El autoliderazgo consiste en guiarse a uno mismo hacia los objetivos personales y profesionales a través del autoconocimiento, la autorregulación y la motivación intrínseca.
La evaluación de las habilidades de autoliderazgo ayuda a identificar los puntos fuertes y las áreas de crecimiento, allanando el camino para el desarrollo personal y la mejora del rendimiento.
Practicar el autoliderazgo puede aumentar la confianza, la resiliencia y el bienestar general al fomentar un enfoque proactivo ante los retos.
Medidores, termómetros, controles y diales: todos ellos instrumentos para comprobar si un sistema funciona o no.
Pero, ¿cómo se hace el seguimiento y se informa sobre un concepto?
La medición es el primer paso que conduce al control y, finalmente, a la mejora. Si no puedes medir algo, no puedes entenderlo. Si no puedes entenderlo, no puedes controlarlo. Si no se puede controlar, no se puede mejorar.
H. James Harrington
El concepto de formación en autoliderazgo se ha convertido en algo habitual en los programas de formación profesional. También está empezando a hacerse un hueco en las listas de cursos de superación personal de los hogares. Todo para ayudar a las personas a convertirse en líderes más competentes. (Para más información, lea nuestro artículo relacionado - Qué es el autoliderazgo)
Pero, ¿cómo sabemos que esta formación consigue lo que promete? Este artículo detalla cómo puede medir este concepto con evaluaciones de autoliderazgo.
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Para examinar si un programa tiene los efectos que afirma tener, debemos ser capaces de medir el resultado previsto.
La formación en autoliderazgo se imparte predominantemente en organizaciones, a menudo a cientos de trabajadores simultáneamente. Por ello, se prefieren estrategias de medición sencillas, rápidas y rentables.
Una forma de medir es preguntar a la gente. Un cuestionario es barato, fácil de administrar y no invasivo. Puede administrarse mediante entrevista, lápiz y papel o electrónicamente a un gran número de personas. Los análisis pueden automatizarse y enviarse al participante casi al instante.
La pregunta más difícil de responder es qué preguntarles, y el esfuerzo que supone desarrollar un cuestionario de autoliderazgo psicométricamente sólido es considerable.
Desarrollo histórico del cuestionario
Las herramientas de medición psicométricamente sólidas son aquellas basadas en la teoría, fiables y válidas. El desarrollo de estas herramientas requiere muchos recursos. Suele comenzar con la redacción de varias preguntas que representan cada componente teórico.
En el contexto del autoliderazgo, Charles Manz y Henry Sims iniciaron este proceso con un prototipo en 1987. Combinando la teoría del autoliderazgo con la observación y las entrevistas, redactaron un conjunto de 21 preguntas.
Se propusieron para evaluar el autoliderazgo en sus tres categorías de estrategias teorizadas: conductual, cognitiva y de recompensa natural (motivacional; Manz y Sims, 1987). En aquel momento, el autoliderazgo se entendía como una forma destacada de comportamiento de liderazgo, que facilitaba los comportamientos de autogestión en los equipos (también denominado superliderazgo).
Con el paso de los años, el concepto de autoliderazgo se fue perfeccionando y se entendió predominantemente como la habilidad de motivarse a uno mismo para la realización de tareas laborales o la consecución de objetivos de forma más general. Al mismo tiempo, se siguieron desarrollando herramientas de evaluación del autoliderazgo. En particular, el prototipo de Manz y Sims se perfeccionó y se convirtió en dos escalas distintas de autoliderazgo.
Uno de ellos era un cuestionario de 34 ítems que representaba ocho factores de autoliderazgo (Cox, 1994).
El segundo era un instrumento de 50 ítems con 10 factores, que se desarrolló utilizando el método Delphi (Anderson & Prussia, 1997). Esta fue la primera escala de autoliderazgo publicada y, por tanto, sentó una importante base científica para futuras escalas de autoliderazgo.
Sin embargo, se plantearon algunos retos psicométricos y, para superarlos, Jeffery Houghton y sus colegas acabaron combinando ambas escalas. El resultado fue el cuestionario revisado de autoliderazgo (RSLQ; Houghton & Neck, 2002) y, más tarde, el cuestionario abreviado de autoliderazgo (ASLQ; Houghton, Dawley, & Diliello, 2012).
2 Cuestionarios útiles
Hasta la fecha, el RSLQ (Houghton & Neck, 2002) y el ASLQ (Houghton et al., 2012) son los únicos cuestionarios de autoliderazgo psicométricamente sólidos.
