"El momento presente está lleno de alegría y felicidad. Si estás atento, lo verás". - Thich Nhat Hanh (1991, p. 21)
Mito: El mindfulness requiere años de práctica para marcar la diferencia.
Realidad: Practicar mindfulness durante unos minutos al día puede calmar la mente y mejorar la concentración. La constancia es más importante que la duración.
La creciente popularidad del mindfulness está avalada por innumerables estudios que demuestran lo beneficioso que es para nuestra salud y bienestar.
Todo el mundo tiene la capacidad de practicar mindfulness. Es un estado humano básico y natural y, como tal, es algo que cualquiera puede conseguir con un poco de práctica.
Pero, ¿qué son exactamente los ejercicios de atención plena y cómo funcionan?
En este artículo, exploraremos estas cuestiones y te propondremos algunos ejercicios populares de mindfulness para que los pruebes.
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Los ejercicios de atención plena son técnicas que consisten en centrarse en el momento presente sin juzgar.
Al utilizar un punto de enfoque, como la respiración, una sensación física o un objeto, llevas y mantienes tu atención a tu experiencia inmediata.
Un aspecto clave de la atención plena es la conciencia sin prejuicios, lo que significa que estás abierto a lo que experimentas, en lugar de juzgarlo como bueno o malo.
No estás vaciando tu mente, sino observando lo que experimentas interna y externamente.
Cómo funcionan los ejercicios de Mindfulness
Los ejercicios de atención plena desarrollan la atención, la conciencia y la aceptación, lo que modifica la forma en que el cerebro y el cuerpo responden al estrés, las emociones y los pensamientos (Bartlett et al., 2021).
Pero, ¿cómo?
Contrariamente a lo que se pensaba, el cerebro puede crear nuevas conexiones y eliminar las antiguas (un proceso conocido como "neuroplasticidad"), pero al principio requiere un esfuerzo regular y concentrado.
Esto significa que, al igual que entrenar los músculos en el gimnasio, la atención plena es una forma de ejercicio para el cerebro que puede cambiar nuestra forma de pensar y responder.
Así es como funciona:
Regulación de la atención
La atención plena puede mejorar la capacidad del cerebro para centrarse y cambiar la atención a propósito, dándole más control sobre sus pensamientos y sentimientos (Tang et al., 2015).
Regulación de las emociones y equilibrio del estado de ánimo
Puede reducir la activación de la amígdala, el centro del miedo del cerebro, lo que reduce la reactividad emocional y ayuda a manejar las emociones de maneras más saludables y flexibles (Guendelman et al., 2017).
Efecto descentrador
Puede ayudar a tomar distancia de los acontecimientos mentales angustiosos y verlos de forma más objetiva, lo que reduce su impacto emocional (Lebois et al., 2015).
Cambios en la respuesta al estrés
Puede aumentar la activación del sistema nervioso parasimpático, que tiene un efecto calmante sobre la mente y el cuerpo y reduce la presión arterial y la frecuencia cardíaca (Pascoe et al., 2017).
Aceptación y compasión
La reducción de la reactividad ante los pensamientos y las emociones permite abordarlos con más aceptación, curiosidad y compasión (Centeno y Fernández, 2020).
En consecuencia, la investigación ha demostrado los efectos beneficiosos de practicar mindfulness de forma constante:
Mejor estado de ánimo (Galante et al., 2023)
Mayor autoestima y autoconcepto (Sweta et al., 2020)
Mejora de la resiliencia y la calidad del sueño (Dou et al., 2025)
Reducción de la depresión, la ansiedad y el estrés (Sharma & Kumra, 2022)
El bienestar es una habilidad más que un estado estático del ser, lo que significa que puede cambiarse y reforzarse mediante un esfuerzo intencionado, como la práctica regular de la atención plena.
Por lo tanto, la mejor forma de conseguir los beneficios de la atención plena es convertir los ejercicios de atención plena en un hábito de la rutina diaria. ¿Y cómo lo convertimos en un hábito?
Esto es lo que recomiendan Miles et al. (2023):
1. Empieza poco a poco y sé constante
Lo mejor es empezar con sesiones cortas. Incluso cinco minutos diarios pueden funcionar, ya que la frecuencia importa más que la duración. Cuanto más a menudo se hace algo, más automático se vuelve.
