Las actividades de bondad y las fichas de empatía mejoran la inteligencia emocional fomentando la comprensión y la compasión hacia los demás.
Practicar la empatía mediante juegos de rol y ejercicios de reflexión fortalece las relaciones interpersonales y las habilidades sociales.
La participación regular en actividades de bondad y empatía repercute positivamente en el bienestar mental y cultiva un entorno comunitario de apoyo.
Si preguntáramos a un psicólogo infantil qué rasgos de carácter son los más importantes para el desarrollo de un niño, probablemente la bondad y la empatía ocuparían los primeros puestos de la lista.
Aunque muchas de las actividades cotidianas de un niño, como jugar, ir al colegio e interactuar con sus cuidadores, le proporcionarán oportunidades naturales para desarrollar estos rasgos críticos, podemos hacer mucho para desarrollar de forma proactiva la amabilidad y la empatía de un niño.
Del mismo modo, imaginemos lo diferentes que podrían ser las aulas, oficinas, organizaciones y hogares de todo el mundo si más adultos se pararan a pensar cómo podrían demostrar más empatía y amabilidad en sus interacciones habituales.
Con este fin, este artículo le guiará a través de una serie de actividades divertidas, ejercicios y hojas de trabajo para ayudar tanto a niños como a adultos a desarrollar la capacidad de bondad y empatía en la vida cotidiana.
La amabilidad y la empatía son importantes para fomentar la inteligencia emocional. Antes de seguir leyendo, hemos pensado que le gustaría descargarse gratis nuestras cinco herramientas de psicología positiva. Estos ejercicios de base científica no sólo mejorarán su capacidad para comprender y trabajar con sus emociones, sino que también le proporcionarán las herramientas necesarias para fomentar la inteligencia emocional de sus clientes, alumnos o empleados.
¿Cómo se enseña a los niños algo tan importante como la bondad?
Probablemente parezca una tarea desalentadora. La buena noticia es que la amabilidad es una respuesta humana natural que probablemente no necesite mucha insistencia o estímulo. Sin embargo, es algo que debe practicarse con regularidad para garantizar que los niños la mantengan durante toda su infancia y hasta la edad adulta.
La bondad puede enseñarse en casa o en el aula y, preferiblemente, en ambos contextos.
Hay muchas estrategias para enseñar amabilidad -demasiadas para incluirlas todas aquí-, pero a continuación se presentan seis estrategias sólidas para empezar (Proud to be Primary, 2017).
Lluvia de ideas en clase (o en familia)
Es más probable que los niños (y los adultos) se comprometan y participen en algo que han ayudado a crear o desarrollar (Dirks, Cummings y Pierce, 1996). Con este concepto en mente, la lluvia de ideas sobre cómo ser amables en clase debería infundir en los niños un sentido de propiedad que les ayude a sentirse entusiasmados por practicar la amabilidad.
Puedes hacer una lluvia de ideas en gran grupo con preguntas abiertas como: "¿Qué fue algo amable que viste hacer a alguien últimamente, grande o pequeño?". Anota las respuestas de los alumnos en una pizarra y divídelas en dos categorías (grandes y pequeñas), pero asegúrate de hacer hincapié en la importancia de los pequeños actos de bondad, además de los grandes gestos.
También puede pedir a los alumnos que hagan una lluvia de ideas de forma independiente repartiendo una tarjeta a cada niño y pidiéndoles que escriban algo agradable que otra persona haya hecho por ellos últimamente y cómo les ha hecho sentir. Una vez que los alumnos hayan terminado, recoja las tarjetas y léalas en voz alta para ayudarles a comprender los actos de bondad.
Actos de bondad al azar
Una vez que los alumnos comprendan qué son los actos de bondad, presénteles la idea de los actos de bondad al azar. Compartir esta idea con los alumnos puede animarles a mostrar amabilidad a sus amigos y familiares de formas inesperadas.
Un método consiste en utilizar notas complementarias o notas adhesivas positivas. Proporcione a la clase un suministro de notas adhesivas y explique que cualquiera puede coger una nota adhesiva en cualquier momento y escribir un cumplido para otro alumno. Las notas adhesivas deben colocarse en la mesa del alumno cuando éste no esté mirando, para que sea realmente aleatorio y divertido.
Otro método es utilizar notas de agradecimiento. Deje tiempo a sus alumnos para que escriban su agradecimiento a alguien que recientemente haya hecho algo bueno por ellos, y anímeles a que entreguen sus notas lo antes posible.
Actos de bondad
Retar a sus alumnos a una competición puede ser un motivador eficaz para aumentar la amabilidad. En este reto, los alumnos reconocerán cuando alguien hace algo amable por ellos de forma inesperada y sorprenderán a los demás con actos de amabilidad al azar ellos mismos.
Dé a los alumnos un objetivo que cumplir, como realizar tres actos bondadosos a la semana o darse cuenta de cinco actos bondadosos a la semana. Para que sigan entusiasmados con el reto, dales pegatinas con forma de estrella para que las añadan a un gráfico de la clase o un recorte de papel para que lo peguen en un tablón de anuncios cuando cumplan su objetivo.
