¿Qué es el estado mental de flujo?
Mihaly Csikszentmihalyi fue uno de los padres fundadores del movimiento de la psicología positiva y popularizó el concepto del estado de flujo (Csikszentmihalyi & Csikszentmihalyi, 1988).
La gran cantidad de investigaciones basadas en su trabajo han explorado cómo cambia el cerebro al entrar en un estado de flujo de forma que se minimizan las distracciones, se maximiza la productividad y el rendimiento y se elimina la procrastinación.
El estado mental de flujo surge espontáneamente cuando nos sumergimos en una actividad tan completamente que perdemos la noción del tiempo. Tiene similitudes con la atención plena porque requiere centrarse en el momento presente.
Sin embargo, la característica definitoria de un estado mental de flujo es la intensa implicación experiencial en una actividad que requiere esfuerzo y habilidad personales (Csikszentmihalyi, 1990). La atención plena, por el contrario, no requiere la participación concentrada en una actividad.
El estado de flujo se alcanza cuando las capacidades de una persona se ponen a prueba al intentar alcanzar un objetivo preciado. Si la tarea es demasiado fácil, pueden aparecer la apatía y el aburrimiento, pero si la tarea es demasiado difícil, puede surgir la ansiedad. Tanto el aburrimiento como la ansiedad son obstáculos para fluir. Cualquier actividad que requiera una alta motivación y concentración para aumentar el disfrute puede facilitar la experiencia subjetiva del flow (Bonaiuto et al., 2016).
En 2005, Nakamura y Csikszentmihalyi entrevistaron a escaladores, ajedrecistas, atletas y artistas para investigar por qué las personas deciden realizar tareas desafiantes que requieren mucho tiempo y no ofrecen recompensas extrínsecas.
Según su estudio, los participantes compartían una experiencia subjetiva similar que les había gustado tanto que estaban dispuestos a hacer todo lo posible para volver a vivirla (Nakamura y Csikszentmihalyi, 2005). Varios encuestados describieron una "corriente" (o flujo) que les llevaba sin esfuerzo durante la actividad.
Aunque la investigación se ha centrado principalmente en la experiencia del flujo en actividades estructuradas como el deporte, la educación y la creatividad (Nakamura y Csikszentmihalyi, 2005), el flujo también contribuye a la sensación de bienestar en otros ámbitos de la vida.
Por ejemplo, Fritz y Avsec (2007) investigaron la relación entre las experiencias de flujo en estudiantes de música y descubrieron que el flujo era un importante predictor del bienestar emocional subjetivo. Por su parte, Mills y Fullagar (2008) investigaron el compromiso de los estudiantes con el aprendizaje y descubrieron que los alumnos muy motivados experimentaban mayores niveles de flow.
El flujo también es importante para un envejecimiento saludable. La investigación de Payne et al. (2011) descubrió que los adultos mayores experimentan la fluidez cuando su capacidad cognitiva es desafiada lo suficiente como para involucrarlos plenamente, evitando al mismo tiempo la ansiedad. Algunos ejemplos son la resolución de rompecabezas o la jardinería. El flujo puede ser importante para la optimización cognitiva, la educación permanente y la prevención del deterioro cognitivo.
Nakamura y Csikszentmihalyi (2009) explicaron que el estado de flujo incluye ocho dimensiones clave. Estas dimensiones describen las condiciones óptimas para entrar en el estado de flujo y sus características. Veámoslas con más detalle.
8 Condiciones óptimas para entrar en el estado de flujo mental
- El equilibrio entre retos y habilidades contribuye en gran medida a la fluidez. Como ya se ha mencionado, si un reto es demasiado exigente, podemos desanimarnos e incluso sentir ansiedad. Por el contrario, si una tarea es demasiado fácil, nos aburrimos. Cuando experimentamos flujo, estamos activamente comprometidos pero no abrumados por un reto (Csikszentmihalyi & Csikszentmihalyi, 1988).
- Unos objetivos claros y un feedback inequívoco (a menudo procedente de la propia actividad) permiten el ajuste continuo de nuestras respuestas para satisfacer las exigencias requeridas por la tarea.
- La fusión de la acción y la conciencia implica una absorción total en el aquí y el ahora, de modo que la actividad se convierte en algo natural.
- La concentración en una tarea se caracteriza por una atención focalizada que evita las distracciones externas e internas.
- Surge una sensación de control que hace que las personas sientan que son imparables o que pueden conseguir cualquier cosa (Csikszentmihalyi, 1993).
- La pérdida de autoconciencia nos libera de la autovigilancia, lo que mejora el compromiso intuitivo para ayudarnos a alcanzar nuestros objetivos con aplomo.
- La transformación del tiempo distorsiona nuestro sentido del paso del tiempo mientras estamos completamente absortos en el momento. Podemos experimentar que el tiempo se ralentiza, se acelera o que es completamente irrelevante (Hanin, 2000).
- Las experiencias autotélicas (del griego antiguo autós, que significa "uno mismo", y télos, que significa "resultado/salida/final") se realizan por sí mismas. Son comportamientos intrínsecamente motivados que desencadenan el estado de flujo (Csikszentmihalyi, 1990).
Eche un vistazo a la charla de Steve Kotler para Big Think sobre el estado mental de flujo para saber más.
La opinión de nuestros lectores
Los consejos para entrar en el estado de flujo son, en el mejor de los casos, pedestres. Identifique su actividad más placentera, encuentre el momento del día en el que está más concentrado y descanse. ¿De verdad? También podrías haber dicho: "Encuentra el flujo en las cosas en las que encuentras el flujo, en un momento en el que el flujo sea posible, y tómate un descanso después".
Gran reseña y respuesta a Flow States. Como terapeuta de la diversión, la experiencia del flujo en el contexto de la recreación y el ocio es una teoría fundamental que informa las respuestas a las experiencias de salud sociopsicobio.