El cuestionario revisado de autoliderazgo (RSLQ)
Houghton y Neck (2002) desarrollaron el RSLQ utilizando como base el cuestionario de 50 ítems de Anderson y Prussia (1997), descartando los ítems débiles o con carga insuficiente, reformulando algunos ítems y añadiendo algunos adicionales de la escala de 34 ítems desarrollada por Cox (1994). A continuación, se probó mediante un análisis factorial exploratorio y, posteriormente, mediante un análisis factorial confirmatorio.
El cuestionario resultante contiene 35 ítems. Estos representan estrategias de autoliderazgo cognitivas, conductuales y motivacionales a través de nueve dimensiones distintas, como se muestra en la siguiente tabla de autoliderazgo.
Estrategias conductuales
Estrategias cognitivas
Estrategias de motivación
Fijación de metas personales (5 ítems)
Visualizar el éxito (5 items)
Centrar los pensamientos en las recompensas naturales (5 artículos)
Autorrecompensa (3 artículos)
Autoconversación (3 artículos)
Autocastigo (4 artículos)
Evaluación de creencias y suposiciones (4 ítems)
Autoobservación (4 ítems)
Autoayuda (2 artículos)
Los ítems comprenden afirmaciones sobre hábitos de trabajo (más detalles a continuación). Se pide a los participantes que describan el grado de veracidad de cada afirmación. Las opciones de respuesta se dan en una escala Likert de 5 puntos que va de 1 - nada exacto a 5 - totalmente exacto.
El RSLQ ha sido validado en numerosos estudios empíricos (por ejemplo, Carmeli, Meitar y Weisberg, 2006; Curral y Marques-Quinteiro, 2009; Houghton, Bonham, Neck y Singh, 2004; Nel y Van Zyl, 2015) y ha mostrado buenas propiedades psicométricas. Sin embargo, los autores vieron la oportunidad de una versión más concisa, lo que les llevó a desarrollar el ASLQ.
El cuestionario y las instrucciones se publican en el trabajo de Houghton y Neck (2002), al que se puede acceder gratuitamente a través de ResearchGate.
Cuestionario abreviado de autoliderazgo (ASLQ)
El ASLQ consta de nueve ítems extraídos directamente del RSLQ (Houghton et al., 2012). Se eligieron los ítems con mayor carga en cada una de las dimensiones. Mientras que la dimensión de autocastigo se descartó debido a la inadecuación observada empíricamente, en su lugar se tomó un segundo ítem de la dimensión de establecimiento de auto-metas.
El análisis factorial exploratorio reveló tres factores con tres ítems cada uno. Se consideró que los factores encapsulaban las estrategias clásicas de autoliderazgo y se interpretaron como conciencia conductual, motivación para la tarea y cognición constructiva.
Equivalente al RSLQ, los ítems constan de afirmaciones y se pide a los participantes que evalúen en qué medida se describen a sí mismos en una escala Likert de 5 puntos.
El ASLQ ha sido validado en varios estudios y ha mostrado niveles satisfactorios de fiabilidad y validez (por ejemplo, Houghton et al., 2012; Mahembe, Engelbrecht, & Wakelin, 2017; Nel & Van Zyl, 2015). Se puede acceder a ella de forma gratuita a través de ResearchGate.
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Determinantes adicionales de un autoliderazgo eficaz
El autoliderazgo es un concepto amplio que incluye muchos elementos y habilidades diferentes. La investigación se encuentra todavía un tanto en pañales, y las opiniones relativas a otros aspectos potencialmente relevantes, como las fortalezas o el capital psicológico, están en curso (Du Plessis, 2019).
Del mismo modo, los elementos clave de la formación actual en autoliderazgo varían según las instituciones de formación. Por lo tanto, se recomienda complementar los cuestionarios de autoliderazgo anteriores con una evaluación de otros resultados relevantes. Dos de estos resultados potenciales son la concienciación y la determinación.
Evaluar la conciencia
La concienciación es uno de los cinco grandes dominios de rasgos de personalidad del Modelo de los Cinco Grandes de la Personalidad (Costa y McCrae, 2008). La concienciación es el rasgo de querer hacer bien y con diligencia el propio trabajo, e incluye la consideración, el autocontrol, la organización y la consideración de los demás y de las circunstancias.
Hay indicios que sugieren que las personas con una puntuación más alta en concienciación son líderes más eficientes (Stewart, Carson y Cardy, 1996). Por lo tanto, evaluar la concienciación puede ser útil para identificar oportunidades de desarrollar esta personalidad con formación específica.