Mientras anima a sus alumnos a ser más amables con los demás, asegúrese de practicar un poco de amabilidad usted mismo. Haga al menos un cumplido a cada alumno antes de que acabe el día. Antes de despedir a sus alumnos, dígales que les ha felicitado a propósito durante el día y que ha notado un cambio positivo en el ambiente de la clase.
Explique que estos cambios positivos son resultados comunes de practicar la bondad.
Lea libros sobre la bondad
Dependiendo de la edad de tus alumnos, puedes leerles alguno de estos libros sobre la práctica de la bondad.
The Kindness Quilt, de Nancy Elizabeth Wallace, es un buen libro para leer y comentar con los alumnos de guardería y segundo grado.
Las lecciones de amabilidad en el aula también pueden tener un gran impacto en la tendencia a ser amables de los alumnos. Existen muchas lecciones de distinta duración que utilizan diferentes métodos para enseñar la amabilidad.
La Random Acts of Kindness Foundation ofrece en su sitio web ideas sobre cómo incorporar la bondad a la enseñanza en el aula, así como planes de estudio y lecciones útiles para distintos cursos y grupos de edad.
Recompensas y refuerzo positivo
Por último, puede utilizar recompensas y refuerzos positivos para fomentar la amabilidad en el aula. Puede ser algo tan sencillo como un momento de elogio o una pegatina, o algo más personal como una tarjeta de amabilidad o un certificado de amabilidad.
Incluso puedes reclutar a los demás alumnos para que te ayuden a repartir recompensas a los estudiantes a los que pillen siendo amables.
Muchos de ellos pueden adaptarse para su uso tanto en el hogar como en el aula.
Sin embargo, lo más importante que hay que recordar cuando se trata de enseñar amabilidad es modelar el comportamiento que se espera ver en los niños: sea amable usted mismo y será más probable que ellos reflejen esa amabilidad (Radke-Yarrow y Zahn-Waxler, 1984).
7 actividades de bondad para alumnos de primaria, preescolar y secundaria
Una rápida búsqueda en Google revelará docenas, si no cientos, de actividades de bondad para niños y estudiantes. A continuación enumeramos algunas de nuestras favoritas.
1. ¿Cómo está usted?
¿Cómo estás? es una actividad muy sencilla, pero no hay que subestimar su potencial para fomentar un estado emocional positivo. Integrarla en sus clases es tan fácil como formular una sola pregunta al principio de la clase:
"¿Cómo te sientes hoy?"
Esto no sólo permitirá a los estudiantes saber que alguien se preocupa por cómo se sienten, sino que también les indica que a veces sentirán algo negativo, y que no hay nada malo en ello.
A todos nos viene bien este recordatorio de que somos humanos y todos estamos sujetos a emociones y sentimientos que preferiríamos no tener.
Este recordatorio puede ser especialmente útil para los adolescentes, que probablemente se enfrentan a emociones más intensas y variadas que las personas de otros grupos de edad.
Después de hacer esta pregunta, puede pedir a los alumnos que se giren y hablen con su vecino, o que lo compartan con toda la clase.
Empezar el día con esta actividad puede poner a los alumnos en el estado de ánimo adecuado para ser más amables y empáticos unos con otros, y puede alertarle de posibles problemas con determinados alumnos.
Antes de comenzar esta actividad, elija un "objeto parlante", es decir, un objeto que se pasa alrededor del grupo y que indica que el titular tiene el derecho exclusivo a hablar. Puedes utilizar un peluche, una pelota de playa pequeña o cualquier objeto que sea fácil de sujetar y pasar.
Si puedes, retira los pupitres o mesas del aula. Si no es posible, puedes desplazar los pupitres y las sillas al perímetro de la sala, disponer las sillas en círculo o sentarte en el suelo con toda la clase.
Diga a sus alumnos que en el Círculo de Grupo sólo puede hablar una persona a la vez y que todos los demás deben escuchar en silencio y con respeto.
Muestre a la clase la pieza parlante y explique que sólo puede hablar la persona que la sostiene.
En primer lugar, pida a los alumnos que se pasen el tema de conversación alrededor del círculo como una forma de comprobar cómo está cada uno. Esta es una buena oportunidad para que todos practiquen cómo sostener y pasar la pieza de conversación, así como una oportunidad para que los alumnos digan unas palabras rápidas sobre cómo se sienten o qué tienen en mente.
Como profesor/facilitador de la actividad, introduzca un tema o formule una pregunta a la que le gustaría que el círculo respondiera. Sin embargo, después de iniciar la conversación, asegúrate de tomar asiento en el círculo y conviértete en un miembro más que en un líder.
Esta actividad puede ser una buena manera de empezar el día, terminarlo o simplemente fomentar la comunidad y la amabilidad en cualquier momento.
