Ansiedad infantil: cómo se desarrolla y qué nos enseña

Trío para llevar

  • La ansiedad infantil forma parte del crecimiento, no siempre es un problema que haya que solucionar.
  • Cada etapa de la infancia trae consigo nuevos miedos que ayudan a los niños a aprender nuevas lecciones.
  • Comprender cómo se desarrolla la ansiedad puede ayudar a los padres a responder con paciencia y comprensión.

Ansiedad infantil¿Su tranquilo hijo de repente se aferra a usted en el colegio y se preocupa sin cesar? Puede que esté confuso y se pregunte cómo ha podido ocurrir.

Curiosamente, lo que parece un cambio brusco puede no ser más que una etapa por la que están pasando.

Cada etapa cambia no sólo la forma en que su hijo interpreta el mundo, sino también la forma en que puede temerlo. Eso no significa que algo esté roto. Sólo puede significar que se están dando cuenta de cosas de las que antes no se habían percatado.

En lugar de suponer lo peor, puede ayudar hacer una pausa y ver esto como una parte natural de la infancia.

Este artículo analiza la ansiedad infantil y cómo los miedos de los niños cambian a medida que crecen y, con la ayuda adecuada, pueden desarrollar más confianza a medida que la superan.

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¿Qué es la ansiedad infantil?

Experimentar ansiedad en la infancia es una parte normal e importante del desarrollo (National Health Service, 2023). Sin toda una vida de experiencia a la que recurrir, los niños suelen sentirse inseguros sobre sí mismos y su mundo (Cleveland Clinic, 2023).

Como tales, los niños están en un estado perpetuo de observación, evaluación y aplicación de toda la información que reciben. Todavía no tienen la capacidad evolutiva necesaria para comprender todo lo que ocurre, por lo que toman las señales de las personas que les rodean y de sus propias experiencias.

Por ejemplo, las serpientes. Muchos niños les tienen miedo. Si un niño ve una, su reacción natural puede ser saltar hacia atrás y salir corriendo. Es una respuesta típica que ayuda a los niños a aprender qué les parece seguro y qué no.

Desde el punto de vista del desarrollo, la ansiedad infantil no es automáticamente un signo de que algo va mal. Algunos momentos de miedo pueden resultar abrumadores, y es comprensible.

Sin embargo, la ansiedad infantil es una parte necesaria del crecimiento, ya que les ayuda a desarrollar más conciencia y habilidades de autorregulación y a adquirir confianza para manejar situaciones desconocidas (National Health Service, 2023).

El objetivo, por tanto, no es eliminar el miedo por completo ni evitar situaciones que puedan desencadenar síntomas de ansiedad. Más bien, el objetivo es entender la ansiedad como una herramienta que ayuda a los niños a desarrollar las habilidades y creencias que necesitan para desenvolverse en la vida.

Cómo cambia la ansiedad a medida que crecen los niños

Ansiedad y desarrolloA medida que el mundo de los niños se amplía, las cosas que les preocupan también cambian. El miedo a la oscuridad a los cuatro años puede transformarse en miedo a hacer nuevos amigos a los doce.

Con más independencia y conciencia llega una nueva perspectiva desde la que interpretar sus experiencias. Estas preocupaciones cambiantes ofrecen una visión de su etapa única de desarrollo (Lurie Children's Hospital, 2023).

Los miedos de un niño suelen tener más sentido cuando comprendemos sus etapas de desarrollo. Los niños pequeños suelen tener problemas con la separación porque no confían en que alguien vaya a volver o no lo entienden (American Academy of Child & Adolescent Psychiatry, s.f.). Pueden ser pegajosos y emocionales debido a este miedo.

Los preescolares, por su parte, suelen tener miedo a la oscuridad o a las criaturas imaginarias, ya que su mundo de fantasía es mayor que su razonamiento lógico. Los niños mayores se preocupan menos por los monstruos, pero luchan contra los miedos a pertenecer a un grupo, a rendir en la escuela y a hacer nuevos amigos. Los adolescentes, preocupados por su identidad, pueden sentirse ansiosos por cómo les perciben los demás e inseguros sobre su futuro.

Cada miedo que los niños afrontan y superan les proporciona una lección útil en su crecimiento y desarrollo. Adquieren confianza en sí mismos, que trasladan al siguiente capítulo de sus vidas.

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Por qué la ansiedad aumenta de forma natural a medida que crecen los niños

La ansiedad durante la infancia cambia porque el mundo interior del niño se está desarrollando. Se vuelven más conscientes y ganan independencia. Con estos cambios viene un conjunto diferente de miedos que coinciden con su crecimiento (Academia Americana de Médicos de Familia, 2022).

