Una cita sobre lo que es realmente la felicidad
"La felicidad es un estado mental".
Qué significa:
Esta cita propone que la felicidad es simplemente un estado mental que podemos ponernos o quitarnos como un sombrero, lo que significa que podemos controlar nuestros niveles de felicidad entrando a propósito en el estado mental de felicidad.
La evidencia:
- Como se ha señalado anteriormente, tenemos cierto control sobre nuestra propia felicidad; simplemente intentar ser más felices realmente puede funcionar, al menos en algunas circunstancias (Ferguson y Sheldon, 2013).
- Al menos una parte de nuestra felicidad viene determinada por nuestra composición genética (Minkov y Bond, 2017).
- De hecho, una parte no insignificante de la felicidad proviene de la genética; las estimaciones varían (desde alrededor del 30% de la felicidad general hasta alrededor del 80% del bienestar subjetivo; Nes y Røysamb, 2017), pero sin duda hay un aspecto heredable de la felicidad y el bienestar (Lykken y Tellegen, 1996).
El veredicto: Verdad a medias
Aunque hay algo de verdad en la idea de que la felicidad es un estado mental, la deducción que muchos hacen de esta cita -que por lo tanto podemos inducir la felicidad simplemente entrando en este estado mental- no es del todo exacta.
Es cierto que podemos tomar algunas medidas para entrar en un estado mental que potencie la felicidad, y podemos esforzarnos por ser más felices, pero ser felices no es una elección totalmente nuestra. La genética, nuestra educación y nuestras circunstancias también influyen.
El Dr. Roger Covin, de Medium's Thrive Global, hace una excelente observación relacionada con esta cita:
"Nos habituamos al placer y a los estados emocionales positivos... los estados emocionales no son posibles de mantener crónicamente a lo largo del tiempo. Aumentan y disminuyen en respuesta a los acontecimientos de la vida" (2017).
En otras palabras, podemos fomentar una mentalidad feliz, pero no es posible mantenerla el 100% del tiempo.
Una cita sobre el origen de la felicidad
"La felicidad viene de dentro".
Qué significa:
Esta cita afirma que la felicidad no proviene de factores externos, como el dinero, los objetos materiales, el estatus, el prestigio o incluso nuestras relaciones, sino de nuestros propios factores internos, como la actitud, los patrones de pensamiento, la toma de decisiones y el comportamiento.
La evidencia:
- Como hemos señalado anteriormente, la felicidad es heredable, por lo que se podría decir que viene de dentro y no solo de factores externos (Nes y Røysamb, 2017).
- Los estudios han demostrado que los cambios de actitud y de acción tienen más impacto en la felicidad que los cambios de circunstancias (Sheldon y Lyubomirsky, 2006).
- Las personas felices también tienden a ser más extrovertidas y a tener relaciones románticas y sociales más fuertes (Diener y Seligman, 2002).
El veredicto: Casi todo cierto
Sin duda, la felicidad viene de dentro, y pocos dirían que el lujo y la extravagancia proporcionan felicidad. Nuestra felicidad depende de varios factores, pero muchos de ellos son internos: nuestra actitud, nuestra predisposición genética hacia la felicidad, nuestras propias decisiones sobre cómo respondemos a nuestros pensamientos y sentimientos, y cómo nos comportamos.
Sin embargo, eso no quiere decir que los factores externos no importen en absoluto. De hecho, algunos investigadores podrían decir que la idea de que "la felicidad viene de dentro" culpa a la persona infeliz por serlo y desestima las preocupaciones legítimas sobre los factores que contribuyen a la infelicidad, como las tendencias económicas o el racismo.
Como señala la autora Bella DePaulo:
"Si quieres buscar en tu interior el origen de tu infelicidad, hazlo. Pero no busques sólo ahí. No aceptes la culpa de condiciones externas en cuya creación no has tenido nada que ver. Y si quieres hacer algo para cambiar las circunstancias de tu vida y de la de muchas otras personas también, de eso está hecho el cambio social" (2016).
"La felicidad es la realidad menos las expectativas".
Qué significa:
Esta cita significa que nuestra felicidad es el resultado directo de nuestras expectativas y nuestra realidad: si nuestras expectativas son altas y nuestra realidad no está a la altura, seremos infelices, pero si nuestras expectativas son bajas y nuestra realidad las supera, seremos felices. En esencia, significa que la felicidad es relativa, no absoluta.
La evidencia:
- La felicidad parece ser tan elevada en los países de renta baja como en los de renta alta, lo que sugiere que su base es más relativa y subjetiva que objetiva (Easterlin, McVey, Switek, Sawangfa y Zweig, 2010).
- Además, la felicidad tiende a aumentar en la bonanza económica de un país y a disminuir en una recesión (Easterlin et al., 2010).
- Las investigaciones han demostrado que los ganadores de lotería no son, por término medio, más felices que los que no han ganado la lotería, y que sólo son marginalmente más felices que las víctimas de un accidente que les dejó paralíticos (Brickman, Coates y Janoff-Bulman, 1978).
