La inteligencia emocional (IE) implica reconocer, comprender y gestionar nuestras propias emociones y las de los demás.
Una alta Inteligencia Emocional contribuye a mejorar las relaciones, la comunicación eficaz y la capacidad para resolver problemas.
El desarrollo de la Inteligencia Emocional puede mejorar el bienestar personal y profesional a través de la empatía y la regulación emocional.
Todos tenemos días en los que las emociones nos dominan. La pasión puede nublar nuestro juicio, el miedo puede tiranizar nuestras decisiones y el resentimiento puede llevarnos a hacer cosas de las que nos arrepintamos.
Pero aunque históricamente se ha retratado la emocionalidad como la némesis ardiente y necia de la razón y la racionalidad, las emociones son fundamentales para nuestra capacidad de funcionamiento. Nos motivan a actuar, son esenciales para las interacciones sociales y constituyen la base de nuestro sentido de la moralidad.
La inteligencia emocional puede proporcionar una ventaja significativa para dominar nuestras emociones. En este post, nos acercaremos a la inteligencia emocional para averiguar qué es, por qué es valiosa y cómo puede cultivarla más.
Antes de continuar, hemos pensado que le gustaría descargarse gratis nuestras cinco herramientas de psicología positiva. Estos ejercicios de base científica no sólo mejorarán su capacidad para comprender y trabajar con sus emociones, sino que también le proporcionarán las herramientas necesarias para fomentar la inteligencia emocional de sus clientes, alumnos o empleados.
Muchas personas tienen una idea intuitiva de lo que es la inteligencia emocional, pero para los académicos, la inteligencia emocional (Inteligencia Emocional o IE) ha sido una construcción notoriamente difícil de acordar.
Peter Salovey y John Mayer (1990, p. 185) fueron los primeros en desarrollar una teoría psicológica de la inteligencia emocional e introdujeron la Inteligencia Emocional como:
"Conjunto de habilidades que, según la hipótesis, contribuyen a la valoración y expresión precisas de la emoción en uno mismo y en los demás, a la regulación eficaz de la emoción en uno mismo y en los demás, y al uso de los sentimientos para motivar, planificar y conseguir logros en la propia vida".
Desde esta perspectiva, la inteligencia emocional puede ser útil en casi todos los ámbitos de la vida. Veamos algunos ejemplos de inteligencia emocional en acción.
Autoconocimiento y liderazgo
Nuestra conciencia de las emociones es de vital importancia para nuestras relaciones (Schutte et al., 2001) y nuestra capacidad para dirigir a los demás (Rosete & Ciarrochi, 2005).
La Primera Ministra de Nueva Zelanda, Jacinda Ardern, ha sido elogiada en todo el mundo por su capacidad para escuchar, mostrar empatía y conectar con la gente en situaciones de crisis. La revista CEO Today afirma que podemos aprender mucho de la capacidad de Ardern para gestionar eficazmente sus propias emociones, ya que "el autoconocimiento es la base sobre la que se construye todo lo demás" y "nos permite comprometernos con los demás en sus propios términos" (Lothian, 2020).
Toma de decisiones
El psicólogo y experto en Inteligencia Emocional Daniel Goleman (2019) recomienda escuchar a las tripas, ya que las intuiciones corporales revelan "reglas de decisión que la mente recoge inconscientemente." De este modo, las señales emocionales de nuestro cuerpo proporcionan una especie de sabiduría intangible que nos guía hacia las decisiones "correctas".
En apoyo de lo anterior, Seo y Barrett (2007) descubrieron que los inversores en bolsa que experimentaban emociones más intensas y discriminaban mejor entre emociones mostraban un mejor rendimiento en la toma de decisiones. Los investigadores sugirieron que una mayor conciencia de las emociones potenciaba la capacidad de los inversores para gestionar los sesgos emocionales, lo que en última instancia se traducía en mejores decisiones.
Gestión del estrés y bienestar mental
Ser conscientes de las emociones y ser capaces de gestionarlas puede hacernos sentir más preparados para afrontar sentimientos y situaciones difíciles (Gohm, Corser y Dalsky, 2005) y favorecer un mayor bienestar mental (Fernández-Berrocal, Alcaide, Extremera y Pizarro, 2006).