2. Vincular la atención plena a las rutinas existentes
Crea una asociación entre mindfulness y algo que ya hagas, como caminar, comer, escuchar o cocinar. Esto se denomina "ir a cuestas" y ayuda a activar la conciencia plena de forma automática a lo largo del tiempo, normalizándola como una forma de ser y no como una actividad especial. Caminar con atención es un ejemplo excelente.
3. Utilizar recompensas y refuerzos positivos
Cuando el sistema de recompensa del cerebro se activa, te motiva a repetir el comportamiento. Eso puede significar simplemente dar las gracias o felicitarse por haber realizado la práctica o darse cuenta de los efectos positivos o del significado de practicar.
4. Seguimiento del progreso
Llevar un registro de tu práctica fomenta la responsabilidad y la concienciación, dos elementos clave para crear hábitos. Puedes llevar un registro físico o utilizar aplicaciones de mindfulness diseñadas para seguir tus progresos.
5. Únase a una comunidad
Formar parte de una comunidad, como un grupo, una aplicación o un programa guiado, proporciona estructura y recordatorios, lo que aumenta el compromiso a largo plazo.
Ejercicios populares de Mindfulness
Para entender realmente qué es mindfulness, lo mejor es experimentarlo. He aquí algunos ejercicios populares de mindfulness que cualquiera puede probar.
Para este ejercicio, simplemente sigue el ritmo natural de tu respiración durante un minuto o más. Puede cerrar los ojos si le parece bien.
Observe cómo inhala y exhala, cómo se mueven el pecho y el abdomen, y las sensaciones alrededor de las fosas nasales.
Es completamente normal que tu mente divague y surjan pensamientos. Cuando notes que esto ocurre, vuelve a centrar tu atención en la respiración.
Escaneo corporal
Lo mejor es tumbarse o sentarse cómodamente para hacer un ejercicio de escaneo corporal consciente.
Lleve su conciencia a la parte superior de la cabeza y descienda hasta los pies, o viceversa.
Desplazándose a un ritmo lento, observe las sensaciones que experimenta en cada parte del cuerpo sin cambiarlas ni juzgarlas. Si no sientes nada, obsérvalo.
Cinco sentidos
Elige cualquier objeto que te guste y fíjate en él: ¿Qué aspecto tiene? ¿Hace algún ruido? ¿Cómo se siente? ¿A qué huele? ¿Puede saborearlo? Durante unos minutos, concéntrate por completo en el objeto, incluidas las emociones que puedan surgir.
Un mensaje para llevar a casa
Los ejercicios de atención plena son técnicas basadas en pruebas que entrenan la capacidad de prestar atención al momento presente sin juzgar. Con la práctica regular, pueden modificar la forma en que la mente y el cuerpo responden a los pensamientos, las emociones y las experiencias.
Como con cualquier ejercicio, la clave está en la constancia: Pequeños y frecuentes momentos de conciencia sin prejuicios entrenarán la capacidad natural del cerebro para ser consciente.
Con el tiempo, muchas personas afirman sentirse más tranquilas, más claras y más equilibradas emocionalmente, y relacionarse con el mundo interior y exterior con mayor curiosidad y compasión.
¿Y ahora qué?
Si eres nuevo en el mindfulness, te interesará encontrar ejercicios de mindfulness para principiantes y consejos prácticos para superar retos comunes en el siguiente post.
Aunque el mindfulness tiene sus raíces en las tradiciones contemplativas budistas (Jankowski y Holas, 2014), los ejercicios de mindfulness que se enseñan en los tratamientos psicológicos y la atención sanitaria son laicos, es decir, no implican creencias religiosas ni rituales propiamente dichos. Las personas de cualquier credo (o de ninguno) pueden utilizar la atención plena para reducir el estrés y mejorar la concentración y el bienestar.
¿Pueden los ejercicios de atención plena reducir realmente la ansiedad?
Sí, cada vez hay más investigaciones que demuestran que los ejercicios de atención plena pueden reducir significativamente los síntomas de ansiedad y estrés (Khoury et al., 2015). Al calmar la respuesta del cuerpo al estrés y fortalecer las regiones del cerebro implicadas en la atención y la regulación de las emociones, se puede responder a las experiencias, los pensamientos y las emociones con mayor equilibrio. Se ha comprobado que incluso las prácticas breves diarias reducen los niveles de ansiedad y promueven un bienestar duradero.
