El acoso implica un comportamiento agresivo repetido con la intención de dañar o controlar a otra persona, lo que afecta tanto a la salud mental como al bienestar.
Las intervenciones centradas en la empatía, la resiliencia y la comunicación pueden reducir eficazmente los comportamientos de acoso.
Apoyar a las víctimas a través de entornos positivos y ayuda profesional promueve la curación y restaura la confianza.
El acoso es, sin duda, un fenómeno inusual pero interesante.
Si se pregunta a la mayoría de las personas, es probable que digan que han sido víctimas de un acosador. Puede que incluso admitan haber sido ellos los acosadores. Otros dirán que han sido víctimas de acoso. Se trata de la doble experiencia de ser acosador y víctima en distintos momentos.
El acoso escolar es un tipo de intimidación y daño verbal o físico a otro (Juvonen y Graham, 2014), con un desequilibrio de poder entre el acosador y la víctima (Burger, Strohmeier, Spröber, Bauman y Rigby, 2015). Existen varias idiosincrasias sobre este concepto que describiremos a continuación.
Este artículo está repleto de información valiosa sobre el acoso escolar, con todas las cosas interesantes que querías saber. Esperamos que los conocimientos que adquieras con este post te permitan apoyar a tus clientes en sus sesiones, ya hayan sido víctimas, acosadores o ambos.
Antes de continuar, hemos pensado que te gustaría descargarte gratis nuestras cinco herramientas de psicología positiva. Estos ejercicios detallados y con base científica te ayudarán a ti o a tus clientes a construir relaciones sanas y enriquecedoras para la vida una vez superado el trauma del acoso escolar.
¿Qué dice la psicología sobre el acoso escolar y por qué se produce? Respondemos a sus preguntas con algunos datos interesantes.
1. ¿Cuándo suele producirse el acoso escolar?
El acoso persiste a niveles epidémicos entre niños y adolescentes (Harris, Lieberman y Marans, 2007). Se ha descrito como una experiencia adversa de la infancia (Stopbullying.gov, 2017).
El acoso es más frecuente en la infancia y la adolescencia (Aalsma & Brown, 2008). Hasta tres cuartas partes de los adolescentes jóvenes sufren acoso (por ejemplo, insultos, vergüenza o ridículo), y hasta un tercio informa de coacción e incluso tocamientos inapropiados (Juvonen, Nishina y Graham, 2001).
2. ¿El acoso afecta sólo a la víctima? ¿Cuánto duran los efectos?
Se ha comprobado que el acoso afecta tanto a la persona acosada como al acosador. Ambos corren un mayor riesgo de sufrir problemas mentales y de comportamiento, incluido un mayor riesgo de depresión (Smokowski & Kopasz, 2005).
Los malos resultados físicos y emocionales del acoso pueden afectar al individuo, tanto a corto como a largo plazo (Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, 2021).
Numerosas investigaciones demuestran que el acoso sufrido en la infancia puede provocar ansiedad y depresión (Stapinski et al., 2014) en la edad adulta temprana y media (Copeland, Wolke, Angold y Costello, 2013).
Los intentos de suicidio en adultos (Stapinski et al., 2014), la mala gestión financiera (Wolke, Copeland, Angold y Costello, 2013) y el escaso éxito profesional en la edad adulta son resultados negativos (Takizawa, Maughan y Arseneault, 2014).
3. ¿Qué tipo de perfil posee un acosador o una víctima?
No existe un único perfil de acosador o de persona afectada por el acoso. Los acosadores y las víctimas pueden estar socialmente incluidos o marginalmente excluidos (Stopbullying.gov, 2021). Tanto el acosador como la víctima pueden haber desempeñado el papel de agresor y víctima de acoso en algún momento de su vida (Leiner et al., 2014).
Un interesante estudio reveló que los acosadores, las víctimas y quienes han sufrido ambos tipos de acoso tienen una plétora de problemas emocionales, psicosociales y de comportamiento (Leiner et al., 2014). Esto pone de relieve que las intervenciones son igualmente importantes para todos los grupos, no solo para las víctimas.
3 ejemplos reales de acoso escolar
Aunque probablemente se le ocurran ejemplos de intimidación en su propia vida, compartimos tres ejemplos que podrían sorprenderle.
1. El acoso en política: La minoría femenina acosadora y el hombre blanco víctima
Los acosadores no siempre encajan en la imagen estereotipada del hombre grande y musculoso.