El príncipe Harry, duque de Sussex, ha hablado públicamente de sus problemas de salud mental, que le llevaron a buscar terapia. La CNN Health destacó que la franqueza del príncipe Harry a la hora de hablar y expresar sus emociones está ayudando también a los demás, al hacer del bienestar mental un tema más aceptable del que hablar, sobre todo para los hombres (Duffy, 2021).
Inteligencia emocional y personalidad
Ha habido cierta controversia en torno al uso del término "inteligencia"emocional en modelos de Inteligencia Emocional que incluyen constructos parecidos a la personalidad y habilidades sociales más amplias. ¿Dónde acaban estos atributos y empieza la Inteligencia Emocional (Neubauer y Freudenthaler, 2005)?
Aunque las medidas de rendimiento más objetivas de la Inteligencia Emocional (Mayer y Salovey, 1997) han demostrado ser distintas de los Cinco Grandes rasgos de la personalidad: extraversión, apertura, amabilidad, conciencia y neuroticismo, algunas medidas de autoinforme de la Inteligencia Emocional han mostrado un mayor cruce con las medidas de personalidad (Brackett y Mayer, 2003).
Las medidas de habilidad y las medidas de autoinforme han mostrado una correlación débil entre sí, lo que sugiere que pueden captar aspectos diferentes de la Inteligencia Emocional (Brackett & Mayer, 2003).
3 fascinantes componentes y teorías de la Inteligencia Emocional
El número propuesto de componentes de la Inteligencia Emocional difiere según las teorías; sin embargo, el modelo de Mayer y Salovey (1997) conceptualiza la Inteligencia Emocional como capacidades mensurables que no dependen de valoraciones autopercibidas de la Inteligencia Emocional.
El modelo integrador de inteligencia emocional de Mayer y Salovey
El modelo integrador de Mayer y Salovey (1997) comprende cuatro habilidades emocionales interconectadas:
Percepción y expresión de las emociones
Percibir las propias emociones y captar las emociones de los demás, así como la capacidad de distinguir entre emociones distintas.
Utilizar la emoción para facilitar el pensamiento
Cómo incorporar las emociones a los procesos de pensamiento y comprender cuándo y cómo las emociones pueden ser útiles para los procesos de razonamiento.
Comprender y analizar las emociones
La capacidad de descodificar las emociones, dar sentido a su significado y comprender cómo se relacionan entre sí y cambian con el tiempo.
Regulación reflexiva de las emociones
Una apertura a todas las emociones y la capacidad de regular las propias emociones y las de los demás para facilitar el crecimiento y la comprensión.
El modelo de inteligencia social y emocional de Bar-On
El modelo mixto de Bar-On (1997, 2006) afirma que la Inteligencia Emocional es una combinación de competencias, habilidades y "facilitadores" que contribuyen a la forma en que las personas se expresan, responden a los retos de su entorno y conectan con los demás.
Bar-On (2006) sugiere que 10 componentes distintos proporcionan el andamiaje de los comportamientos emocional y socialmente inteligentes:
Autoestima
Conciencia emocional
Asertividad
Empatía
Relaciones interpersonales
Tolerancia al estrés
Control de impulsos
Pruebas de realidad
Flexibilidad
Resolución de problemas
En un principio, la autorrealización, la independencia, la responsabilidad social, el optimismo y la felicidad se consideraban componentes de la Inteligencia Emocional, pero posteriormente se reformularon como "facilitadores" de la Inteligencia Emocional (Bar-On, 2006).
Teoría de la Inteligencia Emocional de Daniel Goleman
Daniel Goleman (1995) popularizó el concepto de inteligencia emocional en su aclamado libro Inteligencia emocional. Vea su charla TED sobre el arte de gestionar las emociones.
El arte de gestionar las emociones | Daniel Goleman
Goleman (1995, p. xii) ofrece una amplia conceptualización de las habilidades de Inteligencia Emocional, incluyendo "el autocontrol, el celo y la persistencia, y la capacidad de motivarse a uno mismo". Goleman (2001) propuso que la Inteligencia Emocional proporciona una señal del "potencial" de un individuo para desarrollar competencias emocionales (es decir, habilidades prácticas) que pueden ayudarle a prosperar en el trabajo.