Referencias
Bartlett, L., Buscot, M. J., Bindoff, A., Chambers, R., & Hassed, C. (2021). Mindfulness is associated with lower stress and higher work engagement in a large sample of MOOC participants. Frontiers in Psychology, 12, Artículo 724126. https://doi.org/10.3389/fpsyg.2021.724126
Centeno, R. P. R., y Fernández, K. T. G. (2020). Effect of mindfulness on empathy and self-compassion: Un programa MBCT adaptado en estudiantes universitarios filipinos. Behavioral Sciences, 10(3), 61. https://doi.org/10.3390/bs10030061
Dou, J., Lian, Y., Lin, L., Asmuri, S. N. B., Wang, P., & Rajen Durai, R. A. (2025). Effectiveness of mindfulness-based interventions on burnout, resilience and sleep quality among nurses: A systematic review and meta-analysis of randomized controlled trials. BMC Nursing, 24(1), Artículo 739. https://doi.org/10.1186/s12912-025-03101-0
Galante, J., Friedrich, C., Collaboration of Mindfulness Trials (CoMinT), Dalgleish, T., Jones, P. B., & White, I. R. (2023). Systematic review and individual participant data meta-analysis of randomized controlled trials assessing mindfulness-based programs for mental health promotion. Nature Mental Health, 1, 462-476. https://doi.org/10.1038/s44220-023-00081-5
Guendelman, S., Medeiros, S. y Rampes, H. (2017). Mindfulness y regulación de las emociones: Perspectivas de estudios neurobiológicos, psicológicos y clínicos. Frontiers in Psychology, 8, Artículo 220. https://doi.org/10.3389/fpsyg.2017.00220
Hanh, T. N. (1991). La paz está en cada paso: El camino de la atención plena en la vida cotidiana. Bantam Books.
Khoury, B., Sharma, M., Rush, S. E., & Fournier, C. (2015). Reducción del estrés basada en mindfulness para individuos sanos: A meta-analysis. Journal of Psychosomatic Research, 78(6), 519-528. https://doi.org/10.1016/j.jpsychores.2015.03.009
Lebois, L. A., Papies, E. K., Gopinath, K., Cabanban, R., Quigley, K. S., Krishnamurthy, V., Barrett, L. F., & Barsalou, L. W. (2015). Un cambio de perspectiva: Decentering through mindful attention to imagined stressful events. Neuropsychologia, 75, 505-524. https://doi.org/10.1016/j.neuropsychologia.2015.05.030
Miles, L. W., Francis, A. J. P., y Flegal, K. E. (2023). Making mindfulness meditation a healthy habit: Integrating habit formation into mindfulness theory and practice. Mindfulness, 14, 2988-3005. https://doi.org/10.1007/s12671-023-02258-6
Pascoe, M. C., Thompson, D. R., Jenkins, Z. M. y Ski, C. F. (2017). Mindfulness media los marcadores fisiológicos del estrés: Revisión sistemática y metaanálisis. Journal of Psychiatric Research, 95, 156-178. https://doi.org/10.1016/j.jpsychires.2017.08.004
Sharma, P. K., y Kumra, R. (2022). Relationship between mindfulness, depression, anxiety and stress: Mediating role of self-efficacy. Personality and Individual Differences, 186 (Part B), Artículo 111363. https://doi.org/10.1016/j.paid.2021.111363
Sweta, S., Akanksha, T., & Rishipal, P. (2020). Effect of mindfulness on self-concept, self-esteem and growth mindset: Evidence from undergraduate students. Journal of Psychosocial Research, 15(1), 329-340. https://doi.org/10.32381/JPR.2020.15.01.28
Tang, Y. Y., Hölzel, B. K., & Posner, M. I. (2015). La neurociencia de la meditación de atención plena. Nature Reviews Neuroscience, 16(4), 213-225. https://doi.org/10.1038/nrn3916
Sobre el autor
Anna Drescher es redactora y editora especializada en salud mental, con formación en psicología y psicoterapia. Además de su trabajo como escritora y editora, Anna es hipnoterapeuta titulada y profesora de meditación. Cuenta con una amplia experiencia en el sector de la salud mental, en el que ha desempeñado diversas funciones, como el trabajo de apoyo, la gestión de un proyecto de participación y coproducción de los usuarios de los servicios y el trabajo como psicóloga adjunta en el Servicio Nacional de Salud de Inglaterra.