Los hay de todas las formas y tamaños. Una reciente noticia de gran repercusión política sobre el acoso escolar es un claro ejemplo de un acosador que no se ajusta a la norma estereotipada.
Un alto funcionario del gobierno británico, Sir Philip Putnam, acusó a Priti Patel, Ministra del Interior del Reino Unido y mujer de etnia india y fe hindú, de acosarle. También alegó que Priti Patel gritaba, insultaba y menospreciaba a otros miembros del personal.
Putnam interpuso una demanda por despido improcedente. Se llegó a un acuerdo extrajudicial por 340.000 libras, más las costas judiciales. Este es un ejemplo de cómo los acosadores pueden traspasar géneros, razas, creencias y tamaños.
Lea un resumen de la historia en este artículo (Cahal, 2020).
2. John Cena, estrella de la lucha libre, sufrió acoso de niño
El poderoso y fuerte luchador de la World Wrestling Entertainment (WWE) John Cena podría ser la víctima más improbable de un acosador que se pueda imaginar. Por desgracia, sufrió acoso de niño, lo que le llevó a la lucha libre de adulto.
De pequeño, le acosaban por llevar ropa diferente y tener un gusto musical inusual. Nunca se defendió. En lugar de eso, lo canalizó en una pasión por la fuerza. Empezó a hacer ejercicio y a tener más confianza en sí mismo. Su fuerza interior y su determinación para superar a los acosadores le llevaron a tener más éxito en la vida que los propios acosadores.
La historia de la estrella de la WWE acosada puede leerse en Movieweb (Sebren, 2021).
3. Ser acosado por ser diferente
Es triste, pero cierto. Los acosadores buscan pequeñas diferencias y luego se dirigen a sus víctimas ridiculizando su singularidad (Thornberg y Delby, 2019).
Una de estas historias de acoso es la de Rosie, que sufría acoso por pertenecer al espectro autista. Como tenía problemas de comunicación social, a Rosie le costaba hacer amigos en la escuela. Cuando alguien hacía amistad con ella, esa persona acosaba a Rosie y la obligaba a hacer cosas que no quería. Esto duró varios años.
Rosie cambió de colegio, pero el acoso continuó. Soportó amenazas verbales de hacerle daño, pero debido a su autismo, creía que las amenazas se harían realidad. Con el tiempo, su terapeuta animó a Rosie a anotar las intimidaciones en un diario y a enseñárselo a su profesor. El colegio puso en marcha muchas intervenciones para acabar con el acoso. Rosie insiste en que el acoso nunca es culpa de la víctima.
Con el tiempo, Rosie hizo buenos amigos en el colegio, que siguen siéndolo ahora.
La historia de Rosie puede leerse en YoungMinds (2017).
Descargar 5 herramientas gratuitas de psicología positiva
Empieza a prosperar hoy mismo con 5 herramientas gratuitas basadas en la ciencia de la psicología positiva.
Descargar herramientas
6 tipos de acoso según la psicología
El acoso puede adoptar muchas formas. A veces puede ser muy sutil y otras mucho más fuerte. Reconocer estas señales puede ayudar a reducir los incidentes de acoso.
1. Acoso físico
El acoso físico es más obvio, ya que es manifiesto y se manifiesta en forma de golpes, puñetazos, patadas, bofetadas, empujones, roturas y daños a la propiedad.
Si el maltrato físico se dirige a una persona, puede causar lesiones tanto a corto como a largo plazo e incluso provocar una muerte. Los signos del acoso físico suelen ser visibles en la presentación de la víctima a través de su comportamiento traumatizado o su aspecto físico (Brank, Hoetger, & Hazen, 2012).
2. Acoso verbal
Las burlas, los insultos y los comentarios despectivos son formas variadas de acoso verbal. Suele comenzar en un nivel leve, pero puede agravarse y desembocar en maltrato emocional y repercusiones en la salud mental (Juvonen, Graham y Schuster, 2003).
3. Ciberacoso
El ciberacoso es la nueva forma de acoso en la era de la tecnología. Se ha convertido en un problema creciente en los últimos años y se ha duplicado en la última década (Patchin & Hinduja, 2020). Al menos el 59% de los adolescentes afirman haber sufrido ciberacoso y hostigamiento (Anderson, 2018).