Su teoría original dividía la inteligencia emocional en cinco dominios clave:
Conoce tus emociones
Gestión de las emociones
Motivarse
Reconocer las emociones en los demás
Manejar las relaciones
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¿Por qué es importante la inteligencia emocional?
La importancia de la inteligencia emocional es ampliamente reconocida porque puede predecir resultados vitales que nos importan, como el rendimiento académico (MacCann et al., 2020), la adaptación psicológica (Fernández-Berrocal et al., 2006) y el éxito laboral (Lopes, Grewal, Kadis, Gall y Salovey, 2006b).
¿Es importante la Inteligencia Emocional en el lugar de trabajo?
Lopes, Côté y Salovey (2006a) sugieren que una mayor capacidad para gestionar las emociones puede beneficiar el rendimiento laboral de muchas maneras. El uso de la inteligencia emocional en el lugar de trabajo puede mejorar la toma de decisiones, ayudar a que las interacciones sociales se desarrollen sin problemas y mejorar la capacidad de los empleados para afrontar momentos estresantes.
La Inteligencia Emocional se ha vinculado a un mejor rendimiento en las tareas, a comportamientos de ciudadanía organizativa de los empleados (Côté & Miners, 2006), a un mayor rango en la empresa y a puntuaciones más altas de tolerancia al estrés y facilitación interpersonal (por ejemplo, interacción positiva) según la valoración de compañeros y/o supervisores (Lopes et al., 2006b).
Un metaanálisis en el que participaron 43 estudios sobre la Inteligencia Emocional concluyó que las medidas de habilidad, los modelos mixtos y las medidas de autoinforme y de pares de la Inteligencia Emocional eran igualmente buenas para predecir el rendimiento laboral (O'Boyle, Humphrey, Pollack, Hawver y Story, 2011).
La importancia de la IE en el liderazgo
Ser líder es un trabajo duro que probablemente será más difícil si tiene problemas para gestionar sus propias emociones o las de aquellos a los que dirige.
Se ha observado que la Inteligencia Emocional predice la eficacia del liderazgo incluso cuando se tienen en cuenta el Coeficiente Intelectual y la personalidad (Rosete y Ciarrochi, 2005). Además, Gardner y Stough (2002) descubrieron que la inteligencia emocional, en particular la comprensión y la gestión de las emociones, estaba estrechamente relacionada con los comportamientos de liderazgo transformacional (positivo) de los altos directivos.
Teniendo en cuenta las muchas ventajas que puede aportar la Inteligencia Emocional, no es de extrañar que su popularidad haya aumentado en la última década.
Sorprendentemente, un estudio descubrió que sólo 10 horas de formación grupal en Inteligencia Emocional (conferencias, juegos de rol, debates en grupo, trabajo en pareja, lecturas y diarios) mejoraban significativamente la capacidad de las personas para identificar y gestionar sus emociones, y estos beneficios se mantenían seis meses después (Nelis, Quoidbach, Mikolajczak y Hansenne, 2009).
Está claro que poner en práctica las habilidades de Inteligencia Emocional desempeña un papel importante en el desarrollo de la inteligencia emocional. Por lo tanto, si desea enseñar habilidades de Inteligencia Emocional, Cherniss, Goleman, Emmerling, Cowan y Adler (1988) sugieren distinguir entre:
Aprendizaje cognitivo - Captar intelectualmente el concepto de cómo mejorar las capacidades emocionales. En otras palabras, puede que sepas que necesitas tomar conciencia de tus emociones más a menudo, pero esto no significa que seas capaz de hacerlo.
Aprendizaje emocional - Desaprender viejos hábitos y reaprender otros más adaptativos. Para crecer emocionalmente, tenemos que cortar los lazos con nuestras formas predeterminadas de responder. Si tu viejo hábito es aislarte de tus seres queridos cuando te sientes abrumado, un nuevo hábito podría ser acercarte a los demás cuando estás estresado en lugar de cerrarte en banda.
Formación y fomento de las habilidades de Inteligencia Emocional
En una entrevista con la División de Educación Continua de Harvard (2019), Margaret Andrews, instructora de inteligencia emocional en liderazgo, esbozó tres pasos para ponerte en el camino hacia una mayor Inteligencia Emocional:
Reconoce y nombra tus emociones.
