La exposición interoceptiva es una técnica terapéutica en la que las personas se enfrentan a sensaciones físicas temidas para reducir la ansiedad y el pánico.
La exposición gradual y repetida ayuda a desensibilizar las reacciones, disminuyendo el miedo asociado a las sensaciones corporales.
Esta técnica puede ayudar a las personas a controlar los síntomas de ansiedad de forma más eficaz mediante la práctica y el desarrollo de la resiliencia.
Cuando tenemos miedo, experimentamos una serie de sensaciones físicas, como sudoración, temblores, dificultad para respirar y palpitaciones (McCabe y Milosevic, 2015).
Una teoría sugiere que el trastorno de pánico es el resultado de la sensibilidad a tales sensaciones físicas y, como resultado, puede tratarse recreándolas intencionadamente. Tratar esta vulnerabilidad puede ser especialmente valioso para los clientes que son excesivamente sensibles a la ansiedad (Lee et al., 2006).
Este artículo explora la terapia de exposición interoceptiva, junto con algunos ejemplos de la vida real, e introduce ejercicios y hojas de trabajo para guiar a terapeutas y clientes a lo largo del camino hacia un resultado positivo.
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La terapia de exposición interoceptiva puede ser útil en el tratamiento de los trastornos de pánico y ansiedad y las fobias.
"Esta técnica implica la confrontación planificada y predecible del propio objeto o situación temidos" y expone intencionadamente a los clientes a las sensaciones corporales que suelen experimentar en ese momento (McCabe y Milosevic, 2015, p. 138). Aprenden que, aunque incómodas, esas sensaciones no son perjudiciales en última instancia.
Este enfoque es especialmente útil para tratar a clientes que temen más las sensaciones físicas que acompañan al pánico, la ansiedad o la fobia que el propio acontecimiento mental. Una parte esencial del proceso implica comprender si el miedo a las sensaciones físicas desempeña un papel en su fobia (McCabe y Milosevic, 2015).
La terapia de exposición interoceptiva intenta recrear las sensaciones físicas temidas a través de diferentes ejercicios. Algunos ejemplos son:
Dar vueltas en una silla giratoria o girar la cabeza de un lado a otro para simular sensaciones de mareo o aturdimiento.
Respiración rápida y superficial para recrear un corazón acelerado
Correr escaleras arriba y experimentar la falta de aire para simular la disnea
Las acciones anteriores recrean sensaciones que suelen acompañar a las fobias o al pánico y que pueden ser más temidas que el propio objeto o acontecimiento.
Exposición interoceptiva frente a exposición in vivo
"Los procedimientos de exposición tienen dos formas: la exposición a situaciones ambientales que cada persona teme, denominada exposición in vivo; y la exposición a ejercicios que evocan las sensaciones físicas asociadas a los ataques de pánico" (Lee et al., 2006, p. 2).
Por ejemplo, las exposiciones in vivo pueden consistir en llevar al cliente a un aeropuerto si tiene miedo a volar, o cada vez más alto en un edificio si tiene miedo a las alturas. Por otro lado, la exposición interoceptiva se centra en recrear las sensaciones que acompañan a volar o a las alturas, tal vez el ruido de un avión, el cambio de presión en los oídos o la sensación de náuseas.
¿Puede ayudar con los trastornos de pánico?
La terapia de exposición interoceptiva ha tenido un éxito considerable en el tratamiento de los trastornos de pánico. La teoría sugiere que el trastorno de pánico puede "conceptualizarse como un miedo fóbico a las sensaciones físicas causado por el condicionamiento traumático de los ataques de pánico inesperados y la mala interpretación catastrófica de las sensaciones físicas" (Lee et al., 2006, p. 2). Este miedo al miedo puede abordarse frontalmente mediante la reexposición a las sensaciones que causan malestar.
4 ejemplos de la vida real
"Las exposiciones interoceptivas se utilizan a menudo con individuos que tienen fobias específicas, especialmente cuando su miedo está relacionado con las sensaciones físicas que se desencadenan cuando se enfrentan al objeto o situación temida" (McCabe & Milosevic, 2015, p. 138). He aquí algunos ejemplos de este tipo de afecciones.