Aunque hay muchas herramientas disponibles para medir los Cinco Grandes rasgos de la personalidad, la desarrollada por Goldberg (1992) es gratuita, fácil de administrar y psicométricamente sólida (Smith & Snell, 1996).
Esta escala incluye 20 ítems que miden la concienciación. En lugar de preguntas, los ítems constan de adjetivos de 10 marcadores altos y bajos de concienciación cada uno. Se pide a los participantes que indiquen en qué medida les describen los adjetivos.
Escala de Grit (Grit-O)
El valor puede entenderse como la combinación de perseverancia y pasión por objetivos a largo plazo (Duckworth, Peterson, Matthews y Kelly, 2007). Como tal, puede considerarse como la demostración repetida de resiliencia a lo largo del tiempo.
El valor es fundamental para el éxito a largo plazo en el autoliderazgo. Sin embargo, (todavía) no se incluye formalmente en la teoría del autoliderazgo. Por lo tanto, se recomienda añadir una escala de agallas al cuestionario de autoliderazgo.
La Escala de Grit (Grit-O) es un cuestionario validado (Duckworth et al., 2007). Consta de 12 ítems que comprenden afirmaciones descriptivas. Se pide a los participantes que indiquen el grado en que cada afirmación les describe. Las opciones de respuesta van de 1 - no se parece a mí en absoluto a 5 - se parece mucho a mí.
41 preguntas para sus clientes
A continuación se ofrece una lista de preguntas que puede plantear a sus clientes para evaluar sus habilidades de autoliderazgo, concienciación y agallas.
Las preguntas se han extraído de los instrumentos descritos anteriormente.
9 Preguntas para evaluar el autoliderazgo
A continuación se presentan las nueve preguntas utilizadas para evaluar el autoliderazgo según el ASLQ (Houghton et al., 2012).
Instrucciones:
Lea detenidamente cada uno de los siguientes puntos e intente decidir hasta qué punto es cierta la afirmación que le describe.
Puntuación:
1 = Nada preciso
2 = Algo preciso
3 = Un poco preciso
4 = Muy preciso
5 = Totalmente preciso
Declaraciones:
Establezco objetivos específicos para mi propio rendimiento.
Me gusta hacer un seguimiento de lo bien que me va en el trabajo.
Trabajo para alcanzar los objetivos específicos que me he marcado.
Me visualizo realizando con éxito una tarea antes de hacerla.
A veces me imagino en mi mente una actuación satisfactoria antes de realizar realmente una tarea.
Cuando he completado con éxito una tarea, suelo recompensarme con algo que me gusta.
A veces hablo conmigo mismo (en voz alta o en mi cabeza) para superar situaciones difíciles.
Intento evaluar mentalmente la exactitud de mis propias creencias sobre las situaciones que me plantean problemas.
Pienso en mis propias creencias y suposiciones cada vez que me encuentro en una situación difícil.
Las siguientes preguntas proceden de la subescala de concienciación de los 100 Rasgos Descriptivos (Goldberg, 1992).
Instrucciones:
¿Cómo te describirías a ti mismo? Utilice esta lista de rasgos humanos comunes para describirse con la mayor precisión posible. Descríbase como se ve a sí mismo en el presente, no como desea ser en el futuro. Descríbete como eres en general o típicamente, en comparación con otras personas que conozcas del mismo sexo y aproximadamente de tu misma edad.
Antes de cada rasgo, escriba un número que indique con qué precisión le describe ese rasgo, utilizando la siguiente escala de valoración:
Puntuación:
1 = Extremadamente inexacto
2 = Muy inexacto
3 = Bastante inexacto
4 = Ligeramente inexacto
5 = Ni inexacto ni preciso
6 = Ligeramente exacto
7 = Bastante exacto
8 = Muy exacto
9 = Extremadamente exacto
Rasgos:
Organizado en
Sistemática
A fondo
Práctico
Neat
Eficaz
Cuidado
Steady
Conciencia
Enviar a
Desorganizado*.
Descuidados*.
No sistemático*.
Ineficiente
No fiable*.
Poco práctico
Negligente
Inconsistente*.
Al azar*.
Descuidado*.
*La puntuación de estos ítems debe invertirse.
Las puntuaciones deben promediarse. La puntuación máxima es 9 (extremadamente concienciado), la mínima 1 (nada concienciado).
Se pide a los participantes que respondan a los 12 ítems con sinceridad, ya que no hay respuestas correctas o incorrectas. Las opciones de respuesta son las siguientes:
Puntuación:
1 = No se parece a mí en absoluto
2 = No se parece mucho a mí
3 = Algo parecido a mí
4 = Muy parecido a mí
5 = Muy parecido a mí
Ejemplos de preguntas:
Soy muy trabajador.