El ciberacoso es el daño intencionado a otra persona mediante el uso de la tecnología digital, por ejemplo a través de Internet o mensajes de texto (Cross, 2014). Uno de los principales canales de ciberacoso son las redes sociales (Stopbullying.gov, 2021).
4. Acoso sexual
El acoso sexual puede darse en todos los grupos de edad, pero suele ser más frecuente entre los jóvenes (Spears, Jennifer y Williams, 2011). Este tipo de acoso puede implicar nombres sexuales inapropiados, el envío de imágenes, bromas, la difusión de rumores sexuales, tocamientos, agarres y pellizcos, y un lenguaje que causa vergüenza y miedo (Nemours Children's Health, 2019).
Al menos el 81% de las mujeres y el 43% de los hombres denunciaron alguna forma de acoso o agresión sexual a lo largo de su vida (Adams et al., 2019).
5. Acoso racista
El acoso racista es un tipo de acoso en el que las personas son acosadas por su color u origen étnico (Rodríguez-Hidalgo, Yisela, Dios y Daniel, 2020). En el acoso racista, las personas son insultadas por sus compañeros o excluidas de grupos por odio, miedo o simplemente porque no se les entiende.
El acoso racista a menudo puede hacer que las personas se sientan avergonzadas por su origen étnico o el color de su piel (Gee, Hing, Mohammed, Tabor y David, 2019).
6. Acoso LGBTQ
Cuando alguien es acosado verbal o físicamente por su orientación sexual, se habla de acoso LGBTQ+ (Earnshaw et al., 2020).
Este tipo de acoso puede ser físico, verbal, cibernético y sexual. Una persona no tiene que ser necesariamente LGBTQ+ para experimentar este tipo de acoso, y puede estar dirigido a aquellos que simplemente son percibidos como diferentes y no conformistas.
3 Efectos del acoso en la salud mental
El acoso puede tener efectos perjudiciales para la salud mental, no sólo de la víctima, sino también de los espectadores que observan el acoso y de los propios acosadores.
1. Efectos psicosociales del acoso en la adolescencia y la juventud
Son muchas las consecuencias psicosociales para las víctimas de acoso, entre ellas el aumento de las tasas de depresión, ideación suicida y soledad (Nansel et al., 2001; van der Wal, de Wit, & Hirasing, 2003).
Los niños en edad escolar que sufren acoso suelen sacar peores notas, no les gusta la escuela y son absentistas (Juvonen et al., 2001). Los adultos jóvenes que fueron víctimas de acoso en su infancia o adolescencia presentan mayores tasas de comportamientos relacionados con la violencia que los que no han sufrido acoso (Nansel et al., 2001).
Un estudio demostró que los jóvenes que habían sufrido acoso escolar repetidamente tenían una autoestima más baja y mayores síntomas depresivos que los que no habían sufrido acoso, especialmente cuando se hacían mayores (Olweus, 2013).
2. Los acosadores corren el riesgo de sufrir los efectos de una mala salud mental
No solo las víctimas sufren acoso escolar, sino también los propios acosadores. Evans et al. (2019) descubrieron que los acosadores experimentaban comportamientos antisociales, como conductas escolares problemáticas, abuso de sustancias y, en general, conductas agresivas.
En otro estudio, da Silva et al. (2016) encontraron una fuerte asociación entre la perpetración de acoso y los problemas de salud mental entre una muestra de 13.200 jóvenes de entre 12 y 17 años. También descubrió que aquellos que experimentaban un alto nivel de problemas de interiorización eran a menudo los autores del acoso. Esto puso de relieve una asociación bidireccional entre el acoso y los problemas de interiorización.
3. Efectos en la salud mental de los testigos del acoso escolar
También se ha comprobado que los testigos del acoso sufren problemas de salud mental. Cuando se produce el acoso, los espectadores están presentes al menos el 80% de las veces (Polanin, Espelage y Pigott, 2012).
Evans et al. (2019) demostraron que las personas que presenciaban acoso escolar experimentaban un aumento de la ansiedad y la depresión, independientemente de si apoyaban al acosador o a la persona acosada.
Es muy probable que esto se deba a que los espectadores experimentan estrés y ansiedad relacionados con el miedo a las represalias y a ser acosados ellos mismos (Forsberg et al., 2018). Pueden experimentar culpa porque querían intervenir pero no lo hicieron.