Claustrofobia
Un individuo que experimenta miedo a los espacios pequeños o cerrados puede encontrar una incomodidad extrema en la sensación física que provoca la situación.
Por ejemplo, la hiperventilación (respiración demasiado rápida y profunda, que suele asociarse al pánico) puede percibirse como falta de aire e incluso como asfixia, lo que provoca más terror.
Miedo a las alturas
Las personas con miedo a las alturas experimentan a menudo una sensación de debilidad en las piernas cuando están a gran altura. Pueden percibir esas sensaciones como si se estuvieran cayendo, lo que exacerba aún más su miedo y aumenta la sensación de pánico.
Fobias a las inyecciones
La fobia a las inyecciones o a que le saquen sangre puede ir acompañada de mareos, una fuente de pánico en sí misma. El miedo asociado al síntoma puede ser peor que la aguja, el acontecimiento o el entorno y descontrolar la experiencia.
Trastorno de estrés postraumático (TEPT)
El TEPT está estrechamente vinculado a la sensibilidad a la ansiedad y puede potenciar los síntomas de hiperactivación e hipervigilancia. Como era de esperar, la terapia de exposición interoceptiva ha demostrado ser útil para tratar incluso a pacientes con TEPT con síntomas resistentes al tratamiento (Boettcher, Brake y Barlow, 2016).
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6 beneficios probados de la exposición interoceptiva
La exposición repetida a sensaciones físicas es un exitoso plan de tratamiento para clientes con trastornos de ansiedad y fobia. La terapia de exposición interoceptiva ofrece varios beneficios, entre ellos (Lee et al., 2006; McCabe y Milosevic, 2015):
"Habituación de la ansiedad en pacientes con trastorno de pánico" (Lee et al., 2006, p. 2).
La práctica aporta pruebas contra la creencia de que las sensaciones físicas asociadas al miedo y al pánico son peligrosas.
La práctica repetida de la exposición interoceptiva lleva a los clientes a familiarizarse e incluso acostumbrarse a sus sensaciones.
La terapia puede planificarse, repetirse y es en gran medida predecible.
Los tratamientos son controlables; el grado de exposición puede gestionarse y reducirse según sea necesario, especialmente cuando el cliente se muestra reacio.
Los ejercicios pueden repetirse en casa sin necesidad de tratamiento especializado.
En el futuro, la terapia de exposición interoceptiva puede resultar eficaz en el tratamiento de otras afecciones, como la depresión, los trastornos alimentarios y la baja autoestima (Boettcher et al., 2016).
Cómo hacer exposición interoceptiva: Una guía
Hay muchos ejercicios diferentes para provocar las sensaciones físicas temidas por el cliente; por lo tanto, es crucial comprender al cliente y su experiencia de su fobia o la naturaleza de su pánico (McCabe y Milosevic, 2015).
Proceso de tratamiento
Primer paso:
El terapeuta debe identificar qué exposiciones interoceptivas serán más útiles en el tratamiento.
A menudo, el tratamiento comienza induciendo una serie de sensaciones físicas diferentes y observando cuáles producen el miedo más significativo o son más similares a las que resultan de la situación fóbica.
Segundo paso:
Establezca una jerarquía de prácticas de exposición interoceptiva; deben ordenarse de menor a mayor provocación de ansiedad y comentarse con el cliente. A continuación, repase la lista en el orden acordado.
Tercer paso:
El cliente debe practicar ejercicios de exposición interoceptiva, empezando por prácticas que provoquen una reacción menor. Una vez dominadas éstas, el cliente irá ascendiendo y terminará con las técnicas más reactivas.
Un enfoque gradual y cada vez más desafiante parece tener más éxito con los clientes, especialmente con aquellos que son reacios a participar en prácticas más impactantes y corren el riesgo de abandonar (McCabe y Milosevic, 2015).
McCabe y Milosevic (2015) también ofrecen algunas directrices valiosas que deberían reflejarse tanto en el diseño como en la realización de prácticas de terapia de exposición interoceptiva.
