Intrigantes hallazgos de la investigación psicológica sobre el tratamiento del dolor
La investigación psicológica sobre el tratamiento del dolor ha puesto de relieve varios hallazgos interesantes que resultan útiles a la hora de tratar el dolor crónico. Algunos hallazgos especialmente interesantes son los siguientes.
Catastrofización del dolor
La catastrofización del dolor se refiere a nuestra tendencia a magnificar el valor de amenaza del dolor y a sentirnos impotentes ante el dolor. Los resultados de las investigaciones indican que, si se practica la catastrofización del dolor, se experimenta una mayor intensidad del dolor, discapacidad y malestar psicológico (Petrini y Arendt-Nielsen, 2020).
Las intervenciones psicológicas dirigidas a la catastrofización del dolor han demostrado ser eficaces para reducir el dolor y mejorar el funcionamiento de las personas con dolor crónico (De Boer et al., 2014).
El efecto placebo
Se trata de un fenómeno que se produce cuando se experimenta una reducción del dolor o una mejora de los síntomas tras recibir un tratamiento inactivo que se cree real (Macedo et al., 2003).
La investigación psicológica ha explicado algunos de los mecanismos subyacentes al efecto placebo, incluido el papel de las expectativas, el condicionamiento y la liberación de opioides endógenos en el cerebro que ayudan a controlar el dolor (Perfitt et al., 2020).
Neurociencia
La neurociencia y el estudio de la neuroplasticidad han revelado que el cerebro tiene una notable capacidad para reorganizarse y adaptarse en respuesta al dolor (Wess, 2008).
Intervenciones como la fisioterapia, el entrenamiento cognitivo y la meditación de atención plena pueden provocar cambios estructurales y funcionales en el cerebro que pueden reducir la percepción del dolor y mejorar los resultados de su tratamiento (Wess, 2008).
Intervenciones basadas en la atención plena
Se ha demostrado que estas intervenciones reducen la intensidad del dolor y mejoran la calidad de vida al alterar la actividad cerebral y potenciar las habilidades de afrontamiento (Garmon et al., 2014).
Los cambios en la actividad cerebral asociados a la práctica de la atención plena pueden mejorar los factores psicológicos que influyen en cómo se experimenta el dolor, como la aceptación del dolor, la autoeficacia y la regulación emocional (Majeed et al., 2018).
Estos resultados ponen de relieve la importancia de los factores psicológicos en la percepción del dolor y el potencial de las intervenciones psicológicas para complementar los tratamientos tradicionales. De hecho, se podría afirmar que, teniendo en cuenta los resultados de las investigaciones mencionadas, las intervenciones psicológicas son parte integrante de un tratamiento eficaz del dolor.