Dedicar tiempo a reconocer y etiquetar sus sentimientos puede ayudarle a elegir la mejor manera de responder a las situaciones.
Pida opiniones.
Aunque te dé escalofríos, es útil conocer el punto de vista de los demás sobre tu inteligencia emocional. Pregúntales cómo creen que manejas las situaciones difíciles y cómo respondes a las emociones de los demás.
Leer literatura.
Leer libros desde la perspectiva de otra persona puede ayudarle a comprender mejor su mundo interior y, de paso, aumentar su conciencia social.
MindTools (s.f.) también presenta seis maneras útiles de mejorar la inteligencia emocional con un poco de autorreflexión y honestidad:
Fíjate en cómo respondes a la gente: ¿estás juzgando a los demás o eres parcial en tus valoraciones?
Practica la humildad - Ser humilde con tus logros significa que puedes reconocer tus éxitos sin necesidad de gritarlos.
Sea sincero consigo mismo sobre sus puntos fuertes y sus puntos débiles y considere las oportunidades de desarrollo.
Piense en cómo afronta los acontecimientos estresantes: ¿busca culpar a los demás? ¿Puede controlar sus emociones?
Asume la responsabilidad de tus actos y discúlpate cuando sea necesario.
Considera cómo tus decisiones pueden afectar a los demás - Intenta imaginar cómo se pueden sentir antes de hacer algo que podría afectarles.
El entrenador personal, empresario y estratega empresarial de fama mundial Tony Robbins (s.f.) ha descrito sus seis consejos para aumentar la inteligencia emocional:
Identifica lo que sientes. Utiliza la atención plena para comprobar de forma rutinaria tus sentimientos desde una perspectiva más neutral.
Reconoce y aprecia tus emociones por lo que son. Robbins (s.f.) subraya que "las emociones nunca están mal. Están ahí para apoyarte".
Siente curiosidad por lo que una emoción intenta decirte.
Aproveche su confianza interior para afrontar las emociones recordando cuándo lo ha hecho eficazmente en el pasado.
Piense mentalmente en cómo afrontaría los sentimientos difíciles en el futuro para sentirse más preparado cuando llegue el momento.
Con una confianza renovada en tu Inteligencia Emocional, Robbins sugiere que te animes a utilizar estas habilidades para lograr tus objetivos y mejorar tus relaciones con los demás.
¿Quieres más consejos sobre cómo fomentar la Inteligencia Emocional? Ramona Hacker explica sus seis pasos para mejorar la inteligencia emocional en esta charla TED, que desarrolló a lo largo de su viaje personal por la Inteligencia Emocional.
6 pasos para mejorar tu inteligencia emocional - Ramona Hacker
Test de Inteligencia Emocional Mayer-Salovey-Caruso (MSCEIT) 2.0
El MSCEIT 2.0 (Mayer, Salovey y Caruso, 2002; Mayer, Caruso, Salovey y Sitarenios, 2003) es un test de 141 ítems que capta las capacidades en sus cuatro dominios centrales de IE:
Percibir la emoción
En las tareas se pide a los participantes que valoren en qué medida se expresa una emoción concreta en la expresión facial de alguien, en un diseño o en un paisaje.
Utilizar las emociones en el pensamiento
Se pide a las personas que valoren qué emociones serían útiles en determinadas situaciones y que identifiquen distintas sensaciones que se correspondan con sentimientos específicos.
Comprensión de las emociones
Las tareas evalúan la comprensión emocional, como saber cómo pueden combinarse distintas emociones para formar otras y cómo pueden evolucionar con el tiempo.
Gestión de las emociones
En escenarios hipotéticos, se pide a las personas que califiquen la mejor manera de lograr un resultado emocional concreto y también que decidan las acciones que serían más eficaces para gestionar los sentimientos de otra persona.
El EQ-i es una escala de autoinforme de 133 ítems desarrollada a partir del modelo de inteligencia emocional y social de Bar-On (1997).
Las personas valoran hasta qué punto una breve descripción es muy rara vez cierta para ellos (1) o muy a menudo cierta para ellos (5), y las puntuaciones más altas se asocian con un funcionamiento emocional y social más eficaz (Bar-On, 1997).