Las exposiciones deberían:
Ser planificado y predecible (el cliente mantiene el control)
Realizarse con frecuencia (lo más probable, a diario)
Llevar al cliente a experimentar ansiedad
Animar a los clientes a abstenerse de estrategias de evitación (distracción, alcohol, etc.).
Permitir a los clientes permanecer en el espacio que provoca la ansiedad hasta que disminuya
Practicarse en múltiples situaciones para generalizar su efecto
Preparar al cliente para el éxito, no para el fracaso
"A través de la práctica repetida, las personas acaban acostumbrándose a sus sensaciones" (McCabe y Milosevic, 2015, p. 139).
Tratamientos típicos
Los procedimientos de exposición interoceptiva comenzaron abordando las fobias y la ansiedad de pánico mediante sustancias bioquímicas, como la cafeína, las infusiones de lactato e incluso la inhalación de dióxido de carbono; ahora, lo más habitual es que los terapeutas utilicen una selección de los siguientes métodos (Boettcher et al., 2016):
Respiración
Respiración rápida y profunda
Respirar con una pajita tapándose la nariz
Contener la respiración
Sacudir y girar
Girar en una silla giratoria con los ojos abiertos o cerrados
Sacudir la cabeza de un lado a otro y, a continuación, centrar la atención en algo que se encuentra delante.
Ejercicio físico
Correr en el sitio, subir escaleras o subirse a un banco bajo
Tensión muscular - un grupo muscular cada vez o todo el cuerpo
Head rush
Colocar la cabeza entre las piernas y sentarse rápidamente
Todos estos ejercicios pueden ser utilizados por el terapeuta y practicados por el cliente para provocar o inducir sentimientos asociados con el pánico o la ansiedad (Boettcher et al., 2016).
TCC demo exposiciones interoceptivas
6 hojas de trabajo y ejercicios para sus sesiones
Las técnicas interoceptivas a menudo se centran en "reproducir sensaciones de uno de los cuatro dominios somáticos típicamente reportados por los pacientes que sufren ataques de pánico" (Boettcher et al., 2016, p. 5), incluyendo los siguientes:
Sensaciones cardiovasculares, incluido el corazón acelerado
Sensaciones audiovestibulares, incluidos los mareos
Sensaciones respiratorias, incluida la falta de aire
Sensaciones disociativas, incluidas la despersonalización y la desrealización
Terapeutas e investigadores siguen explorando otras técnicas y prácticas para provocar las sensaciones que los clientes experimentan durante el pánico o en relación con las fobias.
Las siguientes hojas de ejercicios terapéuticos pueden ayudar a identificar y centrarse en técnicas útiles de exposición interoceptiva.
Comprender la ansiedad y sus desencadenantes
La ansiedad, el pánico y el miedo a las sensaciones que los acompañan pueden llevar a las personas a evitar las situaciones que creen que desencadenarán esos sentimientos.
La hoja de trabajo Comprender su ansiedad y sus desencadenantes ayuda a los clientes a identificar qué desencadenantes de ansiedad conducen a la evitación y requieren atención durante la terapia de exposición interoceptiva.
Se pide al cliente que identifique cinco factores desencadenantes y se haga las siguientes preguntas:
¿Estoy evitando alguno de estos desencadenantes debido a mi ansiedad? ¿Hay ocasiones en las que experimento los desencadenantes y reacciono de formas que no deseo?
La terapia brinda la oportunidad de trabajar sobre estos desencadenantes, reducir su impacto y permitir que el cliente continúe su vida como desea.
Al planificar el uso de la exposición interoceptiva para tratar el trastorno de pánico, es esencial comprender su gravedad y frecuencia.
La hoja de trabajo Comprender la gravedad del trast orno de pánico permite realizar un seguimiento del impacto del trastorno de pánico del cliente entre sesiones.
La siguiente es una lista típica de los síntomas que se suelen experimentar durante un ataque de pánico (Ehrenreich, Mattis y Pincus, 2008).