Resulta especialmente útil después de que ocurra algo especialmente emotivo o traumático, ya sea en el aula, en tu ciudad o en otro continente.
El ejercicio del círculo de grupo ayuda a los alumnos a relacionarse entre sí y puede animarles a aceptar y compartir sentimientos de los que puede resultar difícil hablar. Este esquema de lección también contiene consejos y sugerencias para ayudarle a empezar.
3. Cosas bonitas
Se trata de una actividad rápida y sencilla que se puede realizar con niños de casi cualquier edad. Es una buena idea utilizar esta actividad positiva que mejora el estado de ánimo para empezar la clase (o el día, si estás en casa).
Indique a cada alumno que se dirija a uno de sus vecinos y le diga algo bueno. En concreto, puede pedirles que terminen uno de estos "tallos parlantes" positivos, o prompts:
Una cosa buena en mi vida es...
Algo bueno que pasó es...
Anime a los niños a ser creativos con su "detalle", pero si tienen problemas para pensar en algo, asegúreles que el detalle puede ser tan pequeño como comer algo que les gustó en la cena de anoche.
Una vez que todos los alumnos hayan compartido algo agradable con sus compañeros, ábralo a toda la clase. Pide voluntarios que quieran compartir sus cosas agradables con la clase, o voluntarios que hayan dado permiso a sus vecinos para compartir sus cosas agradables por ellos.
Esta es una actividad excelente para que los niños se pongan de buen humor, y es apropiada para niños de todas las edades: incluso los adolescentes pueden encontrar al menos una cosa buena en sus vidas.
Compartir lo agradable pondrá a los alumnos en un estado de ánimo más positivo, y compartir algo personal y positivo con los demás hará que se sientan escuchados y afirmados por los demás.
4. Agradecimiento silencioso
Si está más interesado en que los niños escriban que en que hablen, ésta es una actividad similar que puede poner a todos de un humor más positivo.
Dada la naturaleza de la actividad de apreciación silenciosa, sólo será adecuada para clases en las que todos tengan al menos cierta capacidad de escritura, por lo que probablemente no funcionará en una clase de preescolares.
En primer lugar, tendrá que preparar un folleto con frases (o instrucciones):
Una cosa interesante que he aprendido de ti es...
Admiro tu personalidad porque...
Estoy muy agradecido de que...
Confío en ti cuando...
Algunas cosas buenas que tiene son...
Me parece genial la forma en que...
Me gusta pasar tiempo contigo porque...
Asegúrate de dejar suficiente espacio para que los alumnos terminen estas frases, sobre todo si son jóvenes escritores. A continuación, reparta los folletos y pida a cada alumno que escriba sólo su nombre en la parte superior del papel.
Recoge los folletos y repártelos de nuevo, esta vez al azar.
Asegúrate de que cada alumno recibe un folleto diferente.
Indique a los alumnos que permanezcan en silencio durante unos minutos mientras escriben algo sobre la persona cuyo folleto han recibido. Pueden responder a un solo tallo de frase o a varios si tienen más cosas buenas que decir sobre la persona.
Una vez transcurridos unos minutos, pida a cada alumno que pase el folleto a otro alumno (que aún no sea el propietario del folleto).
Anime a los alumnos a completar el tallo de la frase que les llame la atención, tanto si otro alumno lo ha completado como si no.
Después de hacer unas cuantas rondas, devuelve todos los papeles a sus dueños y dales la oportunidad de leer todas las cosas bonitas que sus compañeros han escrito sobre ellos.
Si quieres continuar con la positividad, puedes pedir voluntarios que compartan una o dos de las cosas agradables de su folleto. Hará que el lector se sienta bien, que el escritor se sienta bien y animará a todos a ser un poco más positivos.
5. Post de agradecimiento
Otra actividad que puede ayudar a los estudiantes a practicar su escritura al tiempo que inyectan un poco de positividad en el aula es la llamada Thank You Post.
En primer lugar, cree un "buzón" para dejarlo en la parte trasera del aula. Esta puede ser una oportunidad para ser creativo y hacer un buzón que refleje la clase, o puede hacer que la clase le ayude a crear el buzón. Por ejemplo, puedes hacer que la clase vote un tema para el buzón o que cada alumno elija un pequeño espacio para decorarlo como quiera.
Dondequiera que coloques el buzón, asegúrate de dejar cerca papelitos o notas adhesivas.
Diga a los alumnos que pueden utilizar la caja para escribir mensajes positivos, notas de agradecimiento o mensajes de aprecio o ánimo a sus compañeros o al profesor, ayudante u otro adulto del aula.
Es posible que los alumnos necesiten algunos ejemplos de lo que deben escribir. Modele cómo suena un buen mensaje de agradecimiento leyendo algunos mensajes de muestra en voz alta con la clase.