Hay tres aspectos del desarrollo que pueden influir en estos cambios:

  1. Imaginación
    Los niños pequeños están dotados de la capacidad de vivir en un mundo de imaginación y fantasía. Su imaginación puede crear imágenes que florecen y deleitan. Su imaginación también puede asustar y dar miedo. Un monstruo puede acechar en las sombras o detrás de las cortinas. Un ruido desconocido puede ser una señal de peligro. Su mundo interior de fantasía puede llevarles a lugares en los que su lógica en desarrollo no puede apartarles de esas ideas.
  2. Conciencia
    A medida que los niños crecen, aumenta su conciencia de sí mismos y del mundo que les rodea. Sus preocupaciones anteriores son sustituidas por temores sobre las normas, las expectativas sociales y las amistades. Se comparan con los demás y les preocupa encajar, rendir bien o cómo les perciben los demás.
  3. Independencia
    El deseo de ser más independiente, pasar más tiempo lejos de los padres y afrontar situaciones sin el apoyo de los adultos es otra etapa natural de la infancia. Las nuevas aulas, los nuevos compañeros y los entornos desconocidos pueden producir ansiedad simplemente porque los niños están practicando lo que se siente al manejar las cosas por sí mismos (Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, 2024).

Observar la ansiedad en un niño puede ser un reto para los padres. Lo que podría parecer "más ansiedad" podría ser un signo de progreso en un niño.

¿Por qué?

Una mayor concienciación se traduce en una mayor capacidad para comprender los riesgos, las consecuencias y las relaciones (American Academy of Family Physicians, 2022).

En este sentido, la ansiedad infantil refleja crecimiento, no debilidad. Cuanto más adopten los padres esta mentalidad, más fácil les resultará apoyar a sus hijos en lugar de reaccionar desde el enfado o la frustración.

Cómo pueden los padres contribuir a un desarrollo saludable

Relaciones parentales saludablesIndependientemente de la etapa de desarrollo, los niños no necesitan soluciones perfectas para sus miedos. Lo que necesitan es el apoyo constante y tranquilo de adultos que les ayuden a sentirse seguros.

El objetivo no es eliminar el miedo ni proteger a los niños de cualquier malestar. Se trata de ayudarles a aprender que pueden manejar los sentimientos difíciles con apoyo en lugar de evitarlos. Algunos enfoques útiles que los padres pueden adoptar son los siguientes:

Validar antes de arreglar

Si su hijo tiene problemas de ansiedad, no intente disuadirle. Si su hijo preadolescente se aferra a usted en una fiesta, es tentador decirle: "Estás bien. Estos son tus amigos. Puedes ser simpático".

Sin embargo, esto suele disminuir su experiencia. En cambio, decir: "Sé que esto es duro" les ayuda a sentirse comprendidos en lugar de descartados. Un simple reconocimiento les ayuda mucho a relajarse y a calmar su sistema nervioso (National Institute of Mental Health 2023).

Modelo calma

Una de las cosas más útiles que pueden hacer los padres para ayudar a sus hijos a superar la ansiedad infantil es modelar el comportamiento que esperan ver en ellos.

La forma en que los padres reaccionan influye enormemente en sus hijos. Bajar el ritmo, respirar hondo y utilizar una voz más suave con una presencia firme también puede ayudar a los niños a calmarse.

Reducir la evitación

Cuando tu hijo te ruega que te quedes en casa y no pruebes la nueva actividad, es fácil ceder y evitar la situación.

En su lugar, dé pasos pequeños y manejables hacia lo que les asusta. Si se trata de una actividad nueva, empiece simplemente pasando por delante o echando un vistazo rápido al interior.

Utilizar el juego y el humor

Cuando un niño se comporta mal o se niega a ceder, es fácil que la frustración se apodere de él. Practique la respuesta lúdica.

Un comentario desenfadado puede cambiar radicalmente el tono y suavizar el momento. El juego no detiene el miedo, pero puede proporcionar espacio para hacer una pausa y volver a intentarlo.

Mantener la previsibilidad

Un cambio inesperado en la rutina suele ser la causa de que se dispare la ansiedad de un niño. Los cambios repentinos pueden crear frustración, confusión y estrés en un niño ansioso.

Cuanto más claras y seguras sean las rutinas y las transiciones, más fácil le resultarán a su hijo. La previsibilidad y la familiaridad reducen el miedo.

Un mensaje para llevar a casa

La ansiedad infantil es normal, natural y no siempre requiere la intervención de un psicólogo infantil.

De hecho, la ansiedad es fundamental para el desarrollo del crecimiento emocional del niño. Cuando los adultos comprenden las etapas de desarrollo que hay detrás de los miedos de un niño, más pueden responder con empatía en lugar de alarma.

Con un apoyo tranquilo y constante, los niños pueden aprender que el miedo es algo que pueden afrontar con confianza y no algo que deban evitar.

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Preguntas más frecuentes

Sí. Casi todos los niños pasan por fases de preocupación o miedo relacionadas con su etapa de desarrollo. Suelen ser temporales y forman parte del crecimiento emocional normal.

Sí. Los niños suelen reaccionar ante el mundo basándose más en la imaginación que en la lógica. Sus miedos suelen coincidir con su etapa de desarrollo, aunque a un adulto no le parezca lógico. Lo que a los adultos les parece ilógico, a menudo tiene mucho sentido para un niño que aún está aprendiendo a dar sentido a las nuevas experiencias.

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