Las subescalas del EQ-i se agrupan dentro de estas cinco escalas:
Inteligencia Emocional Intrapersonal:
Autoestima
Conciencia emocional
Asertividad
Autorrealización
Independencia
Inteligencia Emocional Interpersonal:
Empatía
Relaciones interpersonales
Responsabilidad social
Adaptabilidad:
Resolución de problemas
Pruebas de realidad
Flexibilidad
Gestión del estrés:
Tolerancia al estrés
Control de impulsos
Estado de ánimo general:
Felicidad
Optimismo
Se puede calcular una puntuación total de Inteligencia Emocional, así como puntuaciones compuestas para cada una de las cinco escalas. El EQ-i 2.0 es una versión más reciente del EQ-i que se puede adquirir.
Test de autoinforme de inteligencia emocional (SREIT)
Esta escala de 33 ítems desarrollada por Schutte et al. (1998) se basó en el modelo de Inteligencia Emocional de Salovey y Mayer (1990), con el objetivo de crear una medida de autoinforme empíricamente sólida del nivel actual de inteligencia emocional de las personas.
La escala mide la Inteligencia Emocional autodeclarada en tres categorías:
Evaluación y expresión de emociones (propias y ajenas)
Regulación de las emociones (propias y ajenas)
Utilizar las emociones para resolver problemas
En el SREIT se pide a las personas que valoren en qué medida están de acuerdo con elementos que les caracterizan, como "A otras personas les resulta fácil confiar en mí" o "Me gusta compartir mis emociones con los demás".La buena noticia es que los autores del SREIT han puesto su escala a libre disposición para fines clínicos y de investigación, y puede consultarse en su documento original (Schutte et al., 1998).
Si desea explorar una gama más amplia de evaluaciones y tests, aquí encontrará una lista de 17 tipos diferentes de tests de inteligencia emocional.
Para mejorar aún más tu Inteligencia Emocional, aquí tienes otras tres lecturas que podrían ayudarte a entender y aprovechar tus emociones para tu propio bien y el de los demás:
17 ejercicios para desarrollar la inteligencia emocional
Estos 17 Ejercicios de Inteligencia Emocional [PDF] ayudarán a otras personas a fortalecer sus relaciones, reducir el estrés y mejorar su bienestar mediante la mejora de la Inteligencia Emocional .
Crear conciencia emocional:
Se trata de un ejercicio de meditación de 10 a 40 minutos. Los ejercicios de meditación pueden ser útiles para la Inteligencia Emocional porque ser consciente de las emociones facilita la comprensión y el entendimiento de las experiencias emocionales.
Leer las expresiones faciales de las emociones:
Se trata de una divertida tarea en grupo de 15 minutos para desarrollar la conciencia de las expresiones faciales.
Autorreflexión sobre la inteligencia emocional:
Este breve ejercicio considera los cuatro componentes de la Inteligencia Emocional.
Contar una historia de empatía:
Este recurso gratuito -Telling an Empathy Story- es un ejercicio de grupo que fomenta el desarrollo de la empatía, parte integrante del desarrollo emocional.
17 ejercicios de inteligencia emocional
Si está buscando más formas basadas en la ciencia para ayudar a otros a desarrollar la inteligencia emocional, esta colección contiene 17 herramientas de IE validadas para profesionales. Utilícelas para ayudar a los demás a comprender y utilizar sus emociones en su beneficio.
No cabe duda de que Platón estaba en lo cierto cuando dijo: "El comportamiento humano fluye de tres fuentes principales: el deseo, la emoción y el conocimiento" (BrainyQuote, s.f.).
Las emociones pueden ser una valiosa fuente de conocimiento. Como hemos visto en este post, la inteligencia emocional podría facilitar decisiones y comportamientos positivos que nos ayuden a alcanzar el éxito en nuestras relaciones, bienestar mental y aspiraciones laborales.
Si quieres desarrollar tu Inteligencia Emocional, hay muchas formas sencillas de empezar a desarrollar tu conciencia emocional hoy mismo. Si está ayudando a otras personas a cultivar su Inteligencia Emocional, es probable que tanto las formas cognitivas como emocionales de aprendizaje sean importantes (Cherniss et al., 1988). Además de saber qué es la inteligencia emocional y cómo obtener más de ella "en teoría", la Inteligencia Emocional necesita ponerse en práctica para crecer.