¿Por qué se produce el acoso escolar? 3 resultados de la investigación
El acoso es realmente un fenómeno intrigante y va mucho más allá de lo que parece en la superficie. Profundicemos en las razones del acoso y por qué se produce.
1. Ganando poder y popularidad
La investigación ha demostrado que los acosadores pueden comportarse de esa manera para ganar popularidad. Guy, Lee y Dieter (2019) descubrieron que los acosadores puntuaban más alto en popularidad percibida. También se desprende de este estudio que los acosadores son recompensados socialmente por sus compañeros por su victimización.
Hay muchas otras formas de ganar popularidad, así que ¿por qué querría una persona intimidar en lugar de utilizar comportamientos positivos para ganar popularidad?
Una de las razones podría ser que los acosadores han sido marginados socialmente y rechazados por sus compañeros (Cook, Williams, Guerra y Kim, 2010). Además, el acoso puede utilizarse para acceder a recursos y ganar dominancia social (Olthof, Goossens, Vermande, Aleva, & Van der Meulen, 2011). En general, no es positivo a largo plazo ganar popularidad de esta manera. Debería promoverse una forma más prosocial de ganar popularidad, en lugar del acoso.
2. Búsqueda de venganza y represalias
El acoso está significativamente relacionado con la venganza y las represalias. Saricam y Cetinkaya (2017) investigaron las estrategias para hacer frente al acoso entre 318 niños de secundaria y descubrieron que vengarse se consideraba la mejor manera de lidiar con el acoso.
De hecho, de otro estudio se desprende que los estudiantes que han sido víctimas de acoso suelen acosar a sus antiguos agresores a través del ciberacoso, dada la facilidad y la forma no conflictiva pero vengativa en que puede realizarse este tipo de acoso (König, Gollwitzer y Steffgen, 2010).
3. Vida familiar problemática
La vida familiar de un acosador suele ser problemática y estar plagada de dificultades. Lucas, Jernbro, Tindberg y Janson (2016) descubrieron que los acosadores a menudo estaban expuestos a la violencia doméstica en el hogar y concluyeron que las experiencias de acoso están claramente asociadas con el abuso.
En esta investigación, la violencia física y emocional en el hogar se asoció significativamente con el acoso entre el 24% de las niñas de la muestra y el 36% de los niños. A medida que aumentaban la frecuencia y la gravedad del maltrato en el hogar, también lo hacían las perspectivas de comportamiento intimidatorio.
Una mirada a los programas contra el acoso en las escuelas y el lugar de trabajo
A lo largo de los años han surgido numerosos programas e intervenciones para erradicar el acoso escolar y laboral.
1. Programas contra el acoso escolar
Una reciente revisión sistemática y metaanalítica de los programas contra el acoso escolar encontró que los programas eran eficaces para reducir el acoso escolar, la perpetración y la victimización (Gaffney, Farrington y Ttofi, 2019).
La National Society for the Prevention of Cruelty to Children (Sociedad Nacional para la Prevención de la Crueldad contra los Niños) cuenta con abundantes recursos contra el acoso para que las escuelas los apliquen en sus programas. Los recursos de su sitio web incluyen un conjunto de herramientas, podcast, materiales de formación en línea, declaraciones gratuitas de política contra el acoso, actividades para profesores y jóvenes, y cómo proteger a los niños del acoso y el ciberacoso.
2. Programas contra el acoso en el trabajo
El Dr. Joel Haber es un experto en acoso que ofrece a las organizaciones diagnósticos, evaluaciones e iniciativas de formación, que incluyen talleres y grupos magistrales.
Se imparten en cursos de formación, por teléfono y videoconferencia, e incluyen juegos de rol y ejercicios de comunicación. La formación que imparte puede adaptarse rápidamente cuando el acoso en el lugar de trabajo es motivo de preocupación.
El Dr. Haber también analiza la eficacia de las políticas y procedimientos existentes. Puede encontrar más información sobre los programas de acoso laboral del Dr. Haber en su sitio web.
17 ejercicios para relaciones positivas y satisfactorias
Dote a los demás de las habilidades necesarias para cultivar relaciones satisfactorias y gratificantes y mejorar su bienestar social con estos 17 Ejercicios de Relaciones Positivas [PDF].
