Planificar la vida después de la jubilación: 5 cosas a tener en cuenta
La jubilación es una transición vital que algunos eligen, pero que otros se ven obligados a tomar. Esto significa que el grado de control que tengamos sobre el momento de nuestra jubilación influirá en la vida posterior (Moody & Sasser, 2020).
Para quienes aman su trabajo y pueden ofrecer sus conocimientos y habilidades más allá de la edad de jubilación obligatoria de su país, la jubilación puede ser parcial o aplazarse.
Para otras personas con ocupaciones más manuales y físicamente exigentes, la jubilación obligatoria suele ser un requisito legal para mantener la salud y la agilidad de la plantilla. Por lo tanto, la planificación de la vida tras la jubilación difiere en el mismo grupo de edad (Drak, 2021).
Las fechas de jubilación también difieren en todo el mundo, y algunos países tienen diferentes edades de jubilación en función de la ocupación. La edad de jubilación oscila entre los 55 años en algunos países asiáticos para las ocupaciones más manuales y físicamente exigentes y los 67 años para todas las ocupaciones en Estados Unidos, Reino Unido, Noruega e Islandia (Khan, 2023).
Teniendo todo esto en cuenta, una edad media de jubilación global aproximada abarca lo que se denomina la "tercera edad" de 55 años o más (Applewhite, 2016; Drak, 2021), ya que las personas con pensiones privadas también pueden jubilarse y cobrar sus pensiones a partir de los 55 años en la mayoría de los países con una edad de jubilación estatal más tardía.
Planificar la jubilación es un proceso crítico que implica preparación psicológica, financiera y personal. Se puede planificar la jubilación teniendo en cuenta los cinco factores siguientes para favorecer la realización personal y la tranquilidad.
1. Preparación psicológica
La transición a la jubilación conlleva cambios en nuestro sentido de identidad, propósito, ingresos, rutina diaria y conexiones sociales. A la hora de prepararse para la jubilación, es importante reflexionar sobre cómo el trabajo nos ha proporcionado un sentido de propósito, significado y conexión, y cómo podemos sustituir el trabajo por otras actividades.
En los años previos a la jubilación, es beneficioso relacionarse más con los amigos fuera del trabajo, la familia extensa o los grupos comunitarios (Drak, 2021; Robertson, 2020).
Mantenerse mentalmente activo a través del aprendizaje continuo también es útil para mantenerse estimulado y motivado más adelante en la vida. La Universidad de la Tercera Edad, o movimiento u3a, se ha creado precisamente con ese fin en varios países del mundo. No se trata de una educación formal, sino de compartir habilidades y conocimientos entre quienes tienen la libertad de aprender por sí mismos.
Cuando te hayas preparado para los cambios que se avecinan, hay otras cosas que debes tener en cuenta.
2. Planificación del estilo de vida
Planificar el estilo de vida implica decidir cómo emplear todo el tiempo extra. La jubilación ofrece la oportunidad de hacer muchas cosas para las que antes no se tenía tiempo, como viajar, perseguir viejos intereses y nuevas aficiones, y hacer nuevos amigos (Burnett y Evans, 2016).
La planificación del estilo de vida también puede proporcionar una mayor libertad financiera tras la jubilación. Cuando se ha formado una familia, reducir el tamaño de la casa y mudarse a una zona más asequible puede liberar fondos para invertir en otras cosas.
Envejecer en casa puede ser la mejor opción para quienes tienen viviendas más pequeñas o ingresos de jubilación suficientes para financiar sus intereses sin reducir su tamaño. La planificación del estilo de vida depende de sus circunstancias particulares y sus valores personales (Druk, 2021; Robertson, 2020).
3. Planificación financiera
La planificación financiera para la jubilación variará de una persona a otra, y las posibles disposiciones diferirán según el país de residencia y la ciudadanía, ya que algunos países ofrecen pensiones estatales mucho más elevadas que otros, mientras que otros no ofrecen nada en absoluto (Anthony, 2008; Druk, 2021).
Las fuentes de ingresos pueden incluir pensiones públicas y privadas, ahorros, seguridad social, ingresos pasivos procedentes de inversiones, alquiler de propiedades y dividendos de acciones.
Por último, el empleo por cuenta propia o ajena sigue siendo una fuente de ingresos para quienes se jubilan y siguen trabajando, sobre todo si su trabajo o negocio es algo que les gusta hacer.
4. Atención sanitaria
Los costes de la atención sanitaria vuelven a variar según el país de residencia o la nacionalidad. Algunos países ofrecen asistencia sanitaria financiada por el gobierno con recetas gratuitas, mientras que otros exigen que los ciudadanos tengan un seguro médico privado y/o paguen sus medicamentos (Anthony, 2008; Druk, 2021).
Algunas personas prefieren trabajar con profesionales de la salud alternativos financiados con fondos privados, como naturópatas, profesionales de la medicina funcional y otros tipos de terapeutas holísticos. Merece la pena tener en cuenta estos costes si padeces una enfermedad de larga duración que requiere cierto mantenimiento por parte de profesionales o terapeutas de medicina complementaria.
Merece la pena considerar la posibilidad de contratar un seguro de cuidados de larga duración que cubra residencias de ancianos, residencias asistidas o cuidados a domicilio. Algunas personas pueden considerar la posibilidad de redactar un testamento vital que recoja sus preferencias en cuanto a los cuidados a largo plazo y al final de la vida. Un testamento vital garantiza el tipo de atención que se desea en caso de incapacidad por cualquier motivo (Age UK, 2025; Anthony, 2008; Druk, 2021).
5. Apoyo a la familia y las personas dependientes
Hablar de los planes de jubilación con la pareja y la familia en general puede aclarar las expectativas y responsabilidades mutuas. Por ejemplo, asignar un poder notarial a un ser querido puede ayudar a proteger sus derechos en caso de que enferme o necesite cuidados a largo plazo (Druk, 2021).
Por último, la planificación del patrimonio, como la creación o actualización del testamento y los fideicomisos, es una buena idea antes de jubilarse, para distribuir el patrimonio o obtener ventajas fiscales.
Planificar la jubilación teniendo en cuenta estos cinco factores le ayudará a pasar a la siguiente etapa de su vida con claridad y tranquilidad.
O siempre puedes volver a empezar como Paul Tasner, que se convirtió en empresario de éxito a los 66 años. La edad es sólo un número.