Tienes un par de opciones a la hora de leer las notas de agradecimiento:
Puedes abrir el correo de agradecimiento cada pocos días y leer todas las notas, o "correos", a la clase;
Puedes sacar unas notas y leérselas a la clase todos los días (a primera hora para fomentar la positividad en el aula o a última para terminar la clase con una nota positiva); o bien
Puede dar a los alumnos un plazo determinado para contribuir al buzón y, a continuación, distribuir las notas a sus destinatarios al final de ese periodo (es decir, la última clase antes de las vacaciones de invierno o de verano).
Puede elegir cualquiera de estos métodos o crear el que mejor se adapte a su clase. Lo importante es que cada alumno acabe escuchando o leyendo una nota de agradecimiento o reconocimiento que alguien haya escrito sobre él.
Esta actividad anima a los alumnos a ser amables unos con otros y a estar atentos a las cosas positivas que puedan escribir y deslizar en el correo de agradecimiento.
6. Por...
Si tiene una clase especialmente habladora o una clase que aún no domina la escritura, esta actividad de Brindo por... puede ser un buen sustituto del mensaje de agradecimiento.
Es probable que sus alumnos necesiten algún modelo para sentirse cómodos con esta actividad, especialmente si hay muchos niños tímidos en su clase. Planifique al menos un par de semanas de modelado de estos mini "brindis" antes de animar a sus alumnos a participar.
Hay muchas maneras de empezar un brindis por el (estudiante), pero tres frases positivas podrían ser:
Me gusta mucho cómo. . .
Por ___, por su increíble . .
Me gustaría hacer una mención a. . .
Utilice sentimientos como éstos para agradecer a los estudiantes sus contribuciones, elogiarles por un trabajo bien hecho o destacar un acto de amabilidad.
Con el tiempo, puede que sus alumnos se den cuenta de lo que está haciendo y empiecen a hacer sus propios brindis. Sin embargo, es posible que tenga que animarles específicamente a que se unan a usted para elogiar o dar las gracias a sus compañeros.
Esta actividad puede ser una forma estupenda de acabar el día. Dedicarle sólo unos minutos al final de la clase puede levantar el ánimo de todos, dar a los alumnos la oportunidad de apreciarse públicamente unos a otros y enviarlos a casa en una ola de positividad y amabilidad.
7. Asociarse
Esta divertida y sencilla actividad animará a sus alumnos a ayudarse mutuamente.
Es tan sencillo como asignar un compañero a cada alumno: puede dejar que los alumnos elijan a sus propios compañeros, puede elegir un compañero para ellos o puede alternar ambos métodos.
Si tus alumnos tienden a quedarse con sus grupos de amigos o camarillas, asignarles un compañero en lugar de dejarles elegir puede ser más eficaz.
No tiene por qué utilizar la palabra "socio"; en su lugar, elija una palabra que encaje bien con los intereses de su clase.
Si tienes muchos niños pequeños que aspiran a ser pilotos, puedes usar el término "copiloto". Si tu clase es de mayores con buen sentido del humor, puedes decir que se emparejarán con un "wingman" o una "wingwoman".
Sea cual sea la terminología elegida, la actividad es la misma: los alumnos trabajarán con sus compañeros y acudirán a ellos en primer lugar cuando necesiten ayuda.
Por ejemplo, si un estudiante ha faltado un día a clase y necesita copias de los apuntes o notas de clase, primero debe pedírselas a su compañero.
O, si un alumno tiene problemas con un concepto que se le está enseñando, primero debería consultar con su compañero para ver si puede explicarlo antes de preguntar a otra persona.
Probablemente haya notado un tema: sea cual sea la cuestión o el problema que tenga un estudiante (a menos que sea una emergencia), primero debe trabajar individualmente con un compañero para intentar resolverlo. Si no lo consigue, puede preguntar al profesor.
Para asegurarse de que los alumnos tienen la oportunidad de trabajar sus habilidades relacionales con un amplio abanico de personas y personalidades, pídales que cambien de compañero con regularidad. Pueden encontrar un nuevo compañero cada semana, cada dos semanas, cada mes o cualquier periodo de tiempo que sea conveniente para su clase.
Esta actividad dará a sus alumnos una amplia oportunidad para desarrollar habilidades de comunicación, practicar la responsabilidad y ser amables unos con otros.
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Actividades del Día Mundial de la Amabilidad
¿Ha oído hablar alguna vez del Día Mundial de la Amabilidad?
Es un día internacional de la bondad reconocido por países de todo el mundo que anima a todos a mirar más allá de las fronteras de raza, religión y política y a apreciar la humanidad que todos llevamos dentro.
El Día Mundial de la Amabilidad es el momento perfecto para practicarla, ya sea con familiares, amigos, compañeros de trabajo o desconocidos.
Aunque muchas de las actividades y ejercicios son perfectos para el Día Mundial de la Amabilidad, la Random Acts of Kindness Foundation también tiene una lista de 10 actividades sencillas que puedes hacer para celebrar la festividad.