Frecuencia cardíaca rápida
Sensación de ahogo
Entumecimiento u hormigueo muscular o cutáneo
Sudar
Temblor
Falta de aliento
Náuseas
Mareos
Sentimientos de irrealidad o de "volverse loco"
Miedo a morir
Experimentar dos o más de estos síntomas puede indicar un ataque de pánico.
Jerarquía del miedo
Comprender las actividades que causan miedo, ansiedad y pánico ayuda a orientar el tratamiento adecuado de terapia de exposición interoceptiva.
La hoja de trabajo Jerarquía del miedo considera varias situaciones o actividades que pueden inducir miedo.
Por ejemplo:
De vacaciones
Ir de compras
Ir al trabajo
Hacer una presentación
Acudir a una cita
Encuentro con amigos
Conocer gente nueva
Al entrar en una sala llena de gente
Las sensaciones negativas que experimenta son aquellas en las que deberá centrarse como parte de la terapia de exposición interoceptiva (Lee et al., 2006; McCabe y Milosevic, 2015).
Desarrollo de intervenciones de terapia de exposición interoceptiva
Como existen varias técnicas de exposición interoceptiva, los terapeutas deben identificar primero las sensaciones que necesitan recrear (McCabe y Milosevic, 2015).
Trabaje las preguntas con el cliente. Puede volver a repasar la hoja de ejercicios varias veces a medida que vaya comprendiendo e identificando prácticas útiles.
Considere la posibilidad de utilizar las siguientes técnicas y anote aquellas que recreen las sensaciones buscadas:
Hiperventilación
Respirar a través de una pajita
Correr en el sitio y subirse a un banco bajo
Tensión muscular
Girar
Sacudidas de cabeza
Cree un plan para probar estas técnicas, empezando por las prácticas menos reactivas. Sólo cuando el cliente las domine, podrá pasar a otras más difíciles.
Prácticas de terapia de exposición interoceptiva
"Las exposiciones interoceptivas implican el uso de diferentes tipos de ejercicios para provocar sensaciones físicas temidas" (McCabe y Milosevic, 2015, p. 138).
Respiración:
Respiración superficial a un ritmo de 100-130 respiraciones por minuto.
Mareos:
Dar vueltas en una silla giratoria (con los ojos cerrados si ayuda).
Demasiado calor:
Llevar varias capas de ropa en una casa calurosa, sentarse en un coche demasiado caliente o pasar tiempo en una sauna.
Cada práctica pone a prueba la capacidad del cliente para afrontar el malestar en relación con las sensaciones que puede experimentar cuando siente pánico o reacciona ante una fobia.
Registro de exposición interoceptiva del terapeuta
Es esencial hacer un seguimiento del resultado de los tratamientos de exposición interoceptiva para identificar cuál es el adecuado y comprender su eficacia (Ehrenreich et al., 2008).
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Las técnicas de exposición interoceptiva activan las sensaciones físicas internas para ayudar a los clientes a aprender a gestionar el miedo, la ansiedad y las fobias.
También disponemos de muchas otras técnicas para ayudar a los clientes a hacer frente al estrés, la ansiedad y el pánico.
Exposición interoceptiva
Aprenda los pasos necesarios para realizar múltiples ejercicios de terapia de exposición interoceptiva y tome conciencia de los pensamientos y síntomas físicos que acompañan a cada uno de ellos.
STOP al pánico
El acrónimo STOP ofrece una forma útil de gestionar los sentimientos y pensamientos en el momento y recuperar un estado de calma.
La ruta de la aceptación o la evitación La Terapia de Aceptación y Compromiso ayuda a los clientes a vivir de acuerdo con sus valores. Este ejercicio promueve la aceptación de las emociones comparando el afrontamiento basado en la aceptación y el afrontamiento basado en la evitación.
Utiliza la herramienta para recordarte a ti mismo que es posible pasar a la acción a pesar del miedo que sientes.
Salir de la zona de confort
Entrar en la incomodidad puede asustar y, sin embargo, puede ser una forma de experimentar cosas nuevas y desarrollar la resiliencia.
Primer paso - Empieza por considerar la diferencia entre zonas de confort, de miedo, de aprendizaje y de crecimiento.