Acabo lo que empiezo.
Mis intereses cambian cada año.
Las puntuaciones deben promediarse. La puntuación máxima es 5 (muy valiente) y la mínima 1 (nada valiente).
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Para una visión general de los modelos de autoliderazgo, la teoría y un ejemplo, lea este artículo sobre autoliderazgo que describe el desarrollo histórico del concepto de autoliderazgo, sus fundamentos teóricos, un modelo actual que integra aspectos de la psicología positiva, así como ocho competencias y habilidades básicas.
Si quieres desarrollar tu capacidad de liderazgo o la de tus clientes, echa un vistazo a nuestro artículo con más de 10 actividades de liderazgo. Este artículo incluye una serie de potentes juegos, hojas de trabajo, actividades e ideas para talleres adaptados a niños, estudiantes, equipos de trabajo, directivos, etc.
En el artículo Teoría de los cinco grandes de la personalidad, se le presentará el concepto de las teorías de la personalidad. El artículo ofrece una visión histórica de la investigación sobre la personalidad y una visión general de los cinco grandes dominios de la personalidad, incluida la concienciación. Explica cómo los Cinco Grandes están conectados con los diversos aspectos de nuestras vidas y hace sugerencias sobre cómo evaluarlos.
Por último, puede que le guste leer este artículo sobre el desarrollo de la resiliencia y las agallas. Explica qué es una mentalidad de crecimiento y cómo se relaciona con la valentía. Además, encontrarás 10 formas de desarrollar la valentía, tanto en equipo como con los estudiantes, y muchas herramientas y recursos inspiradores.
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Un mensaje para llevar a casa
Para cualquier proveedor de formación en autoliderazgo o coach, no hay nada más gratificante que ayudar a sus clientes a mejorar sus habilidades. Si el cliente nota la diferencia y está contento, usted también lo estará.
Sin embargo, si la formación se imparte a grupos de personas en el contexto de iniciativas de formación organizativa, normalmente se exige a los formadores que aporten pruebas más sólidas del impacto de su formación que un cliente satisfecho.
Esto puede hacerse de forma rápida y rentable utilizando el RSLQ o el ASLQ, sometidos a pruebas psicométricas.
Mediante la aplicación de estos cuestionarios de autoliderazgo, podrá demostrar mejoras en las estrategias cognitivas, conductuales y motivacionales de sus clientes tras la formación. De este modo, dispondrá de pruebas sólidas de que ha dotado a sus clientes de las habilidades necesarias para hacer frente a las exigencias laborales actuales, cada vez más exigentes.
¿Cómo puedo evaluar mis habilidades de autoliderazgo?
Puede evaluar su autoliderazgo reflexionando sobre su capacidad para fijar y alcanzar objetivos, gestionar sus emociones y mantener la motivación. Herramientas como el Cuestionario de Autoliderazgo pueden ayudarle a identificar áreas de mejora.
¿Cuáles son los beneficios de desarrollar el autoliderazgo?
Mejorar el autoliderazgo puede aumentar la confianza, la resiliencia y el bienestar general. Fomenta un enfoque proactivo ante los retos, mejorando tanto el rendimiento personal como el profesional.
¿Se puede aprender y mejorar el autoliderazgo?
Sí, las habilidades de autoliderazgo pueden desarrollarse con el tiempo a través de la práctica y la autorreflexión. La participación en programas de formación y la utilización de herramientas de evaluación pueden ayudar en este proceso.
Referencias
Anderson, J. S., y Prussia, G. E. (1997). The Self-Leadership Questionnaire: Evaluación preliminar de la validez de constructo. Journal of Leadership & Organizational Studies, 4(2), 119-143. https://doi.org/10.1177/107179199700400212
Carmeli, A., Meitar, R. y Weisberg, J. (2006). Self-leadership skills and innovative behavior at work. International Journal of Manpower, 27(1), 75-90. https://doi.org/10.1108/01437720610652853
Costa, P. T., y McCrae, R. R. (2008). The SAGE handbook of personality theory and assessment: Volume 2 - Personality measurement and testing (p. 179). SAGE Publications.
Cox, J. F. (1994). The effects of superleadership training on leader behavior, subordinate self-leadership behavior, and subordinate citizenship. (Tesis doctoral inédita), Universidad de Maryland, College Park, MD.