Las actividades son:
Elogie a las tres primeras personas con las que hable;
Escriba una nota manuscrita a un profesor;
Diga "buenos días" a la persona que tiene al lado en el ascensor (o en el autobús, o en el metro, o en la calle);
Recoge la basura. Dedica 10 minutos a limpiar un parque o tu barrio;
Coloque notas edificantes en los libros de la biblioteca, en los espejos de los baños, en la taquilla de alguien o en la pantalla del ordenador de un compañero de trabajo;
Dedica 24 horas a difundir la positividad en las redes sociales;
Mantén carteles inspiradores en hora punta;
Deje una propina generosa;
Enviar flores a un amigo;
Programa una alarma para que suene tres veces el Día Mundial de la Amabilidad. Cuando suene la alarma, deja de hacer lo que estés haciendo y llama, envía un mensaje de texto o un correo electrónico a alguien simplemente para decirle lo increíble que es (The Random Acts of Kindness Foundation, 2013).
Si eso no es suficiente para ti, aquí tienes otras cinco ideas de The Random Acts of Kindness Foundation (2016):
Notas adhesivas positivas: Deja notas adhesivas con mensajes positivos (por ejemplo, "Eres increíble, inteligente y tienes talento") en las taquillas de tus amigos (¡o desconocidos!) o en las mesas de tus compañeros de trabajo;
Carta de agradecimiento: Escribe (¡y envía!) una carta anónima a alguien a quien respetes en tu escuela, lugar de trabajo u otro espacio comunitario;
Tablón de anuncios RAK: Crea un tablón de anuncios en tu centro de estudios o lugar de trabajo y proporciona un montón de papel con formas o diseños divertidos en el que la gente pueda escribir sobre los actos de bondad al azar que han recibido o de los que se han beneficiado;
Calendario RAK: Descarga aquí la hoja del calendario de actos de bondad al azar y compártela con tus alumnos. Rete a los alumnos a realizar los 30 actos de bondad o al menos uno en cada una de las cinco categorías (En el patio, En el pasillo, En el aula, Hacia los adultos y Hacia los niños);
Agradecimiento al conserje: Haz que tus alumnos escriban cartas y coloquen carteles mostrando su agradecimiento a las personas que mantienen el colegio limpio y ordenado. Anima a tus alumnos a hacer un esfuerzo especial para mantener limpia el aula y así aligerar la carga de trabajo de los conserjes.
Para obtener más ideas sobre cómo celebrar el Día Mundial de la Bondad con actos de bondad al azar, eche un vistazo a las muchas ideas que figuran en el sitio web de Random Acts of Kindness.
Cómo enseñar empatía a niños y adultos
También hay muchas formas de enseñar empatía a los niños, un concepto similar pero distinto de la amabilidad.
Mientras que la amabilidad implica actos de buena voluntad, sonrisas y palabras positivas, la empatía consiste en escuchar atentamente, relacionarse y ponerse en el lugar del otro (Hall, Schwartz y Duong, 2021).
Hay muchas maneras de introducir, debatir y fomentar la empatía en el aula, incluido el abordaje directo de la empatía mediante su inclusión en el plan de estudios (Crowley y Saide, 2016).
Por ejemplo, si enseña lengua y literatura, pida a la clase que defina la empatía e identifique personajes literarios que la demuestren. O, si enseña a hablar en público, destaque la importancia de empatizar con el público: los alumnos deben pensar quién es su público y cómo relacionarse mejor con él antes de subir al estrado.
También puedes tomar algunas medidas concretas para inyectar en tu aula una cultura de empatía, medidas como (Crowley & Saide, 2016):
Leer historias desde la perspectiva de personajes similares a sus alumnos;
Siguiendo el horario de un estudiante durante un día;
Encuesta frecuente a los estudiantes para ayudarles a comprender lo que piensan sus compañeros.
Así como modelar la amabilidad es vital para enseñar este concepto a los alumnos, también lo es modelar la empatía. Lo más importante que puede hacer para fomentar la empatía en sus alumnos es utilizarla usted mismo, ya sea con sus alumnos, con otros profesores o incluso con personajes de ficción.
Enseñe a sus alumnos a ser empáticos con los demás, aunque no esté de acuerdo con esa persona o no simpatice necesariamente con ella.
Como ya se ha señalado, es fundamental empezar a enseñar amabilidad y empatía desde edades tempranas, pero los adultos también son capaces de aumentar su capacidad de empatía. El siguiente recurso es una buena fuente de información sobre la enseñanza de la empatía a los adultos:
Este PDF del Dr. Lawrence J. Bookbinder y Jan Johnson es un excelente folleto para una clase de fomento de la empatía o para clientes de terapia que deseen aumentar su empatía. Define la empatía, describe por qué es un rasgo importante y explica cómo practicarla, cómo beneficiará a sus seres queridos y cómo le beneficiará a usted personalmente.
3 Fichas de empatía para estudiantes y adultos (PDF)
Aunque es importante inculcar la amabilidad y la empatía lo antes posible, nunca es tarde para aprender a ser más empático. Hay muchas hojas de ejercicios y actividades para que estudiantes, adolescentes y adultos mejoren su capacidad de empatía.