¿Puede desarrollarse la inteligencia emocional con el tiempo?
Sí, la inteligencia emocional puede cultivarse mediante el aprendizaje continuo, la autorreflexión y la práctica.
¿Cuáles son los componentes clave de la inteligencia emocional?
Los principales componentes son el autoconocimiento, la autorregulación, la empatía y la gestión de las relaciones.
¿Cómo influye la inteligencia emocional en el éxito profesional?
Una alta Inteligencia Emocional contribuye a un liderazgo eficaz, a un mejor trabajo en equipo y a una mejor toma de decisiones, factores todos ellos cruciales para el éxito profesional.
Referencias
Bar-On, R. (1997). El Inventario del Cociente Emocional (EQ-i): Manual técnico. Multi-Health Systems.
Bar-On, R. (2006). El modelo Bar-On de inteligencia emocional-social (ESI). Psicothema, 18(suppl.), 13-25.
Brackett, M. A., Mayer, J. D. (2003). Convergent, discriminant, and incremental validity of competing measures of emotional intelligence. Personality and Social Psychology Bulletin, 29, 1147-1158. https://doi.org/10.1177/0146167203254596
Cherniss, C., Goleman, D., Emmerling, R., Cowan, K. y Adler, M. (1998). Bringing emotional intelligence to the workplace:A technical report issued by the Consortium for Research on Emotional Intelligence in Organizations.
Côté, S., y Miners, C. T. (2006). Emotional intelligence, cognitive intelligence, and job performance (Inteligencia emocional, inteligencia cognitiva y rendimiento laboral). Administrative Science Quarterly, 51(1), 1-28. https://doi.org/10.2189/asqu.51.1.1
Fernández-Berrocal, P., Alcaide, R., Extremera, N. y Pizarro, D. (2006). El papel de la inteligencia emocional en la ansiedad y la depresión en adolescentes. Individual Differences Research, 4, 16-27.
Gardner, L., y Stough, C. (2002). Examining the relationship between leadership and emotional intelligence in senior-level managers. Leadership & Organization Development Journal, 23, 68-78. https://doi.org/10.1108/01437730210419198
Gohm, C. L., Corser, G. C. y Dalsky, D. J. (2005). La inteligencia emocional en situaciones de estrés: ¿Útil, innecesaria o irrelevante? Personality and Individual Differences, 39(6), 1017-1028. https://doi.org/10.1016/j.paid.2005.03.018
Goleman, D. (1995). Inteligencia emocional. Bantam Books.
Goleman, D. (2001). Una teoría del rendimiento basada en la IE. En C. Cherniss & D. Goleman (Eds.), The emotionally intelligent workplace: How to select for, measure, and improve emotional intelligence in individuals, groups, and organizations (pp. 27-44). Jossey-Bass.
Lopes, P. N., Côté, S. y Salovey, P. (2006a). An ability model of emotional intelligence: Implications for assessment and training. En V. U. Druskat, G. Mount, & F. Sala (Eds.), Linking emotional intelligence and performance at work: Current research evidence with individuals and groups (pp. 53-80). Lawrence Erlbaum.
Lopes, P. N., Grewal, D., Kadis, J., Gall, M. y Salovey, P. (2006b). Evidence that emotional intelligence is related to job performance and affect and attitudes at work. Psicothema, 18, 132-138.
MacCann, C., Jiang, Y., Brown, L. E., Double, K. S., Bucich, M., & Minbashian, A. (2020). La inteligencia emocional predice el rendimiento académico: A meta-analysis. Psychological Bulletin, 146, 150-186. https://doi.org/10.1037/bul0000219
Mayer, J. D., Salovey, P. y Caruso, D. (2002). MSCEIT: Test de Inteligencia Emocional Mayer-Salovey-Caruso. Multi-Health Systems.