Segundo paso - Trabaja con un ejemplo para ver cómo entrar en cada zona puede influir en tu forma de pensar y comportarte.
Tercer paso: piense en una situación en la que se encuentre en su zona de confort.
Cuarto paso: piensa cómo te sentirías si salieras de tu zona de confort y entraras en las zonas de aprendizaje y crecimiento.
Experimentar pánico y fobias puede ser angustioso, ya que limita nuestra capacidad y habilidad para interactuar con nuestro entorno y amigos y establecer objetivos adecuados. Sin embargo, el miedo que generan puede no estar centrado en los acontecimientos o actividades en sí, sino en las sensaciones que los acompañan.
La terapia de exposición interoceptiva adopta un enfoque único, basado en las sensaciones físicas internas para ayudar a los clientes a aprender a gestionar el miedo, la ansiedad o la fobia. Este método único aborda directamente los sentidos, en lugar de centrarse en los pensamientos y creencias relacionados con el acontecimiento o la actividad.
Puede que no sea el miedo a empezar un nuevo trabajo o la preocupación por las ocasiones sociales lo que haya que abordar, sino más bien las sensaciones físicas experimentadas.
La exposición interoceptiva involucra al cliente directamente en las sensaciones abrumadoras que aparecen cuando experimenta fobia o pánico. Los terapeutas pueden utilizar estas técnicas por sí solas o con otros enfoques terapéuticos para ayudar al cliente a manejar situaciones que le impiden vivir una vida plena y feliz.
Boettcher, H., Brake, C. A., y Barlow, D. H. (2016). Orígenes y perspectivas de la exposición interoceptiva. Journal of Behavior Therapy and Experimental Psychiatry, 53, 41-51. https://doi.org/10.1016/j.jbtep.2015.10.009
Ehrenreich, J. T., Mattis, S. G., & Pincus, D. (2008). Dominio de la ansiedad y el pánico para adolescentes: En la cresta de la ola: Guía del terapeuta. Oxford University Press.
Lee, K., Noda, Y., Nakano, Y., Ogawa, S., Kinoshita, Y., Funayama, T., & Furukawa, T. A. (2006). Hipersensibilidad interoceptiva y exposición interoceptiva en pacientes con trastorno de pánico: Specificity and effectiveness. BMC Psychiatry, 6(1). https://doi.org/10.1186/1471-244X-6-32
McCabe, R., y Milosevic, I. (2015). Fobias: La psicología del miedo irracional. ABC-CLIO.
Sobre el autor
El doctor Jeremy Sutton es un experimentado psicólogo, coach, consultor y profesor de psicología. Trabaja con individuos y grupos para promover la resiliencia, la fortaleza mental, el coaching basado en la fuerza, la inteligencia emocional, el bienestar y el florecimiento. Además de enseñar psicología en la Universidad de Liverpool, es un atleta aficionado de resistencia que ha completado numerosos ultramaratones y es Ironman.
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Comentarios del artículo
Comentarios
La opinión de nuestros lectores
Diana Juárez
el 28 de julio de 2022 a las 19:57
Gracias por compartir esta información. Soy analista de conducta y trabajo con niños del espectro autista y con mis supervisores clínicos para obtener autorización para utilizar terminología conductual que se ajuste a nuestras intervenciones para garantizar la integridad del tratamiento. He añadido estas "actividades antecedentes que compiten" de forma programada para ejercicios simples de cruzar la línea media en los planes de implementación conductual con los más pequeños y he encontrado una reducción en su vocalización automática y estereotipia física. Quiero seguir ampliando mi repertorio de habilidades.
La opinión de nuestros lectores
Gracias por compartir esta información. Soy analista de conducta y trabajo con niños del espectro autista y con mis supervisores clínicos para obtener autorización para utilizar terminología conductual que se ajuste a nuestras intervenciones para garantizar la integridad del tratamiento. He añadido estas "actividades antecedentes que compiten" de forma programada para ejercicios simples de cruzar la línea media en los planes de implementación conductual con los más pequeños y he encontrado una reducción en su vocalización automática y estereotipia física. Quiero seguir ampliando mi repertorio de habilidades.
Muchas gracias