A continuación se ofrece una lista de algunas hojas de trabajo y ejercicios que funcionan bien para estudiantes y adultos.
Practicar la escucha empática
Se trata de un ejercicio muy útil que puede fomentar la empatía en personas de todas las edades. Se aconseja a los terapeutas que empiecen explicando en qué consiste la escucha empática: utilice estos elementos principales para hacerse una idea general del enfoque:
Guardarse los comentarios y opiniones para uno mismo - concentrarse en no hablar mientras la otra persona habla;
Mantener un buen contacto visual y prestar atención mientras se les mira directamente;
Pausa cuando sea necesario;
Cuando la otra persona deje de hablar, intenta parafrasear las palabras clave o traducir lo que ha dicho: esto es reflejar lo que crees haber oído para asegurarte de que existe una comprensión clara;
Mantener la atención en la otra persona mientras habla;
Tener en cuenta su perspectiva, es decir, escuchar para comprender plenamente lo que dice el otro en lugar de preparar tu respuesta;
Comunicarse de forma no verbal con un lenguaje corporal alentador (como asentir con la cabeza), siendo conscientes de sus señales no verbales; y
Identificar o reflejar los sentimientos del interlocutor; por ejemplo, puedes decir: "Pareces enfadado" o "Parece que estás disgustado".
Escuchar puede parecer algo fácil, pero hay una gran diferencia entre escuchar sin prestar mucha atención y escuchar activamente (Robertson, 2005). La escucha activa es la mejor manera de conectar con otra persona y es vital para unas relaciones sanas.
La segunda parte de esta hoja de ejercicios toma esta descripción general de la escucha activa y te anima a aplicarla en tu vida.
El primer paso es practicar el tiempo de pausa/espera, y funciona bien con subgrupos de tres personas si se trabaja con un grupo más grande. Una vez que los participantes estén en tríos, cada uno tendrá un papel distinto:
El ponente recibe una pregunta: "Algo en lo que he estado pensando últimamente..."y da una respuesta.
El Entrevistador escucha. Una vez que el orador ha terminado, hace una pausa. Si el orador no dice nada más, comparte una versión parafraseada de lo que ha dicho y vuelve a hacer una pausa.
El interlocutor puede decir algo más; si no es así, el entrevistador debe ofrecer una pregunta abierta antes de volver a hacer una pausa. En total, la conversación debería durar un minuto y medio.
El tercer participante, el Observador, observa la interacción entre los otros dos participantes y toma notas detalladas para proporcionar comentarios constructivos más adelante. Deberán anotar la duración de cada pausa en segundos, y la hoja de trabajo ofrece un espacio para ello.
Algunos de los beneficios clave de este ejercicio también se encuentran en la reflexión sobre la actividad después de que cada participante haya tenido su turno en cada papel. Los temas de debate son los siguientes:
¿Para qué sirve esperar de 3 a 5 segundos antes de hablar?
¿Qué observó sobre el tiempo medio que los oyentes esperaron antes de responder? y
¿Cómo reaccionó el orador cuando el oyente esperó?
Este ejercicio consta de otras dos partes: Practicar la paráfrasis y Reflejar los sentimientos. Juntas, ofrecen un enfoque valioso y completo para perfeccionar las técnicas empáticas presentadas anteriormente.
Si este ejercicio te interesa, aquí tienes otros cinco pasos para practicar la escucha empática en una situación de la vida real:
Elige a una persona con la que tengas dificultades para relacionarte o que tenga creencias diferentes a las tuyas e intenta ponerte en su lugar. Por ejemplo, imagina que estás haciendo el trabajo de otra persona. Podrás comprobar si tu capacidad de empatía aumenta una vez que comprendes el punto de vista de la otra persona;
Piense en las conversaciones que ha mantenido con esa persona. Compruebe conscientemente sus interpretaciones de lo que la persona está diciendo;
Puede empezar centrándose en la persona y, antes de seguir adelante, piense qué pasaría si enmarcara la conversación con la pregunta: "Sólo quiero asegurarme de que le entiendo. ¿Puedo aclararlo?". Rara vez la gente dice que no a esto;
Aclara lo que has oído reflejando los significados y sentimientos de la otra persona. Puedes comprobar si has entendido bien al otro preguntándole;
Cuando estés hablando, puedes preguntar a la otra persona si no le importaría compartir lo que te ha oído decir. Luego, si te sientes incomprendido, puedes plantearte cómo corregir su percepción.
Esta hoja de ejercicios puede realizarse individualmente o en grupo. Requiere cierta preparación, pero puede ser muy útil para diferenciar entre la empatía y otras respuestas.
Imprima el folleto que se encuentra en la última página de este PDF Bingo de la empatía, o copie las palabras en trozos de papel. Las doce casillas deben ser las siguientes
Asesoramiento;
One-Upping;
Educar;
Consolador;
Contar historias;
Desconectar;
Simpatizar;
Interrogatorio;
Explicación;
Corregir;
Fixing It; y
Empatizar.