- Quienes son optimistas (es decir, tienen grandes expectativas sobre la vida) tienen más probabilidades de ser felices que quienes son pesimistas (Conversano et al., 2010).
El veredicto: Verdad a medias
Aunque la distancia entre nuestras expectativas y nuestra realidad sin duda influye en nuestra felicidad, está claro que la relación no es tan tajante.
A partir de la investigación sobre las diferencias de felicidad entre países, sabemos que la felicidad es relativa: no depende realmente de factores objetivos como la calidad de vida o los ingresos a largo plazo, sino de la diferencia entre las propias expectativas y la realidad. Además, sabemos que los ganadores de lotería y los parapléjicos no difieren mucho en felicidad general, lo que sugiere que la felicidad no depende únicamente de la realidad de cada uno.
Sin embargo, la felicidad no puede definirse con una fórmula tan sencilla; si la cita fuera cierta, los optimistas serían mucho más infelices que los pesimistas en general, porque comprobarían con más frecuencia que sus expectativas superan su realidad. Pero no es así, lo que indica que unas expectativas altas no garantizan por sí solas la infelicidad si la realidad no cumple esas expectativas; lo que realmente marca la diferencia es cómo reaccionamos.
Una cita sobre de qué depende nuestra felicidad
"La felicidad depende de nosotros mismos".
Qué significa:
Esta cita significa que nuestra felicidad depende de nosotros mismos y de nuestros propios pensamientos, sentimientos y comportamientos, más que de las personas o los acontecimientos que nos rodean.
La evidencia:
- Como ya se ha señalado, las personas felices suelen tener buenas relaciones; no está del todo claro en qué sentido va la conexión, pero es probable que funcione en ambas direcciones (es decir, las personas más felices provocan relaciones más felices, y las relaciones más felices contribuyen a una mayor felicidad general; Diener y Seligman, 2002).
- Como también hemos señalado antes, sabemos que las decisiones que tomamos y las acciones que emprendemos tienen un mayor impacto en nuestra felicidad que los cambios en nuestras circunstancias (Sheldon & Lyubomirsky, 2006).
- Integrar más afecto positivo (buen humor, experiencias positivas y diversión) en nuestras vidas puede aumentar nuestra felicidad (Lyubomirsky, King y Deiner, 2005).
El veredicto: Sí, pero con una salvedad
Es cierto que nuestra felicidad depende de nosotros mismos y de nuestras acciones. De hecho, la influyente psicóloga positiva Sonja Lyubomirsky estima que alrededor del 40 % de nuestra felicidad se debe a las decisiones que tomamos (García, 2017).
Tenemos un enorme margen de maniobra para influir en nuestra propia felicidad. Sabemos que incluir más experiencias positivas y mejorar nuestro estado de ánimo puede aumentar nuestra felicidad general, así que está claro que al menos parte de nuestra felicidad depende de nosotros mismos.
Sin embargo, también sabemos que factores externos como las relaciones, los ingresos y el trabajo contribuyen a nuestra felicidad. Sería falso decir que nuestra felicidad depende sólo de nosotros mismos.
Una cita sobre lo que acompaña a la felicidad
"La felicidad nunca viene sola".
Qué significa:
Esta cita puede interpretarse de muchas maneras, pero ésta es nuestra opinión: la felicidad no aparece como nuestra única emoción; no puede existir sin emociones negativas y neutras como la tristeza, el miedo, la ira y el dolor.
La evidencia:
- El simple hecho de que podamos tener emociones encontradas parece reforzar la verdad de esta cita; todos podemos pensar en momentos en los que nos hemos sentido felices y tristes a la vez, como cuando un hijo se va a la universidad o un querido compañero de trabajo y amigo se marcha para buscar una maravillosa oportunidad profesional.
- Existen pruebas empíricas de la posibilidad de que la felicidad y la tristeza coexistan (Larson y Green, 2013).
- ¡No hay persona en la tierra que no haya sentido tristeza en su vida!
El veredicto: Verdadero
Esta es fácil: está claro que la felicidad puede coexistir con otras emociones y que nunca será tu única emoción ni tu único estado de ánimo. Puedes experimentar una felicidad intensa, pero esa felicidad sólo tiene sentido porque has experimentado tristeza y un estado neutro entre ambas.
Citas sobre La clave de la felicidad
"El secreto de la felicidad, como ves, no se encuentra en buscar más, sino en desarrollar la capacidad de disfrutar menos".
Sócrates
"La felicidad sólo puede existir en la aceptación".
George Orwell
Qué significa:
Estas citas plantean que la felicidad sólo puede alcanzarse cuando nos hemos aceptado a nosotros mismos y a nuestra realidad, y aprendemos a apreciar nuestra vida tal y como es.
La evidencia:
- La autoaceptación está estrechamente relacionada con la satisfacción vital y el afecto (es decir, el estado de ánimo; Ryff, 1989).
- La autoaceptación incondicional también se correlaciona positivamente con el estado de ánimo y negativamente con los síntomas de ansiedad (Chamberlain y Haaga, 2001).