No existe una estrategia sencilla para hacer frente al acoso, ya sea en la escuela o en el lugar de trabajo. Sin embargo, tenemos varios recursos que pueden ayudar a sus clientes a mejorar sus habilidades de afrontamiento y gestionar sus emociones. Esto podría ayudarles a evitar ser el acosador o la víctima.
1. Mindfulness en el trabajo
Adoptar el amor y la amabilidad en el lugar de trabajo hacia nosotros mismos y hacia los demás puede crear una cultura organizativa más positiva y disuadir potencialmente la posibilidad de acoso.
Esta hoja de ejercicios ayuda a los clientes a centrarse en objetivos y aspiraciones a corto plazo en el trabajo e incorpora los tres elementos de la atención plena: intención, atención y actitud.
2. Detección del autocontrol
El acoso a los demás puede tener su origen en una pérdida de autocontrol. Es importante que los clientes reconozcan los comportamientos que conducen al autocontrol y los que no. Esta toma de conciencia podría detener los comportamientos de acoso antes de que tengan la oportunidad de empezar.
3. Hoja de ejercicios de regulación emocional para adultos
Esta hoja de ejercicios ayuda a los clientes a reconocer y regular sus emociones. Explica a los clientes qué ocurrió, por qué ocurrió, cómo les hizo sentir y cómo reaccionaron. Puede utilizarse para cualquier incidente relacionado con el acoso en la escuela o el trabajo y permite al cliente reflexionar y hacer cambios.
Si usted es un trabajador de apoyo escolar que busca herramientas más amplias para mejorar su práctica, asegúrese de explorar nuestros artículos sobre el desarrolloemocional y cognitivo en las escuelas.
¿Desea más formas basadas en la ciencia para ayudar a los demás a construir relaciones saludables? Esta colección contiene 17 herramientas validadas de relaciones positivas para profesionales. Utilícelas para ayudar a los demás a establecer relaciones más sanas, enriquecedoras y enriquecedoras para la vida.
Un mensaje para llevar a casa
El acoso puede afectar a jóvenes y mayores por igual. Se produce en las interacciones con los demás, a menudo en la escuela y el trabajo.
La víctima y el agresor no siempre están claramente definidos. Las características tanto del acosador como de la víctima pueden ser muy variadas. El acoso puede tener consecuencias a corto plazo, pero también a largo plazo.
El acoso puede ir desde un daño físico brutal hasta formas psicológicas e indirectas más sutiles. Sabemos que afecta al acosador, a la víctima y al espectador, por lo que este juego no tiene ganadores.
Las intervenciones y el apoyo contra el acoso no sólo son necesarios en la escuela y el lugar de trabajo, sino también en el hogar y a nivel individual. Se requiere un enfoque holístico para disuadir el acoso en la sociedad.
Esperamos que este artículo te haya hecho reflexionar sobre cómo puedes apoyar ahora a tus clientes en las sesiones si han sufrido acoso y ayudarles a reconstruirse con relaciones más positivas. No olvides descargarte gratis nuestras cinco herramientas de psicología positiva.
Preguntas más frecuentes
¿Cómo afecta el acoso a la salud mental?
El acoso puede provocar ansiedad, depresión y baja autoestima en las víctimas, mientras que los agresores pueden experimentar un aumento de la agresividad y dificultades sociales.
¿Cuáles son algunas de las estrategias de la psicología positiva para prevenir el acoso escolar?
Fomentar la autocompasión, la flexibilidad emocional y la detección de fortalezas puede mejorar el bienestar y reducir los comportamientos de acoso.
¿Cómo pueden ayudar las amistades fuertes a combatir el acoso escolar?
La creación de amistades fuertes y solidarias puede actuar como factor de protección contra el acoso al aumentar la confianza y proporcionar apoyo emocional.
Referencias
Aalsma, M. C., y Brown, J. R. (2008). ¿Qué es el acoso escolar? Journal of Adolescent Health, 43(2), 101-102.
Adams, L., Hilger, L., Moselen, E., Basi, T., Gooding, O., & Hull, J. (2019). Encuesta sobre acoso sexual 2020. Oficina de Igualdad del Gobierno. Crown Copyright.