Si dirige a un grupo en este ejercicio, puede leer el diálogo entre dos personas (etiquetadas como "A" y "B") y pedir al grupo que decida qué casilla corresponde a cada conversación.
Si estás trabajando en esta hoja de ejercicios por tu cuenta, pídele a un amigo que escriba los diálogos en una hoja aparte (para que no veas inadvertidamente los emparejamientos correctos) y trabajad en la actividad emparejando las reacciones con las conversaciones.
Los diálogos incluyen idas y venidas como:
R: Me preocupa no tener suficiente dinero para pagar mis facturas este mes.
B: Te presto el dinero.
R: Mira mi cicatriz del accidente de ciclismo.
B: Eso no es nada, deberías ver el que tengo en la rodilla.
R: Me quedé atrapado en un atasco durante dos horas a 38 grados y sin aire acondicionado.
B: Eso me recuerda aquella vez...
Como puede ver, cada uno de estos diálogos muestra una reacción que podemos tener cuando alguien comparte con nosotros.
Ninguno de los tres ejemplos incluidos aquí muestra empatía, pero cada diálogo modela un tipo particular de reacción para que tengas la oportunidad de verlos en acción.
Por si te lo estás preguntando, el primer diálogo corresponde a "Fixing It", el segundo a "One-Upping" y el tercero a "Storytelling".
Este ejercicio puede ayudarte a ti o a un grupo a aprender sobre las distintas formas en que podemos responder a un amigo que necesita empatía, y por qué la empatía suele ser la mejor opción.
¿Qué es la empatía? Hoja de trabajo
Esta hoja de ejercicios sobre la empatía es ideal para estudiantes y niños pequeños debido al lenguaje sencillo y a las representaciones de la empatía orientadas a los niños, pero el mensaje de esta hoja de ejercicios también puede ser útil para estudiantes mayores y adultos.
Completar esta hoja de ejercicios ayudará a los estudiantes a aprender qué es la empatía, cómo detectarla, cómo practicarla y por qué es importante.
El folleto ofrece la siguiente descripción de la empatía:
"La empatía es comprender y preocuparse por lo que sienten los demás.
Se trata de ponerse en su lugar para sentir lo mismo que ellos. Si a otro niño se le explota el globo, puedes empatizar con él porque puedes entender su sentimiento de tristeza.
Puede que tú también te sientas un poco triste. Sentirse feliz, triste o de otra manera porque otra persona lo hace es empatía".
Tras esta definición de empatía, la segunda página ofrece espacio para que el alumno responda a algunas preguntas que le harán reflexionar sobre la empatía.
Estas preguntas/promptos son:
Escribe sobre un momento en el que te sentiste feliz o triste porque sentiste lo mismo que otra persona;
¿Cree que la empatía es algo bueno? y
Escribe algunas formas en las que podrías reforzar tu empatía cuidando de los demás.
Responder a estas preguntas animará a los alumnos a considerarse capaces de empatizar con los demás, a pensar en cómo practicar la empatía en el futuro y a reflexionar de forma crítica sobre la importancia de la empatía.
Cómo criar niños amables - Becky Goddard-Hill
Otros ejercicios divertidos de empatía para el aula
Aparte de todas las actividades y ejercicios ya mencionados, hay algunos otros ejercicios divertidos que pueden ayudar a sus alumnos a desarrollar la empatía.
Entre ellos, una Carrera de empatía, Sinopsis de libros - y Storytelling.
Increíble carrera de empatía
En esta actividad participa toda la escuela, incluidos los miembros del personal. Los alumnos se dividen en equipos y siguen pistas para llegar a las estaciones de actividades que se han colocado por toda la escuela, con sobres que contienen instrucciones y materiales para que los alumnos trabajen con ellos.
Hay muchas actividades diferentes que se pueden utilizar aquí, pero un buen ejemplo es dar a los alumnos una pista sobre un miembro del personal. Cuando adivinen quién es el miembro del personal, se dirigirán al despacho de esa persona para recoger la siguiente actividad: realizar una entrevista y escuchar con compasión al miembro del personal.
Se trata de un ejercicio a gran escala, sin duda, pero la recompensa puede ser enorme en términos de mejora de la empatía en toda la escuela.
Esculpir historias
Este ejercicio consiste en que los alumnos entrevisten a una persona de su elección (dentro o fuera de la escuela) y creen representaciones visuales de lo que han aprendido. Esto animará a los estudiantes a practicar la escucha activa y compasiva, a ponerse en el lugar del otro y a compartir sus historias con los demás.
Sinopsis del libro Empatía
He aquí otro ejercicio que consiste en compartir historias: una Sinopsis del Libro de la Empatía.
Se trata de que cada alumno elija un personaje de un libro que le guste (o que usted le asigne) y escriba un breve resumen del libro, o sinopsis, centrado en ese personaje y sus experiencias.