- Como hemos visto antes, la felicidad depende más de nuestra reacción ante la realidad (por ejemplo, aceptarla frente a negarla o luchar contra ella) que de la propia realidad objetiva (Brickman et al., 1978).
- Ser agradecidos por lo que tenemos -aunque no sea tanto como deseamos- nos hace más felices (Emmons y McCullough, 2003).
El veredicto: Verdadero
Aunque no es necesariamente cierto que no se pueda experimentar la felicidad si uno no se acepta a sí mismo por completo, sí que hay algo de verdad en esta cita; la sólida relación entre la autoaceptación y la aceptación es demasiado fuerte como para indicar lo contrario.
Cuando aprendemos a aceptarnos tal y como somos y a aceptar nuestra realidad tal y como es, nos abrimos a una felicidad mucho mayor. Si quieres ser más feliz, la ciencia es clara: trabaja para ser auténtico y quererte tal y como eres.
Citas sobre la búsqueda de la felicidad
"Nunca serás feliz si sigues buscando en qué consiste la felicidad. Nunca vivirás si buscas el sentido de la vida".
Albert Camus
"La felicidad no puede perseguirse, debe sobrevenir".
Dr. Viktor Frankl
Qué significa:
Estas citas se basan en la idea de que una vida con sentido es el camino hacia una vida feliz, más que la búsqueda de la felicidad en sí misma; significan que la felicidad no vendrá a nosotros si la perseguimos, sino que es un subproducto positivo de vivir una vida con sentido.
La evidencia:
- La felicidad y el sentido de la vida se solapan de forma significativa (Kashdan, Biswas-Deiner y King, 2008).
- Los que buscan la felicidad parecen tener más problemas para conseguirla (Mauss, Tamir, Anderson y Savino, 2011).
- Tratar de ser más felices puede hacernos más felices, como hemos señalado antes, lo que sugiere que la felicidad puede perseguirse, al menos en el momento (Ferguson y Sheldon, 2013).
- Sin embargo, esforzarse demasiado puede ser contraproducente; las personas que ponen demasiado énfasis en buscar emociones positivas y evitar las negativas acaban siendo menos felices (McGuirk, Kuppens, Kingston y Bastian, 2018).
El veredicto: Casi todo cierto
La investigación demuestra que la verdadera felicidad proviene de la búsqueda de cosas más impactantes y profundas en la vida, como el sentido. Tratar simplemente de ser feliz no funciona a largo plazo, aunque es posible que aumente la felicidad a corto plazo si se centra el esfuerzo en ser más feliz.
Cuando perseguimos una vida con sentido, puede que no experimentemos un mayor afecto positivo y evitemos el afecto negativo con la misma eficacia, pero mejoraremos nuestro sentido de propósito y nuestro bienestar general.
La opinión de nuestros lectores
Un artículo interesante que invita a la reflexión. Sin duda, da mucho que pensar y explorar.
Aunque es intrínsecamente ambiguo discernir los significados de citas tan significativas sin un conocimiento pleno de la intención, el contexto o las limitaciones de traducción, el autor hace un trabajo estupendo aportando perspectivas sobre lo que significan en nuestro contexto moderno de atención. Muchas gracias a todos por publicar contenidos que invitan a la reflexión. Entrenador Mark
Este artículo es muy útil y está bien documentado. Gracias.
Gran artículo, pero creo que se ha olvidado del tópico más común: el dinero no puede comprar la felicidad.
Cuando los clientes creen que se sienten mejor hablando, la ciencia tiene poco que ver. Las estadísticas tienen su razón de ser, pero cuando se ayuda a los clientes a resolver problemas personales, no quieren estadísticas. Yo escucho y utilizo mi surtido de habilidades.
Me gusta la explicación de Brene Brown sobre la felicidad y la alegría: que la felicidad está relacionada con nuestras circunstancias y, por tanto, es efímera, y que la alegría es el buen humor del alma y no depende de las circunstancias externas. Personalmente, me esfuerzo por alcanzar la alegría a través de prácticas intencionadas como la gratitud, la atención plena, la meditación y una vida íntegra en la que mis acciones coincidan con mis valores.
Me encanta esta distinción. Gracias a todos
La alineación entre el "por qué" y el "cómo" parece tener sentido para mí. Gracias.
Gracias por esta clara explicación de las distintas formas de entender la felicidad. Las investigaciones demuestran que la valoración de la felicidad varía según las culturas. Algunas incluso tienen aversión a la felicidad y a los estilos de vida hedonistas. Joshanloo (2014) Aspirar a vivir de forma eudemónica conduce a una vida plena y significativa.
Courtney - ¡Gracias! Trabajo con una población que lucha contra la depresión por un sinfín de razones. Aprecio mucho este artículo porque se ha convertido en un "trampolín" para más debates y reflexiones más profundas. No creí que pretendiera ser exhaustivo ni absoluto, como bien dijiste en tu párrafo final titulado "Un mensaje para llevar a casa". He leído algunos de los otros mensajes con cierta sorpresa. Debo decir que algunos no han entendido nada. Decepcionante.