Burger, C., Strohmeier, D., Spröber, N., Bauman, S. y Rigby, K. (2015). Cómo responden los profesores al acoso escolar: Un examen del uso de estrategias de intervención autoinformadas, efectos moderadores y uso concurrente de múltiples estrategias. Teaching and Teacher Education, 51, 191-202. https://doi.org/10.1016/j.tate.2015.07.004
Cook, C. R., Williams, K. R., Guerra, N. G., & Kim, T. E. (2010). Variability in the prevalence of bullying and victimization: A cross-national and methodological analysis. En S. R. Jimerson, S. M. Swearer, & D. L. Espelage (Eds.). Handbook of bullying in schools: An international perspective. Routledge.
Copeland, W. E., Wolke, D., Angold, A. y Costello, E. J. (2013). Adult psychiatric outcomes of bullying and being bullied by peers in childhood and adolescence. JAMA Psychiatry, 70, 419-426. https://doi.org/10.1001/jamapsychiatry.2013.504
Cross, M. (2014). El lado oscuro. En M. Cross (Ed.), Social media security. Syngress.
da Silva, J. L., de Oliveira, W. A., Braga, I. F., Farias, M. S., de Silva Lizzi, E. A., Gonçalves, M. F. C., ... Silva, M. A. I. (2016). Los efectos de una intervención basada en habilidades para las víctimas de acoso escolar en Brasil. Revista Internacional de Investigación Ambiental y Salud Pública, 13(11), 1042. https://doi.org/10.3390/ijerph13111042
Earnshaw, V. A., Menino, D. D., Sava, L. M., Perrotti, J., Barnes, T. N., Humphrey, D. L., & Reisner, S. L. (2020). LGBTQ bullying: Una investigación cualitativa de las perspectivas de los estudiantes y profesionales de la salud escolar. Journal of LGBT Youth, 17(3), 280-297. https://doi.org/10.1080/19361653.2019.1653808
Evans, C. B. R., Smokowski, P. R., Rose, R. A., Mercado, M. C., & Marshall, K. J. (2019). Experiencias acumulativas de intimidación, salud conductual y mental adolescente y rendimiento académico: Un modelo integrador de perpetración, victimización y comportamiento espectador. Journal of Child and Family Studies, 28, 2415-2428. https://doi.org/10.1007/s10826-018-1078-4
Forsberg, C., Wood, L., Smith, J., Varjas, K., Meyers, J., Jungert, T., & Thornberg, T. (2018). Puntos de vista de los estudiantes sobre los factores que afectan sus comportamientos de espectadores en respuesta al acoso escolar: Un análisis cualitativo conceptual colaborativo cruzado. Documentos de investigación en educación, 33(1), 127-142. https://doi.org/10.1080/02671522.2016.1271001
Gaffney, H., Farrington, D. P., & Ttofi, M. M. (2019). Examinando la efectividad de los programas de intervención contra el acoso escolar a nivel mundial: Un metaanálisis. International Journal of Bullying Prevention, 1, 14-31. https://doi.org/10.1007/s42380-019-0007-4
Gee, G. C., Hing, A., Mohammed, S., Tabor, D. C., & David, R. (2019). El racismo y el curso de la vida: Tomarse el tiempo en serio. American Journal of Public Health, 109(1), 43-47. https://doi.org/10.2105/AJPH.2018.304766
Guy, A., Lee, K., & Dieter, W. (2019). Comparaciones entre acosadores adolescentes, víctimas y acosadores-víctimas sobre popularidad percibida, impacto social y preferencia asocial. Frontiers in Psychiatry, 10, 868. https://doi.org/10.3389/fpsyt.2019.00868
Juvonen, J., Graham, S. y Schuster, M. A. (2003). Bullying among young adolescents: The strong, the weak, and the troubled. Pediatrics, 112(6/1), 1231-1237. https://doi.org/10.1542/peds.112.6.1231
Juvonen, J., y Graham, S. (2014). El acoso escolar: El poder de los acosadores y la difícil situación de las víctimas. Annual Review of Psychology, 65(1), 159-185. https://doi.org/10.1146/annurev-psych-010213-115030
Juvonen, J., Nishina, A., & Graham, S. (2001). Peer harassment, psychological adjustment, and school functioning in early adolescence. Journal of Educational Psychology, 92, 349-359. https://doi.org/10.1037/0022-0663.92.2.349
König, A., Gollwitzer, M., y Steffgen, G. (2010). ¿El ciberacoso como acto de venganza? Australian Journal of Guidance and Counselling, 20(2), 210-224. https://doi.org/10.1375/ajgc.20.2.210