Esta actividad permitirá a los alumnos practicar la síntesis de acontecimientos de la vida de una persona en sentimientos o necesidades -una habilidad importante para cualquier curso futuro de literatura y redacción-, así como relacionarse eficazmente con otras personas en el mundo real.
Si los alumnos tienen fácil acceso a la tecnología, se puede sustituir el discurso o la redacción por un vídeo.
17 ejercicios para desarrollar la inteligencia emocional
Estos 17 Ejercicios de Inteligencia Emocional [PDF] ayudarán a otras personas a fortalecer sus relaciones, reducir el estrés y mejorar su bienestar mediante la mejora de la Inteligencia Emocional .
Existen muchos recursos para ayudar a niños y estudiantes a convertirse en personas más amables y empáticas. Los adultos también pueden aprender estos rasgos. Nunca es tarde para centrarnos en fomentar la empatía y la amabilidad en nosotros mismos y en nuestras comunidades.
El reto de ayudar a los estudiantes (y a los adultos) a fomentar la bondad y la empatía puede parecer abrumador al principio, pero hay muchas formas prácticas de hacerlo, y el resultado puede ser enormemente positivo para todos los implicados.
¿Qué opina sobre la enseñanza de la bondad y la empatía en el aula? ¿Cómo enseñas a tus hijos o alumnos a ser amables, o cómo trabajas para desarrollar esos rasgos en ti mismo? Háganoslo saber en la sección de comentarios. Nos encantaría conocer tu opinión.
¿Qué son las actividades de bondad y las fichas de empatía?
Las actividades de bondad y las fichas de empatía son ejercicios diseñados para ayudar a las personas a desarrollar la compasión, la comprensión y las interacciones sociales positivas. Pueden ser utilizados tanto por niños como por adultos para mejorar la inteligencia emocional y fomentar las relaciones de apoyo.
¿Cómo puedo enseñar amabilidad a los niños?
Enseñar bondad a los niños implica modelar comportamientos compasivos, fomentar la toma de perspectiva y hacerles participar en actividades que promuevan la empatía, como juegos de rol y proyectos de servicio comunitario.
¿Cómo puedo incorporar la bondad a mi vida diaria?
Incorporar la amabilidad a la vida cotidiana puede lograrse realizando pequeños actos de bondad, como felicitar a los demás, ofrecer ayuda o expresar gratitud. Estas acciones pueden tener un impacto positivo tanto para quien las realiza como para quien las recibe.
Dirks, K. T., Cummings, L. L., & Pierce, J. L. (1996). Psychological ownership in organizations: Conditions under which individuals promote and resist change. Research in Organizational Change and Development, 9, 1-23.
Radke-Yarrow, M., y Zahn-Waxler, C. (1984). Roots, motives, and patterns in children's prosocial behavior. En E. Staub, D. Bar-Tal, J. Karylowski, & J. Reykowski (Eds.), Development and Maintenance of Prosocial Behavior. Critical Issues in Social Justice (Vol. 31, pp. 81-99). Boston, MA: Springer.
Robertson, K. (2005). Escucha activa: algo más que prestar atención. Australian Family Physician, 34(12), 1053-1055.
Sobre el autor
Courtney E. Ackerman, trabaja como investigadora de políticas de salud mental para el estado de California, centrándose en la salud mental y el bienestar de la población, el apoyo entre iguales y la prevención de la violencia. Le apasiona fomentar un cambio transformador en el sistema de salud mental de California. También trabaja como consultora de investigación con personas y organizaciones de forma independiente, generando ideas e identificando soluciones prácticas. Courtney se guía por su curiosidad y su compromiso con las conexiones auténticas.
Qué actividades tan estupendas y qué retos tan divertidos para los niños. Probaré algunas de ellas con mis hijos. Creo que se podrían hacer en una especie de pizarra en la que los niños pudieran tachar las cosas que han hecho y ver su progreso a lo largo del tiempo. Gracias por la idea.
También tengo algo que añadir a tu lista. Al final del maratón de treinta días, los niños podrían leer un libro sobre la bondad. Tengo uno aquí aliciaortego.com/kindness-is-my-superpower/. Espero que te guste.
Botánica Kindy
el 4 de septiembre de 2020 a las 14:13
Es una gran fuente de conocimientos sobre la bondad actividades empatía hojas de trabajo. Estoy muy contento de encontrarme con este contenido excepcionalmente bien escrito. Me encanta este artículo, gracias por producir contenidos tan grandes. Me encantan tus posts siempre. ¡Gracias por compartir y buscar más en el futuro!
La opinión de nuestros lectores
Gracias, información muy útil.
Información muy útil. Estas herramientas le ayudarán a tener un grupo de personas de éxito en su equipo.
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También tengo algo que añadir a tu lista. Al final del maratón de treinta días, los niños podrían leer un libro sobre la bondad. Tengo uno aquí aliciaortego.com/kindness-is-my-superpower/. Espero que te guste.
¡Excelente y muy útil!
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