Curral, L., y Marques-Quinteiro, P. (2009). Self-leadership and work role innovation: Testing a mediation model with goal orientation and work motivation. Revistade Psicologiadel Trabajoydelas Organizaciones, 25(2), 165-176. https://doi.org/10.4321/S1576-59622009000200006
Du Plessis, M. (2019). Autoliderazgo positivo: Un marco para el desarrollo del liderazgo profesional. En L. E. Van Zyl & S. Rothman Sr. (Eds.), Enfoques teóricos para intervenciones psicológicas positivas multiculturales (pp. 445-461). Springer International Publishing.
Duckworth, A. L., Peterson, C., Matthews, M. D. y Kelly, D. R. (2007). Grit: Perseverancia y pasión por los objetivos a largo plazo. Journal of Personality and Social Psychology, 92(6), 1087-1101. https://doi.org/10.1037/0022-3514.92.6.1087
Goldberg, L. R. (1992). The development of markers for the Big-Five Factor structure. Psychological Assessment, 4(1), 26-42. https://doi.org/10.1037//1040-3590.4.1.26
Houghton, J. D., Bonham, T. W., Neck, C. P., & Singh, K. (2004). La relación entre el autoliderazgo y la personalidad. Journal of Managerial Psychology, 19(4), 427-441. https://doi.org/10.1108/02683940410537963
Houghton, J. D., Dawley, D. y Diliello, T. C. (2012). El cuestionario abreviado de autoliderazgo (ASLQ): Una medida más concisa del autoliderazgo. International Journal of Leadership Studies, 7(2), 216-232.
Houghton, J. D., y Neck, C. P. (2002). The revised self-leadership questionnaire: Testing a hierarchical factor structure for self-leadership. Journal of Managerial Psychology, 17(8), 672-691. https://doi.org/10.1108/02683940210450484
Mahembe, B., Engelbrecht, A., y Wakelin, Z. (2017). Un estudio para evaluar la fiabilidad y la validez de constructo del Cuestionario abreviado de autoliderazgo: Un estudio sudafricano. South African Journal of Psychology, 47(3), 356-366. https://doi.org/10.1177/0081246316675139
Manz, C. C., y Sims, H. P. (1987). Leading workers to lead themselves: The external leadership of self-managing work teams. Administrative Science Quarterly, 32(1), 106-129. https://doi.org/10.2307/2392745
Nel, P., y Van Zyl, E. (2015). Evaluación de las propiedades psicométricas de los cuestionarios de autoliderazgo revisados y abreviados. SA Journal of Human Resource Management, 13(1), 1-8.
Stewart, G. L., Carson, K. P. y Cardy, R. L. (1996). The joint effects of conscientiousness and self-leadership training on employee self-directed behavior in a service setting. Personnel Psychology, 49(1), 143-164. https://doi.org/10.1111/j.1744-6570.1996.tb01795.x
Sobre el autor
La Dra. Maike Neuhaus, fundadora de The Flourishing Doc, es una de las psicólogas más avanzadas y aclamadas en todo el mundo. Se esfuerza por ayudar a personas y organizaciones a comprender qué necesitan los seres humanos para prosperar, de modo que puedan desarrollar su potencial, vivir sin remordimientos y crear impactos que les entusiasmen. Maike es una reputada experta del sector, educadora, coach ejecutiva y conferenciante mundial.
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Comentarios
La opinión de nuestros lectores
LeAnita Williams
el 12 de Mayo de 2025 a las 00:49
Dra. Audrey McClary
el 17 de abril de 2021 a las 19:20
Estoy escribiendo un libro sobre tutoría autodirigida y sus preguntas de autoevaluación serían perfectas para las personas que se tutelan a sí mismas. ¿Puedo utilizar el formato, reorganizar las preguntas y añadirlas a mi libro?
Dra. Nicole Celestine
el 18 de Abril de 2021 a las 07:44
Hola Dr. McClary,
Sí, ¡siéntete libre! Aunque, verás que todas las preguntas han salido de fuentes publicadas más allá de nuestra web, así que te recomendaría citar esos libros/artículos originales en tu libro 🙂 .
La opinión de nuestros lectores
¡Excelente información!
Estoy escribiendo un libro sobre tutoría autodirigida y sus preguntas de autoevaluación serían perfectas para las personas que se tutelan a sí mismas. ¿Puedo utilizar el formato, reorganizar las preguntas y añadirlas a mi libro?
Hola Dr. McClary,
Sí, ¡siéntete libre! Aunque, verás que todas las preguntas han salido de fuentes publicadas más allá de nuestra web, así que te recomendaría citar esos libros/artículos originales en tu libro 🙂 .
¡Suerte con ello!
- Nicole | Community Manager