Mayer, J. D., Salovey, P., Caruso, D. R. y Sitarenios, G. (2003). Measuring emotional intelligence with the MSCEIT V2.0. Emotion, 3(1), 97-105. https://doi.org/10.1037/1528-3542.3.1.97
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Nelis, D., Quoidbach, J., Mikolajczak, M., & Hansenne, M. (2009). Aumentar la inteligencia emocional: ¿(Cómo) es posible? Personality and Individual Differences, 47, 36-41. https://doi.org/10.1016/j.paid.2009.01.046
Neubauer, A. C., y Freudenthaler, H. H. (2005). Modelos de inteligencia emocional. En R. Schultz & R. D. Roberts (Eds.), Emotional intelligence: an international handbook (pp. 31-50). Hogrefe.
O'Boyle, E. H., Jr., Humphrey, R. H., Pollack, J. M., Hawver, T. H. y Story, P. A. (2011). La relación entre la inteligencia emocional y el rendimiento laboral: Un meta-análisis. Journal of Organizational Behavior, 32(5), 788-818. https://doi.org/10.1002/job.714
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Schutte, N. S., Malouff, J. M., Bobik, C., Coston, T. D., Greeson, C., Jedlicka, C., ... Wendorf, G. (2001). Inteligencia emocional y relaciones interpersonales. The Journal of Social Psychology, 141(4), 523-536. https://doi.org/10.1080/00224540109600569
Schutte, N. S., Malouff, J. M., Hall, L. E., Haggerty, D. J., Cooper, J. T., Golden, C. J. y Dornheim, L. (1998). Desarrollo y validación de una medida de inteligencia emocional. Personality and Individual Differences, 25(2), 167-177. https://doi.org/10.1016/S0191-8869(98)00001-4
Seo, M., y Barrett, L. (2007). Being emotional during decision making-Good or bad? An empirical investigation. Academy of Management Journal, 50(4), 923-940. https://doi.org/10.5465/amj.2007.26279217
Sobre el autor
La Dra. Helen Brown es escritora independiente, doctora en Psicología y licenciada en Psicología de las Organizaciones. Tiene una amplia experiencia en la investigación de la salud mental y el bienestar, y es una apasionada de todo lo relacionado con la psicología. Además de escribir sobre muchos temas de psicología y salud, a Helen le encanta garabatear historias de ficción y guiones. Suele encontrarse en el campo, al sur de Bristol (Reino Unido).
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Comentarios
La opinión de nuestros lectores
janie boston
el 2 de Mayo de 2025 a las 21:52
La información me ayudó a definir mi capacidad para comparar cómo percibo, comprendo y gestiono las emociones y cómo puedo estar sintiendo o evaluando cuando trato con otras personas
Como terapeuta y consejera psicoespiritual profesional (M.Art), aunque principiante en este campo, estoy encantada y edificada por la habilidad organizativa y la consideración de PositivePsychology.com com, especialmente al traer a muchos expertos para escribir y tratar miríadas de temas en nuestro mundo contemporáneo. Este artículo y como muchos otros que he leído de sus subidas han sido muy enriquecedores, educativos, estimulantes y atrevidos. Un agradecimiento especial a todos los investigadores, académicos y escritores que han contribuido.
Te deja yendo por un agujero de conejo más allá del artículo, no sabía los niveles de Inteligencia Emocional y lo sin fondo que es la idea de la misma.
La opinión de nuestros lectores
La información me ayudó a definir mi capacidad para comparar cómo percibo, comprendo y gestiono las emociones y cómo puedo estar sintiendo o evaluando cuando trato con otras personas
ThankYou for Sharing, It was very useful
Muy informativo y motivador.
Como terapeuta y consejera psicoespiritual profesional (M.Art), aunque principiante en este campo, estoy encantada y edificada por la habilidad organizativa y la consideración de PositivePsychology.com com, especialmente al traer a muchos expertos para escribir y tratar miríadas de temas en nuestro mundo contemporáneo. Este artículo y como muchos otros que he leído de sus subidas han sido muy enriquecedores, educativos, estimulantes y atrevidos. Un agradecimiento especial a todos los investigadores, académicos y escritores que han contribuido.
Gracias por el tiempo y el cuidado que ha dedicado a escribir este artículo. Ha sido una lectura muy inspiradora.
Muy útil
Te deja yendo por un agujero de conejo más allá del artículo, no sabía los niveles de Inteligencia Emocional y lo sin fondo que es la idea de la misma.
Es un artículo muy informativo y motivador. Realmente respeto y aprecio los "desgloses". Lo bien presentado que está.