adicional recibida que me ayudará en mi clase de Inteligencia Emocional y en mi Coaching de Vida. Con gratitud
Hola,
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Hola Marie-Eve,
Me alegro de que este artículo le haya resultado útil. Aunque actualmente no disponemos de una opción para descargar nuestros artículos, le invitamos a compartirlos con otras personas. Si te desplazas hasta el final de la entrada y respondes positivamente a la pregunta "¿Te ha resultado útil este artículo?", tendrás a tu disposición varias opciones para compartirlo.
Espero que te sirva de ayuda.
Saludos cordiales,
Julia | Community Manager
Este artículo nos abre los ojos y además es muy pegadizo. Deberíamos conocer el impacto, muy vasto y que toca el cielo con una pequeña práctica de GRATITUD. Gracias a los autores.