Leiner, M., Alok, D., Villanos, M. T., Singh, N., Blunk, D. y Peinado, J. (2014). Perfil psicosocial de acosadores, víctimas y acosadores-víctimas: Un estudio transversal. Frontiers in Pediatrics, 2, 1. https://doi.org/10.3389/fped.2014.00001
Lucas, S., Jernbro, C., Tindberg, Y., & Janson, S. (2016). Intimidado, acosado y maltratado. Asociaciones entre la violencia en el hogar y el acoso en la infancia. Scandinavian Journal of Public Health, 44(1), 27-35. https://doi.org/10.1177/1403494815610238
Nansel, T. R., Overpeck, M., Pilla, R. S., Ruan, J., Simons-Morton, B., & Scheidt, P. (2001). Bullying behaviors among U.S. youth: Prevalence and association with psychosocial adjustment. Journal of the American Medical Association, 285, 2094-2100. https://doi.org/10.1001/jama.285.16.2094
Olthof, T., Goossens, F. A., Vermande, M. M., Aleva, E. A., & Van der Meulen, M. (2011). La intimidación como comportamiento estratégico: Relaciones con la dominancia deseada y adquirida en el grupo de iguales. Journal of School Psychology, 49, 339-359. https://doi.org/10.1016/j.jsp.2011.03.003
Polanin, J., Espelage, D. y Pigott, T. (2012). A meta-analysis of school-based bullying prevention programs' effects on bystander intervention behavior. School Psychology Review, 41(1), 47-65. https://doi.org/10.1080/02796015.2012.12087375
Rodríguez-Hidalgo, A. J., Yisela, P., Dios, I., & Daniel, F. (2020). Estrés y ansiedad en estudiantes universitarios de grado: Un modelo predictivo para la depresión. Frontiers in Psychology, 11, 3041. https://doi.org/10.3389/fpsyg.2020.591797
Saricam, H., y Cetinkaya, C. (2017). Explorando la venganza como mediador entre la intimidación y la victimización en estudiantes dotados y talentosos. Temas actuales en Psicología de la Personalidad, 6(2), 102-111.
Smokowski, P. R., y Kopasz, K. H. (2005). Bullying in school: An overview of types, effects, family characteristics, and intervention strategies. Children & Schools, 27(2), 101-110. https://doi.org/10.1093/cs/27.2.101
Spears, B. A., Jennifer, D. y Williams, S. (2011). Chicas, acoso sexual verbal e intimidación sexual: implicaciones para el bienestar. En R. H. Shute (Ed.), Mental health and wellbeing: Perspectivas educativas. Shannon Research Press.
Stapinski, L. A., Bowes, L., Wolke, D., Pearson, R. M., Mahedy, L., Button, K. S., ... Araya, R. (2014). Victimización por pares durante la adolescencia y riesgo de trastornos de ansiedad en la edad adulta: Un estudio prospectivo de cohortes. Depresión y Ansiedad, 31(7), 574-582. https://doi.org/10.1002/da.22270
Takizawa, R., Maughan, B., y Arseneault, L., (2014). Adult health outcomes of childhood bullying victimization: Evidence from a five-decade longitudinal British birth cohort. The American Journal of Psychiatry, 171(7), 777-784. https://doi.org/10.1176/appi.ajp.2014.13101401
Thornberg, R., y Delby, H. (2019). Cómo explican los estudiantes de secundaria el acoso escolar? Investigación educativa, 61(2), 142-160. https://doi.org/10.1080/00131881.2019.1600376
van der Wal, M. F., de Wit, C. A. M., & Hirasing, R. A. (2003). Psychosocial health among young victims and offenders of direct and indirect bullying. Pediatrics, 111, 1312-1317. https://doi.org/10.1542/peds.111.6.1312
Wolke, D., Copeland, W. E., Angold, A. y Costello, E. J. (2013). Impacto de la intimidación en la infancia en la salud adulta, la riqueza, la delincuencia y los resultados sociales. Psychological Science, 24(10), 1958-1970. https://doi.org/10.1177/0956797613481608
La Dra. Saima Latif es escritora, investigadora, psicóloga, terapeuta, hipnoterapeuta, coach de salud y cambio de comportamiento y consultora experta. Residente en el Reino Unido, ha trabajado con clientes de todo el mundo. Sus intereses se centran en todos los aspectos de la psique humana y su pasión es desarrollar al máximo el potencial de las personas.